Entrevista a Luis Mariano Abad y José Antonio Torregrosa


La Asociación Cultural “Orihuela 2m10” homenajea a Miguel Hernández en su Centenario, con una exposición colectiva realizada por 38 pintores oriolanos que ilustran una antología poética del autor oriolano.

A propósito de esta exposición se ha editado una carpeta compuesta por una serie de 38 cuadernillos independientes. En cada uno de ellos se reproducen el poema o poemas de Miguel Hernández, la obra plástica que lo ilustra y un comentario del poema que facilita la comprensión de los mismos, realizado por Mariano Abad y José Antonio Torregrosa, ambos estudiosos hernandianos y profesores de Lengua y Literatura. Éstos han dedicado parte de su tiempo al estudio de poemas de Miguel Hernández, con el fin de dar a conocer diferentes formas de comprender al “maestro de los versos”.

Con este proyecto se hacen realidad varios de los fines de la Asociación Cultural “Orihuela 2m10”, como son: potenciar, difundir e impulsar la figura y la obra de Miguel Hernández y apoyar a los artistas locales promoviendo sus actividades creativas.

Estamos ante una de las primeras iniciativas que abren el periodo de actividades organizadas para la conmemoración, en 2010, del Centenario del nacimiento, en Orihuela, de Miguel Hernández. De esta manera se pretende que la imagen del escritor tenga una amplia repercusión a nivel nacional e internacional y que Orihuela, de la mano del poeta, sea reconocida como “Capital Cultural”.

ENTREVISTA

  1. Son profesores de Lengua y Literatura en la Enseñanza Secundaria. ¿Creen que se le dedica suficiente tiempo al estudio de la obra de Miguel Hernández en la Educación Secundaria Obligatoria y en Bachillerato?

    Este asunto tiene que ver con las circunstancias que rodean a las últimas reformas de la enseñanza en España: la literatura ha quedado postergada. Por poner un ejemplo: sólo a partir de este curso ha sido implantada la lectura de la poesía de Miguel Hernández en Segundo de Bachillerato para los alumnos alicantinos. No obstante esto, hay que reconocer la labor de muchos profesores que, en medio de programaciones sobrecargadas, encuentran la ocasión para llevar a sus alumnos la palabra poética de Miguel Hernández, la mayoría de las veces partiendo de su propia devoción hacia la obra del poeta oriolano.



  2. ¿Qué piensan que puede aportar la poesía de Miguel Hernández a las nuevas generaciones de escritores?

    Probablemente la obra de Miguel Hernández genera en los escritores actuales más admiración que influencia. Nadie cuestiona hoy la enorme dimensión humana y estética de su poesía. Pero no es tan claro que sea un modelo estético de referencia hoy. En cuanto al aspecto ético, las circunstancias históricas que tuvo que vivir  Miguel Hernández quedan lejos, afortunadamente, de las que nosotros vivimos. Su compromiso vital con los más desfavorecidos causa admiración. Pero, a pesar de ello, la poesía actual no considera el aspecto social una cuestión palpitante.



  3. “40 poemas” es el nombre elegido para esta carpeta. ¿Por qué se decidieron por este título?

    La respuesta se deduce del texto “Imagen de Miguel Hernández”, que hemos escrito como introducción a la antología hernandiana. La figura de Miguel Hernández lleva décadas conviviendo con estereotipos de toda condición. Sería demasiado largo explicarlo ahora. Su persona y su obra se vinculan, con frecuencia, con lo pasional, con lo primigenio y vital. También con el sufrimiento y con la sangre. Muchos títulos de biografías del poeta y de antologías poéticas inciden en estos aspectos. No existe otro poeta en lengua castellana que haya aportado tanta cantidad de versos que hayan sido aprovechados después como títulos alusivos -plenos de significado- para tales obras. Esto, por un lado, es un síntoma de la absoluta vigencia de Hernández y de la devoción que despierta. Pero tiene también otra cara. Ese aspecto devocional causa muchas veces, en ámbitos populares sobre todo, un cierto desenfoque, una vez que desaparece la necesaria perspectiva objetiva. Nos propusimos editar a Miguel Hernández como se editaría a cualquier otro poeta de su misma dimensión. De manera que adoptamos un título meramente descriptivo, objetivo, que no presupusiera una toma de postura emotiva. Todo lo dicho no quita que para nosotros siga siendo Miguel Hernández un poeta ligado a la emoción. Pero en el título y en nuestros comentarios hemos procurado la objetividad.



  4. Esta carpeta está compuesta por 40 poemas pertenecientes a diferentes etapas literarias del escritor. ¿En qué han basado su decisión de incluir estos poemas y no otros?

    Una antología de Miguel Hernández compuesta por cuarenta poemas es, ciertamente, una antología breve. Pero no excesivamente breve. Caben en ella los grandes poemas hernandianos, aquellos que ha consagrado la tradición. Aquí poco hemos hecho nosotros. Sólo confirmar lo que un lector de Hernández esperaría encontrar. Nos referimos a poemas como la «Elegía» a Ramón Sijé, «Vientos del pueblo me llevan» o las «Nanas de la cebolla», por citar sólo tres entre otros muchos. Creímos que una antología breve no era el mejor lugar para experimentalismos o “rescates”. No porque no nos pareciera bien el redescubrimiento o la nueva valoración de ciertos textos –lo que siempre es deseable-, sino porque este proceder en el estrecho ámbito en el que nos movíamos iba a ir en detrimento de otros textos ya consagrados y que por fuerza habrían de quedar fuera.

    Aparecen, por supuesto, poemas que obedecen a gustos de los antólogos. Pero hemos procurado que no fueran gustos caprichosos, si se acepta la paradoja, y que, en todo caso, representaran bien al mejor Hernández a lo largo de todas sus etapas, desde su primer libro publicado. Por otra parte, nos habría gustado incluir poemas como «Vecino de la muerte», «Oda entre sangre y vino a Pablo Neruda» «El sudor», «Orillas de tu vientre»… o algunas composiciones líricas de su teatro. Sólo las razones de la limitación de espacio justifican estas ausencias.



  5. Este trabajo es el segundo proyecto que realizan de semejantes características. ¿Han decidido repetir la propuesta por el éxito obtenido anteriormente?

    La antología poética “Imagen de su huella”, publicada en 1992, tuvo una sorprendente acogida. Se agotó en unos pocos meses y resulta hoy imposible de conseguir, ni siquiera a través de los conductos habituales que utilizan las personas interesadas en libros descatalogados. Pero lo cierto es que la mayor parte de la tirada de mil ejemplares se vendió en Almansa. Sólo unos pocos ejemplares se distribuyeron en Orihuela. Su ámbito de difusión fue, por tanto, muy restringido. En el caso actual, pensamos que con el doble de ejemplares de tirada y una distribución a mayor escala, esta antología de “40 Poemas” podrá ser más conocida. Pero, por supuesto, la acogida que tuvo aquella carpeta del cincuentenario nos animó a retomar la empresa.



  6. ¿Qué diferencias destacarían entre la carpeta realizada en Almansa en el año 1992 y la editada actualmente?

    Aquella primera antología reunía sólo veintisiete poemas, ilustrados por pintores de Almansa y de Orihuela. Los comentarios que redactamos para cada poema tenían menos pretensiones y fueron, obviamente, bastante más breves. Fue en general una edición muy sobria, pero de bella presentación. La recordaremos siempre con el cariño de las cosas que se realizan con escasez de medios, casi artesanalmente y a pie de imprenta. En este sentido hemos de citar con agradecimiento el interés que pusieron en la empresa el Ayuntamiento de Almansa y el Instituto José Conde García.

    La antología actual se ha realizado de nueva planta. Es más extensa y está ilustrada por pintores oriolanos o muy estrechamente vinculados con la ciudad, los cuales han realizado obra nueva. Creemos que el elemento artístico cobra ahora mayor protagonismo. En cuanto a los comentarios, presentan una mayor profundidad y, como era nuestra obligación, asumen las investigaciones de los últimos años sobre el poeta. También incorporan, por supuesto, nuestros propios puntos de vista. La obra se ha realizado con más medios técnicos, por el evidente progreso de las tecnologías. Ha habido también una labor de diseño, llevada a cabo por Alberto Gómez, más profunda. Pero en último extremo se ha trabajado con los mismos escasos medios económicos. La tarea de las personas que han participado en la edición ha sido realizada, en todos los casos, gratis et amore, bajo el auspicio de la Asociación Cultural Orihuela 2010.



  7. ¿Tienen algún proyecto más en torno a la figura de Miguel Hernández de cara a su Centenario?

    Por un lado podemos señalar aquello que tiene que ver con la investigación académica, que se resuelve en artículos y colaboraciones en revistas especializadas. Y, por otro lado, tenemos el aspecto docente, fundamental. Somos profesores e intentamos difundir la obra de Miguel Hernández entre nuestros alumnos. En nuestros Centros respectivos realizaremos en este 2010 actividades especiales en torno al poeta, dando protagonismo a los jóvenes.



  8. ¿Qué opinan de la labor que realiza la Fundación Cultural Miguel Hernández por la difusión de la obra del poeta alicantino?

    Conocemos de cerca la labor llevada a cabo por la Fundación y estamos al tanto de sus actividades constantes. Dicha labor abarca diferentes planos, todos ellos importantes. Resulta de gran interés la publicación muy esmerada de textos, monografías y catálogos que suponen aportaciones valiosas sobre la figura y la obra de Miguel Hernández y de su entorno. Por otro lado, el prestigio de la Fundación ha servido para que personas que atesoraban materiales muy valiosos relacionados con el poeta los hayan confiado a esta institución. De esta manera, después de catalogados, pueden ser puestos a disposición de los estudiosos. Pero hay también una labor de apariencia quizá más modesta y silenciosa, aunque no menos necesaria e importante, que es la servir de unión y de referencia para muchas de las iniciativas que en todo el mundo tienen a nuestro poeta como protagonista. Y no nos referimos especialmente a grandes eventos con repercusión mediática, sino a sentidos y sencillos homenajes realizados con el corazón por pueblos, colegios, asociaciones, bibliotecas, grupos culturales, etc. Gentes anónimas, en fin, que se dirigen a la Fundación buscando un estímulo y una canalización para sus inquietudes centradas en la figura de Miguel Hernández. La Fundación realiza, sin duda, una labor muy meritoria.

María Rodríguez Martínez
Mónica Guirao Beltrán

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