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Premio Nacional de Poesía

ENTREVISTAS A:
ALEJANDRO SANZ
FRANCISCO JAVIER DIEZ DE REVENGA
RAMÓN BASCUÑANA
ÁNGEL LUIS PRIETO DE PAULA
JOSÉ LUIS FERRIS


ALEJANDRO SANZ

Alejandro Sanz nació en Madrid el 3 de mayo de 1967. Actualmente es Secretario Segundo del Ateneo de Madrid y presidente de la Sección de Literatura. Colabora como coordinador literario de la revista “El Ateneo”. Es licenciado en Filología Hispánica y ha sido editor de las obras completas del poeta y crítico José Luis Cano. Igualmente preparó la edición de “Poemas de la consumación”, de Vicente Aleixandre, en el año de su centenario. Actualmente trabaja de forma incansable por la recuperación de la figura del Premio Nobel sevillano y de su obra. Este año ha sido miembro del Jurado del Premio Nacional de Poesía “Miguel Hernández”.

1.¿Cuál es su valoración sobre los trabajos presentados al Premio?
No la que esperaba, me esperaba sinceramente, algo más, tampoco me ha sorprendido mucho. Lo que deduzco de la lectura detallada de todos ellos es que no ha habido una voz nueva que pueda sorprendernos. Los trabajos seleccionados sí responden a una cierta tradición, no son voces originalísimas pero son salvables; el que ha sido elegido es un poemario muy salvable.

2.¿Qué puede usted destacar del poemario ganador?
La verdad es que no era uno de mis favoritos, por lo que la lectura que he hecho de ese poemario no es una lectura detallada; lo que se destaca, precisamente, es lo que ha dicho José Luis Ferris en la presentación como presidente del Jurado, que es un libro que habla sobre todo del amor unido a la tradición poética de la vanguardia.

3.Durante este año, desde el grupo de trabajo de la Fundación Miguel Hernández, se han venido introduciendo distintas secciones en su revista “El Eco Hernandiano”, como por ejemplo, una guía dirigida al visitante de la Casa Museo y, en general, de la ciudad de Orihuela, o también un cómic sobre nuestro poeta Miguel Hernández. ¿Qué opinión le merecen iniciativas de este tipo?
Me parece muy bien todo lo que sea difundir la obra de un poeta como Miguel Hernández a través de cualquier medio: mediante un cómic, mediante documentos sonoros, incluyendo proyecciones... Todo esto es positivo para recordar la memoria de alguien como Miguel Hernández, y también muy meritorio.

4.¿De qué manera surgió su interés por la figura de Miguel Hernández?
De una forma accidental, como casi todos los poetas que forman parte de mi vida, y que necesito leer para seguir de alguna forma vivo y un poco justificar mi vida. En el caso de Miguel Hernández, yo recuerdo que mi padre me dejó una antología de él y otra de Antonio Machado, y por el primero que me decidí fue por Miguel Hernández, luego ya vinieron otros como Vicente Aleixandre.

5.Tenemos conocimiento de sus trabajos acerca de Vicente Aleixandre así como de su manifiesto interés por fundar una casa museo sobre el mismo en Madrid. ¿Tiene expectativas de llegar a conseguir a corto, o medio plazo, su propósito?
Esta vez sí que lo voy a intentar, aunque me tenga que encadenar en la casa. Ya en el año 1995 hicimos una campaña de recogida de firmas, donde se recogieron más de un centenar de firmas de prestigiosos poetas y amigos de Aleixandre; hubo muy buenas palabras por parte de los políticos de aquel entonces, hablé con Esperanza Aguirre, cuando era Concejala de Cultura y después siendo Ministra de Cultura, fueron palabras muy bonitas, y sobre todo un momento político muy oportuno, que luego resultó ser todo un vacío que no se resolvía.

Ahora con motivo del 20 aniversario del fallecimiento de Aleixandre, mucha de esa gente que firmó en el año 95 ha vuelto a tomar cartas en el asunto. Lamentablemente muchos ya nos han dejado y de los que quedan como Leopoldo de Luis, Javier Lostalé, Francisco Brines, Antonio Colinas y yo queremos que esa casa se salve; no es una casa más de un poeta más, es la casa de un “Premio Nobel”, la “Casa de la Poesía”, la casa de alguien que representa el exilio interior, y por todo lo que representa en conjunto, por ello, hay que salvarla. Ahora estamos en esa fase de concienciación de las instituciones públicas, de adquirirla patrimonialmente, para evitar que caiga en manos privadas y que se pueda transformar, pongo por caso, en un geriátrico.

¿De qué manera piensa que repercutiría dicha iniciativa en la figura de Aleixandre?
La figura de Aleixandre es una figura tristemente olvidada, evidentemente por calidad poética no; es uno de los poetas más representativos y muy amigo de Miguel Hernández.

Sería muy bonito que esa casa volviera otra vez a abrir sus puertas a la poesía, repercutiría positivamente porque sería esa sede que proponemos como la Fundación Vicente Aleixandre, que a estas alturas ni siquiera hay una sede que tenga su nombre, a través de esa fundación se intentaría recuperar todo su archivo, que se encuentra muy disperso. También tendría un compromiso de reeditar sus libros y darlo a conocer con la dignidad que debe ser tratado.

6.Corriendo el riesgo de ser algo indiscretas, ¿podría contarnos cuáles son algunos de los futuros proyectos que tiene en mente?
Mi proyecto más cercano es salvar esa casa, y el segundo, intentar escribir una biografía sobre Aleixandre. He visto la casa por dentro y sería un magnífico escenario para una posible película sobre la figura de Vicente Aleixandre.

7.El Ateneo de Madrid, del que usted es Secretario Segundo y Presidente de la Sección de Literatura, junto con la Fundación Miguel Hernández tienen previsto firmar un convenio de colaboración ¿Puede informarnos sobre dicho convenio?
Pues de momento, hoy lo hemos estado comentando, de forma muy sucinta en el transcurso de la comida. Sería un convenio de colaboración como ya lo hay con otras fundaciones u otras entidades culturales, un convenio para trabajar por la figura de Miguel Hernández.

Asun López
Trini Ruiz

FRANCISCO JAVIER DIEZ DE REVENGA.


Nació en Murcia en 1946. Es doctor en Filología Románica, catedrático de Literatura Española de la Universidad de Murcia, académico de Número de la Real Academia Alfonso X el Sabio de Murcia, académico correspondiente de la Real Academia de la Historia, entre otras distinciones y cargos. Ha obtenido los premios de Ensayo Ramón Sijé y Anthropos. Ha editado a diversos escritores clásicos y contemporáneos. Destacan Poesía española de vanguardia 1918-1936, El Contemplado, de Pedro Salinas, y Antología Poética, de Vicente Medina, todos ellos publicados en la colección Clásicos Castalia.

1. ¿Cual es su valoración sobre los trabajos presentados al Premio?
En un premio que se convoca para menores de 35 años suele haber mucha diversidad, por ejemplo en la calidad. Es decir, ha habido poemarios muy buenos, algunos muy destacables, también diversidad en cuanto a los estilos, en las formas de plantear el libro poético. Hay poesía de tipo social, más juvenil, más vanguardista, rompedora e incluso también poesía tradicional.

Ha habido de todo en lo que se refiere al conjunto de poemarios.

2. ¿Qué puede usted destacar del libro ganador?
El libro premiado ha ganado limpiamente. Tenía dos méritos fundamentalmente y en los que hemos coincidido todos los miembros del Jurado. En un primer lugar, el tema es una celebración de la vida, es un repaso a través de seis partes, seis actitudes, un repaso del transcurso de la existencia y de la celebración de esa existencia.

Se trata de un libro muy positivo y en ese sentido nos ha seducido por su planteamiento. Hay que decir que tiene una calidad de la que los otros libros carecen. Tiene un gran sentido del ritmo y organización de los poemas.

3. Como catedrático de Literatura Española en la Universidad de Murcia que es, ¿cree usted que la poesía de Miguel Hernández ocupa un lugar destacado dentro de la disciplina universitaria?
Claro que sí, es uno de nuestros grandes poetas del siglo XX. Yo lo explico todos los años en Filología Hispánica, en quinto curso, en las asignaturas de Literatura Hispánica del siglo XXI y en Poesía española de 1900-1936.

Es una de las grandes figuras de la poesía del siglo pasado, y de toda la poesía española en general. Miguel Hernández consiguió en muy poco tiempo, en tan sólo diez años de su vida, lo que solo lograron grandes poetas como Garcilaso de la Vega, Gustavo Adolfo Bécquer, Antonio Machado o Juan Ramón Jiménez, que fue asentar un mundo poético muy personal y original.

Con El rayo que no cesa consiguió una verdadera obra maestra.

4. ¿Nos podría comentar cómo influyó Miguel Hernández en la generación del 27, en poetas de la talla de Jorge Guillén, Vicente Aleixandre o Rafael Alberti y viceversa?
Más bien viceversa, esto es muy interesante. Por supuesto, Miguel Hernández cuando empieza a formarse como poeta y a querer ser poeta. Uno de los modelos que sigue es Jorge Guillén.

Su primer libro, Perito en lunas de 1933, publicado en Murcia, está muy influido por Cántico, de Jorge Guillén, publicado en 1928.

Luego en el transcurso de su vida tuvo varias etapas, de ahí viene la influencia tan grande de Vicente Aleixandre con quien Miguel Hernández tuvo mucha amistad, al igual que con Pablo Neruda. Quizás son los que de esa generación influyeron en el poeta oriolano.

La generación del 27 tuvo un gran seguimiento de su figura. Se conserva una carta de Pedro Salinas y Jorge Guillén donde se quedan horrorizados de saber que Miguel, tan joven, ha muerto en la cárcel.

5. ¿A qué se debe que la poesía de vanguardia de este país sea la gran desconocida? ¿Cuál ha sido, a su juicio, el problema?
Hay una parte de la poesía de vanguardia que no es tan desconocida, por ejemplo la poesía surrealista de Federico García Lorca a través de Un poeta en Nueva York; lo mismo puedo decir de La destrucción o el amor y Espadas como labios, de Vicente Aleixandre, Rafael Alberti con Sobre los ángeles y Luis Cernuda con Las nubes y Los placeres prohibidos. Por lo tanto, hay una aportación directa de las vanguardias a la poesía española (sobre todo la generación del 27).

Ahora, el resto de las vanguardias sí que son bastantes desconocidas. De las primeras, el ultraísmo es poco conocido, al igual que los primeros movimientos creacionistas pero la representación española del surrealismo sí es más conocida. Yo publiqué hace unos años una antología de poesía española de vanguardia, y es de las pocas que se han hecho.

6. ¿Puede informarnos de sus últimos proyectos editoriales?
Ahora mismo acaban de publicarme un libro en Madrid que obtuvo el premio Emilio Alarcos Llorach por parte de la Fundación Príncipe de Asturias sobre narrativa breve en las revistas de vanguardia en España. Es la última aportación que he hecho al estudio de la vanguardia, hasta ahora no se había mostrado atención ninguna a la importantísima presencia de la narrativa breve, empezando por Ramón Gómez de la Serna. Éste tenía una sección en casi todas las revistas llamada “Ramonismo”.

Asun López
Trini Ruiz

 

Entrevista a RAMÓN BASCUÑANA


El tiempo es el filtro que tamiza todo lo que merece la pena


Esta considerado uno de los poetas más destacados de su generación. Un escritor intuitivo con poemas organizados de la única manera que pueden escribir los artistas. Así es Ramón Bascuñana, creo que nos encontramos ante poeta, que de seguir así, con constancia y con historias que contarnos, con el tiempo pasara a la historia, que como el dice es el filtro de todo.


Sus trabajos engloban un ramillete de rosas impares, con la única aspiración de engrandecerlo con los años. En estos momentos Ramón se atreve con la prosa para contarnos esas historias que necesitan de otro formato para su elaboración. Su calidad como poeta no sólo lo demuestran sus innumerables premios y posteriores publicaciones de algunos de ellos. A quien le guste la lectura le recomendamos que se introduzca en el lenguaje de imágenes, ritmos y metros que nos propone Ramón Bascuñana.


¿Es la primera vez que participa como Jurado en un certamen literario?
No, ya he participado en varios certámenes como Jurado: el año pasado fui prejurado del Premio Nacional de Miguel Hernández, hice la preselección previa, pero este año como habían pocas obras, las hemos leído directamente. Otros años he sido Jurado en el Certamen de Cuentos de Benferri, en el de poesía de la ciudad y de poesía en otros tantos como en el Esperanza Espinola, en Lanzarote.


¿Cómo ha vivido la experiencia de participar como Jurado en el certamen en el que fue participante y ganador en 1997?
Bien, se ve de una manera diferente. En los concursos no siempre gana el mejor sino el menos malo. Aquí hay que consensuar, somos personas con gustos diferentes y que hacemos lecturas distintas. Coincidir en cual de ellos es el mejor, con puntos de vista y gustos diferentes, sobre gustos no hay nada escrito, es un poco complicado, pero como experiencia es enriquecedora.


¿Qué supuso para usted ganar el certamen de poesía de Miguel Hernández?
Para mí lo supone todo, porque cuando gané el Premio de Miguel Hernández sólo había ganado un premio en la Universidad, muchos años antes. Para mí supuso el darme a conocer com un premio importante. Es el primer sillar de mi carrera literaria.


¿Cuál es su valoración de los trabajos presentados al Premio?
No sé si los demás miembros del Jurado estaban de acuerdo conmigo, pero como miembro del Jurado el año pasado puedo opinar, y la calidad este año es mucho menor con respecto al año pasado, en el que estuve haciendo la preselección y vi que había más calidad, había mejores poemarios, y este año dentro de lo que había hemos premiado el que era más interesante, el que más nos ha gustado a todos pero la calidad creo que es más baja que la del año pasado, y también la participación es menor, creo recordar que el año pasado fueron 120 y este año solo 42.


¿Qué puede usted destacar del ganador?
El libro está bastante bien estructurado, me parece que el título “Maniobras Diversivas” dice mucho sobre el tema del poemario. Yo lo entiendo como maniobras diversivas contra la muerte, la vida es una serie de maniobras, de defensas que nos vamos poniendo para enfrentarnos a la muerte. Entonces, todo el poemario está situado en torno al amor, que es una de las maniobras, como también la amistad. Trata esos temas, a veces con matices sociales, que son las mentiras o las verdades que nos vamos montando para ir defendiéndonos de la vida, porque al final somos personas para la muerte, la muerte es el final, pero mientras que llega tú no quieres pensar en ello, entonces te vas inventando cosas. Creo que el libro habla de eso, las maniobras que vamos haciendo para defendernos del final.


Con una estructura clásica, en la que usa muchos endecasílabos, un soneto, formas poéticas muy utilizadas, en eso no es novedoso, lo novedoso está en el tratamiento. En esos poemas cuando aciertas, aciertas, y si te equivocas, te equivocas. Hay poemas más acertados y otros que no terminan de ser redondos
.

¿Cuál es su balance, con respecto a la participación en otros certámenes literarios?
Creo que esta por la media, que hay mucho presunto poeta, eso despista mucho, y luego ocurre que hay mucho poeta malo, porque hacer fotocopias de un poemario y enviarlo, cuesta dinero, pero la gente lo hace, aunque realmente los poemarios que envía la mayoría no son buenos. Creo que existe la idea de que la poesía se escribe con el corazón, no con la cabeza, y es al revés. Muchos poemarios se han escrito con el corazón y no con la cabeza, hay mucho poemario malo, mucho arrepentimiento, mucha cosa amorosa, pero que se queda en eso, no termina de saber dominar el sentimiento con la razón sino que lo expanden y entonces son todos muy malos, poemarios que no llevan a ninguna parte porque no están bien hechos, no están bien contrastados. La poesía es ritmo, es armonía, además del mensaje que tú más o menos quieres usar, entonces la mayoría carecen de ritmo y de organización, la intuición hay que emplearla bien. También hay gente que tiene muchos conocimientos de poesía y no tienen ninguna intuición. Tu ves poemarios perfectos que no tienen alma, les falta la chispa, y también poemas que tienen chispa pero están mal hechos. Pero tú eso lo valoras si eres poeta. Yo me quedo con la intuición, pero bien organizada, porque la intuición sin organización no sirve para nada. Prefiero que un poema tenga alma a que sea una serie de tópicos bien hechos. Prefiero la intuición, lo que ocurre es que es muy difícil que cuadre la intuición y la estructura. Tú valoras cada una, hay gente que valora más la razón y otra que valora más la intuición.


El último premio recibido es el Mariano Roldán por “Ángel de luz caído”¿ Qué repercusión tiene ganar un premio de este tipo? ¿Va a ser publicado?
En poesía sí, pero el último ha sido el de Ciudad de Mula. Respecto al de poesía, me acaban de llamar para mandarme las pruebas de autor, pero no me han llegado, estarán a punto de llegar, porque el 23 de abril es la presentación en Rute (Córdoba). Aquí ha tenido poca repercusión, pero en Andalucía ha tenido más. El Jurado era bastante prestigioso y espero que ahora cuando se publique tenga algo más de repercusión, que es lo que me interesa, que la crítica haga las reseñas, porque no sólo se trata de ganar concursos, premios y dinero, sino de que te consideren y tener un nombre. Ahora cuando se publique haré una presentación en Orihuela y en Alicante, intentaré darle a conocer porque los libros son como los hijos.


El de cuentos está muy bien, además fue muy rápido, me llamaron y a las dos semanas fui a Mula a leerlo y lo publicarán dentro de dos años, porque cada cinco años hacen la recopilación y los publican. El cuento se ha publicado en “La Verdad” en el suplemento cultural de “Ababol”. El cuento se llama “Cuarteto de cuerda”. Me hizo mucha ilusión porque ahora me estoy centrando más en la narrativa que en la poesía, porque la poesía un poco te abandona, no puedes estar todos los años publicando un libro de poemas, hay ideas o historias que como a mí no me gusta la poesía narrativa, es mejor contarlas en forma de cuentos.


¿Cuál de los premios recibidos le ha creado mayor satisfacción?
El de Juan Ramón Jiménez, porque creo que es mi mejor poemario. Actualmente el Mariano Roldan también me ha hecho mucha ilusión porque es un poemario que continúa la línea del de Juan Ramón Jiménez, con algunas novedades, aunque por esa línea no voy a seguir. Yo tengo dos líneas: una más introspectiva, más de poemas largos y unitarios, y otra de poemas mas irónicos. Creo que esos dos poemarios son los que mas ilusión me hace que se publiquen.


¿Cómo ve usted la poesía española contemporánea?
Diversa, hay muchas tendencias, aunque hay alguna dominante, pero bueno, creo que hay muchos poetas, vivimos en un momento de confusión, camino de la idea de que todo vale y eso tampoco me parece muy lógico. También hay mucha camarilla, y si no vives en Madrid o Barcelona parece que no estás en el centro del meollo, y si no publicas en editoriales importantes tampoco eres nadie, sólo en provincias, está todo muy atomizado, muy dividido. Si eres de Valencia, eres poeta valenciano, si eres andaluz, eres poeta andaluz, está todo muy diversificado, y eso no me gusta. Pero como realmente la poesía no la lee nadie, sólo la leemos los poetas, sólo nos leemos entre nosotros. Tampoco da dinero, parece que la poesía sólo da para beber, porque para comer no, aunque hoy me va ha dar de comer. El tiempo es el filtro que tamiza todo lo que merece la pena.


¿Cuáles son sus próximos proyectos?
Son cuatro. El primero que voy a publicar son tres libros ya: el Mariano Roldan “Ángel de luz caído”, un poemario que debería haber salido en octubre, que es el premio Julio Tovar con “Los familiares de la muerte”, que espero que salga para abril. otro para el verano, y la Cátedra Fernando de Loazes va a publicar un poemario con prologo de Prieto de Paula, pero eso no sé cómo saldrá, lo estamos hablando. Puede ser que publique cuatro libros este año, lo cual me parece excesivo.

Estoy trabajando en un libro de poemas, como siempre, pero más lentamente, pensando mucho qué es lo que quiero decir, cómo lo voy a decir y hacia dónde voy. Tengo los poemas pero siempre los paso a un block, porque primero escribo en papeles sueltos, hasta en servilletas, donde se me ocurre, y cuando tengo muchos poemas hago la presentación, lo que ocurre es que siempre me planteo escribir sobre un tema, me digo: hoy voy hablar de amor, luego me sale otra cosa, pero van todos por orden, luego cuando ya tengo cuarenta o cincuenta poemas hago una preselección, que es ya lo que imprimo y voy corrigiendo. Estoy en una fase en la que tengo muchos poema pero no me apetece ponerme a seleccionar.


¿Qué le parecen las actividades promocionadas por la Fundación Miguel Hernández?
Me parece muy bien todo lo que sean actividades que abriguen a la poesía, todo lo que acerque la figura de Miguel Hernández a la gente y que haga que la cultura vaya hacia adelante me parece perfecto.


Yo lo enfocaría, más que dar a conocer la figura, a acercar la poesía a los niños, porque pienso que la poesía está muy poco valorada, hay un poco de miedo a acercar los niños a la poesía; en este sentido, acercaría la poesía a las escuelas, aplicaría actividades de ese tipo.


Goretti Aldeguer
Cecilia Espinosa

Entrevista a ÁNGEL LUIS PRIETO DE PAULA
Miembro del Jurado del “Premio Nacional de Poesía”


Ángel Luis Prieto de Paula, nacido en Ledesma (Salamanca), es doctor en Filología Hispánica, así como profesor de literatura española en la Universidad de Alicante, perteneciendo al departamento de Filología Española, Lingüística General y Teoría de la Literatura. Especializado en las corrientes poéticas de la lírica española actual, también es poeta, ensayista y colaborador asiduo del suplemento literario “Babelia”, del diario El País. Autor de libros de investigación como La lira de Arión : de poesía y poetas españoles del siglo XX, publicado por la Universidad de Alicante, La llama y la ceniza : introducción a la poesía de Claudio Rodríguez, publicado por la Universidad de Salamanca o Musa del 68 : claves de una generación poética, publicado por Hiperión, así como distintos estudios sobre Tomás de Iriarte, una edición de la obra poética de Garcilaso de la Vega o del poeta latino Tito Lucrecio Caro. De entre sus poemarios publicados destacaremos Ortigia, en la editorial Taifa, o Compás del vacío, en Aguaclara.

1. ¿Cuál es su valoración de los trabajos presentados al Premio?
Hay un grueso de trabajos, como en todos los certámenes, que no llega a dar la calidad media. Pero sí hay seis u ocho trabajos, los finalistas, que sí son muy dignos. Lo que sucede es que resulta bien difícil optar por uno frente a los demás, pues ya no se mide en función de la calidad sino de las diferencias estilísticas. Es decir, que estamos ante libros muy dignos, sobre todo los tres últimos, pero que respondían a estéticas muy diferentes. Y claro, resulta muy difícil tratar de poner de acuerdo a todo el mundo, pues sobre una calidad parangonable, y más o menos semejante, debíamos decidir según sus estéticas. Por lo tanto, a pesar de que podrían haber obtenido el premio los otros dos trabajos, sólo había un premio y no tres.

2. ¿Qué podría destacar de la obra que ha salido ganadora?
Yo destacaría dos o tres rasgos que me llamaron la atención desde el principio. El primero es que tiene un aliento musical muy bien conducido a lo largo de todo el libro. Es decir, estamos ante un libro con poemas muy buenos y que no tiene poemas malos; y eso es algo que no siempre ocurre, pues había otros títulos que tenían poemas excelentes, pero que en cambio también tenían altibajos, que siempre refrenan un poco el entusiasmo. Entonces, este poemario es un libro musicalmente muy bien conducido. Nosotros no sabíamos que se trataba de un profesor, no sé si de un latinista, pues creo que tiene alguna publicación con poemas latinos, pero lo que sí era evidente es que tiene un conocimiento de la tradición clásica bastante pronunciado. Y, en este sentido, estamos ante un libro que, aunque no convencional, sí inserto en una tradición reconocible, muy bien conducido y llevado, de temática amorosa y con algún apunte social también. Así, no es el típico libro de poeta joven, en la medida en que tiene destellos pero también abundantes fallos, sino de un poeta bastante formado ya.

3. ¿Qué opinión le merece el “Premio Nacional de Poesía Miguel Hernández”?
Tengo sentimientos contradictorios, porque a mí me parece necesario hacer que afloren las voces nuevas y, en este sentido, un premio de poesía joven es un premio que me parece muy bien porque permite esa emergencia a la superficie, al escaparate de la poesía, de poetas que, en otras circunstancias, tendrían muy difícil llegar a publicar. Y, como he dicho, tengo sentimientos contradictorios con este tipo de certámenes, y no con este en concreto, pues creo que en un certamen poético, y dado que hay tantísimos poetas y tantas voces intercambiables, no hay que apuntarse necesariamente a premiar cualquier cosa por el hecho de que sea joven, sino por el hecho de que sea bueno.
En este sentido, tenemos tanto espléndidos libros de poetas jóvenes como malísimos libros de poetas con mucho oficio, y opino que el libro que aquí ha obtenido el premio es un buen libro de un poeta prometedor.

4. ¿Cual es la opinión que le merece el certamen en su dimensión más global, teniendo en cuenta las tres categorías que lo conforman?
Muy bien, pues se trata de una iniciativa muy afortunada que debe continuarse y también afianzarse. Se ha dicho muchas veces que los premios deben tener un prestigio dependiendo de cual sea su dotación, dependiendo del jurado que lo conforme o de las instituciones que lo apoyen. Pero yo, en este sentido, opino que el prestigio de los premios, de los certámenes, lo confieren los ganadores. Si hay dos o tres años en los que los ganadores son voces, ya no digo reconocidas, pero voces que en el futuro puedan llegar a serlo, el premio irá hacia delante. Y por esta razón es muy importante tanto la tarea de las instituciones como la de la propia elección de un jurado solvente, con el fin de que el fallo, lo que convencionalmente se entiende por fallo, no sea un “fallo”, un error.

5. Sabemos que imparte clases de Literatura Española del siglo XX en la Universidad de Alicante. ¿De qué manera encara la figura de Miguel Hernández desde su labor docente?
La convención me exige que hable muy bien de Miguel Hernández, pero aquí no lo hago por convención, sino por convicción, y en las clases también. Miguel Hernández es un poeta del que he dicho alguna vez que llega tarde y que muere pronto, pero sobre todo que llega tarde, en el sentido de que cuando comienza a publicar en el año 33 sus compañeros, un poco mayores que él pero compañeros, y que comparten el mismo “humus” espiritual y cultural que Miguel Hernández, ya han pasado por las etapas por las que él empieza a pasar. De tal manera, se podría decir que Miguel Hernández es un poeta que está “a la penúltima” cuando empieza a publicar. Estaba relegado, sin apenas contactos culturales, y sin embrago su extraordinario talento poético, que yo creo que es algo que nadie puede poner en duda, le hizo quemar etapas a una velocidad casi de vértigo; y en apenas diez años de producción pasa por la poesía pura o la gongorina, tiende hacia el surrealismo, aboga en un momento de su trayectoria por la poesía social y concluye con los poemas de la cárcel que, en mi opinión, son una de las cumbres de la poesía europea del siglo XX.
Lo que sucede a la hora de encarar su figura es que Miguel Hernández tiene un claro problema de ubicación. Pues aunque Dámaso Alonso dijera de él que era “el genial epígono de la generación del 27”, lo cierto es que nace diez, doce o más años después que el resto de poetas de dicha generación, y si lo vinculamos con los que coetáneamente son poetas de su generación, por ejemplo Luis Felipe Vivanco, Luis Rosales o Dionisio Ridruejo, pues tiene el problema de que concluyó su trayectoria, por causas bien conocidas por otro lado, mucho antes de que los otros hubiesen publicado las que serían sus obras mayores (porque los poetas de la generación cronológica de Miguel Hernández publican sus obras más importantes en el año 49). Lo que ocurre entonces es que si el concepto de tramos generacionales, de tramos cronológicos, se utiliza por afanes pedagógicos y no literarios, Miguel Hernández quedó un poco a horcajadas entre los que le preceden, pero con los que va también en simultaneidad estética (los poetas de las vanguardias o el 27) y los que tiene su misma edad pero que van a publicar sus obras en la posguerra, cuando él ya no puede hacerlo. En ese sentido diríamos, desde el punto de vista de la convención académica o pedagógica, que está desubicado. Pero eso tampoco supone un problema definitivo, pues los grandes poetas, y es el caso por ejemplo de Juan Ramón Jiménez, y desde luego es también el caso de Miguel Hernández, los grandes poetas como digo no están recogidos en “capazos generacionales”.

6 ¿Cuál es la opinión que le merecen las actividades que desde la Fundación Cultural Miguel Hernández se vienen promoviendo?
Para ser sincero, tengo que admitir que no las conozco demasiado, pero del conocimiento que tengo de ellas a mí me parecen muy bien. Aunque eso sí, todo lo que hagan me parecerá siempre poco, aunque se haga tanto como se hace, que es bastante, e incluso si se hiciera mucho más. Pero me parece muy bien, en definitiva, y yo desde luego animo a todo el mundo que esté involucrado en esta tarea a que no decaiga en su entusiasmo.

Mariló Avila
Óscar Moreno

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Entrevista a JOSÉ LUIS FERRIS

Nació en Alicante en 1960 y se licenció en Filología Hispánica en la Universidad de Salamanca. Poeta, novelista y autor de diversos ensayos recibió el galardón del Premio de la Crítica de la Comunidad Valenciana por su primer libro de poesía Piélago.

Ha participado como miembro del Jurado de los Premios Nacional e Internacional de Poesía que convoca de forma anual la Fundación Cultural Miguel Hernández, siendo Presidente del Jurado del Premio Internacional de Poesía.

1. ¿Cuál es su valoración sobre los trabajos presentados al Premio?
La verdad es que de los diecisiete que se han preseleccionado ha habido bastante nivel, sobre todo había ocho trabajos finalistas sobre los que hemos hecho la discusión más seria, más rigurosa. Nos ha costado mucho decidir entre los tres últimos porque cualquiera de los tres tenía nivel para el premio. Pero había que votar por uno, no había ninguna otra opción.

2. ¿Qué puede usted destacar del poemario ganador?
Es un libro que hace un guiño y un homenaje a los clásicos pero hecho desde la modernidad total y es realmente emotivo. No hacer un poema culturalista para hablar quién fue Catulo o quién fue Tito Libio o quién fue Ovidio pero sí hablar de una experiencia personal amorosa, actual y real, utilizando a los clásicos, no deja de ser ese juego que es la poesía, la buena poesía, ese juego entre tradición y vanguardia.

3. ¿Qué le parecen las actividades promovidas por la Fundación Miguel Hernández?
Las sigo desde Alicante y desde donde voy, sobre todo por la prensa y comentarios personales. Yo creo que están haciendo con coherencia los trabajos y hay por lo menos un espíritu de hacer las cosas bien, y eso siempre es de valorar. Se valora la buena voluntad detrás de todos los actos.

4. Después de magníficas y polémicas publicaciones como Miguel Hernández: pasiones, cárceles de un poeta o Maruja Mallo: la gran transgresora del 27, ¿ seguirá investigando en torno a la figura del poeta Miguel Hernández?
La figura de Miguel Hernández nunca la voy a dejar, de hecho desde que publiqué la biografía me ha escrito mucha gente, han salido cosas nuevas, todo va a una carpeta y dentro de equis tiempo se va ha sacar una segunda edición de la biografía ampliada con nuevas incorporaciones, ideas, descubrimientos y matices.

Es cierto que cuando estás haciendo un trabajo de investigación hay mucha gente que no quiere ayudarte. ¿Qué ocurre? Que una vez que la biografía sale, es entonces cuando la gente te quiere ayudar, contar, decir, pero ya una vez que el trabajo está terminado y eso es lo que me ha pasado con Miguel Hernández y Maruja Mallo. Aparecen personajes que antes estaban ocultos. Por supuesto, ese material no hay que descartarlo, hay que dejarlo preparado para, en un momento determinado, hacer una segunda edición. Ahora estoy preparando una novela, pero luego me meteré con otro trabajo de investigación posiblemente una nueva biografía.

5. Tras la expectación suscitada por la salida del libro sobre Maruja Mallo, ¿ha tenido dicho libro la repercusión pública que usted esperaba?
Sí, yo sabía que la figura de Maruja Mallo no era Miguel Hernández y que el número de ediciones no podía ser el mismo.

Maruja Mallo es un personaje desconocido y mi labor es conseguir que sea un poco más conocido. Miguel Hernández ya era un personaje conocido y abonado. Descubrir a una mujer que ha estado en las sombras y sacarlo a la luz es una tarea ardua. Pero el primer paso es la biografía a partir de ahora van a surgir cosas nuevas.

6. Como director de Publicaciones del Instituto Alicantino de Cultura “Juan Gil-Albert”, ¿podría adelantarnos algunos proyectos editoriales?
Hay bastantes cosas; este año saldrán posiblemente tres números de la revista Canelobre que es el buque insignia del Instituto, monografías. Es una revista que cuesta mucho trabajo hacer, de hecho ha habido cuatro o cinco grupos de investigación y ahora se verán los resultados.

Nos consolidaremos en la colección de poesía de la que, por fin, van a salir los premios nacionales de poesía Miguel Hernández publicados y ciertos poetas de interés, la línea narrativa también se consolida. Seguimos con la colaboración de coediciones con otras editoriales, con proyectos, hay trabajos de investigación.

En cuanto a títulos sonoros, este año no hay excesivamente, seguimos fomentando la creación y poesía, lo que pretendemos desde el Instituto es dar a conocer gente y éste es un buen año para ello.


Asun López
Trini Ruíz

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