|
| |
|
|
-
José Saramago
- Odón Betanzos Palacios
- Javier Díez de Revenga
- Agustín Sánchez Vidal
- Eutimio Martín
- José María Balcells
- Juan Cano Ballestas
- Andrés Santana
- Thomas Stauder
- Alejandro Sanz
- Leopoldo de Luís
- Arturo del Hoyo
- Rosario 'La dinamitera'
- Jesucristo
Riquelme
|
|
ENTREVISTA A JOSÉ SARAMAGO
Una vida y una obra como la de Miguel Hernández
tienen una particularidad: la coherencia.
José
Saramago nació en Azinhaga (Portugal), el 16 de noviembre de 1922.
Emigró a Lisboa, donde cursó estudios secundarios que no
pudo continuar por dificultades económicas. Su primer empleo fue
el de serrador mecánico, habiendo ejercido otros trabajos como
diseñador, funcionario editor, traductor y periodista. Publicó
su primer libro ‘Terra do pecado’ en 1947, inédito
hasta 1966. Trabajó durante doce años en una editorial y
como crítico literario en la revista ‘Seara Nova’.
Entre 1972-73 forma parte de la redacción del periódico
‘Diario de Lisboa’, perteneciendo a la primera Dirección
de la Asociación Portuguesa de Escritores. Desde 1976 vive exclusivamente
de su trabajo literario. Ha escrito cuentos, novelas, teatro y libros
de viajes, traducidos a múltiples idiomas. Asimismo, ha participado
en cursos a lo largo y ancho del mundo y dictado también múltiples
conferencias. Doctor Honoris Causa por las universidades de Turín,
Sevilla y Manchester, es Comendador de la Orden Militar de Santiago de
la Espada de Portugal y Caballero de la Orden de las Artes y las Letras
de Francia. Ha recibido gran cantidad de premios en su país, en
Italia y en Inglaterra. Fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura
en 1998.
Su ponencia en el Congreso afirma que la figura de Miguel Hernández
está viva, ¿considera que la literatura y los escritores
están en deuda con la figura de Miguel Hernández?
Bueno,
son elucubraciones. La literatura, como los escritores, no está
en deuda nunca con los escritores, con Miguel Hernández. Creo que
es al revés, la sociedad puede influir y a la inversa. Pueden coincidir
grandes escritores, grandes obras que en algunas circunstancias no tienen
que ver con la calidad, y esas mismas obras puede ocurrir que vivan en
una especie de noche, que a veces dura demasiado, y dura porque es una
injusticia inaceptable. Pero es cierto que más pronto o más
tarde esa obra reaparece.
Yo quiero decir que ha ocurrido algo igual con Miguel Hernández.
Es cierto que en los últimos años todo el mundo habla de
Miguel Hernández, todo el mundo conoce a Miguel Hernández,
pero no sé hasta qué punto su obra está bien medida
por la atención. Yo espero que en este Congreso sea valorado por
su amistad, por su voluntad y por su fuerza.
¿Qué
destacaría de la obra de Miguel Hernández?
Yo destacaría no poco ni mucho de un libro o un poema determinado.
Una obra es un todo. Y una obra como la de Miguel Hernández tiene
una particularidad y es la coherencia en su vida y en su obra. A pesar
de morir joven todo en él fue en línea recta, pero por ello
no significa tener una línea monotemática.
¿Cree
que es más importante la obra o la persona en un escritor?
La persona siempre con el tiempo se olvida, la obra queda. No hay nada
que quede aquí con el tiempo. Su Fundación, y si acaso la
literatura, están viviendo un buen momento y el gusto de una generación
cambia. Puede en un momento una generación identificarse mucho
con una figura concreta y una obra suya, y la generación siguiente,
por el contrario, siendo un autor extraordinario como Miguel Hernández
no verse reflejada tanto.
Y a mí me gustaría mucho poder decir aquí ante todos
vosotros que Miguel Hernández no se preocupó del reconocimiento
de su persona. Yo creo que este homenaje comienza ahora, yo quisiera dar
un homenaje en vez de a la obra a la persona, que es el autor de esa obra.
En Miguel, el dolor es permanente, desde sobre el cual es evidente que
se siente 200 o 300 años todos los días. Y dice tratar sobre
la vida de Miguel Hernández. Es lo tópico, qué vamos
a hacer cuando estamos muy cerca de una obra magnífica, pero a
la vez es una vida que tiene brillo, un dolor y una capacidad para poder
aceptar la cárcel, la enfermedad, la firmeza y la valentía.
Entonces Miguel Hernández se enfrentó a todo eso, que es
mar de correspondencia de una versión y su luz no vendrá
nada mal en los tiempos que corren.
¿Cree
que las ideas que comentaba de Miguel Hernández están en
un buen trabajo por encima de su obra, de cara a su proyección
pública, su imagen?
No, yo creo que hoy se pretende separar, digamos, la opinión sobre
la obra o la vida y que está unido, es decir, Miguel Hernández
como el yo, Miguel Hernández el responsable, Miguel Hernández
del pueblo, Miguel Hernández el militante. Se le conoce así,
en lugar de tener una persona tenemos tres o cuatro imágenes de
Miguel, puede complementar a dicha persona, que debe ser entendida en
detalle y no fragmentariamente. Ahora, no hay que decir un falso Miguel.
Ya alguien lo ha dicho fuerte en un momento determinado. Pero voy a decir
lo que caracteriza a toda la obra de Miguel Hernández, toda esa
coherencia interna que es poética, que es humana, que es diversidad
e indicativa de la persona, es la obra y punto. Como un punto, un punto
que está cerrado.
¿Podría
definirnos la poesía de Miguel Hernández?
Definir es poner una etiqueta, y las etiquetas es lo peor que le puede
ocurrir a un artista o a un escritor, porque para la gente, en realidad,
las cosas son indudables y es que realmente la etiqueta tiene algo que
ver con la realidad que va a recordar la etiqueta, y con ello dejes la
realidad.
Hay que verlo todo y cada lector encontrará no la etiqueta que
quiera poner en Miguel Hernández, sino ésa que es consciente
de una mentalidad. Ésa es.
Un
adjetivo no para la persona sino para la figura del poeta, para el mito.
Yo creo que Miguel Hernández se puede decir que era un hombre bueno.
Y eso para mí es lo importante.
Y
para terminar, más que una pregunta es una reflexión: Miguel
Hernández, el amor, la vida y la muerte.
Uno puede tener en la vida amor, pero no hay una vida sin muerte. Yo creo
que él ha sido alguien que ha buscado, consciente, la muerte para
completar. Miguel Hernández ansiaba querer y ser querido, eso es
lo que han buscado un buen número de poetas.
La muerte es como un fin, pero cuando uno está delante de una vida
que se acabó y que terminó, es entonces entenderla, no en
lo que ocurrió en un momento determinado, sino en su totalidad
como la forma de entender en general toda la vida. Este es el caso concreto
de Miguel Hernández y, sobre todo, su vida muy concentrada, frente
a hechos, vivencias, voces para llenar su vida. Miguel lo ha vivido todo
esto como si él tuviera prisa para acabar. Mi vida es el amar,
el comer y el confiar en el tiempo, ha de tener una vida plena, entonces
ha de llenar su vida de vida.
Entrevista y transcripción de Ángeles Martínez Sainz
Volver
|
|
ENTREVISTA
A ODÓN BETANZOS PALACIOS
“Miguel
Hernández ha llegado a calar”

Doctor
en Filosofía y Letras, director de la Academia Norteamericana de
la Lengua Española, Académico Correspondiente de la Real
Academia Española y Presidente de la Fundación Cultural
Hispánica de EE.UU., entre otros cargos, además de poeta
y novelista. Sus obras se han traducido a varios idiomas y han recibido
numerosos galardones. Es, además, miembro constituyente del Comité
Científico del II Congreso Internacional Miguel Hernández
que se ha celebrado el pasado mes de octubre.
¿Cómo
se percibe en EE.UU. a Miguel Hernández?
Un poeta comprometido, un poeta sufrido, enterizo al completo.
¿Cree
que Miguel Hernández puede llegar a tener la popularidad que tiene
en EE.UU. un autor como Miguel de Cervantes?
Cervantes ya lleva un filtro de 1605-1615, se han pasado por muchos siglos
y se ha llegado a la conclusión de que es una obra, la suya, universal
de una categoría extraordinaria, que la mayor parte de los novelista
buenos intentan acercarse a la obra de Cervantes. Yo escribí de
la obra, ya madura de Miguel Hernández, como es el caso de ‘El
rayo que no cesa’ o de ‘Cancionero y romancero de ausencias’;
su obra es una obra que cala, que llega, autentica. Miguel Hernández
ha llegado a calar.
¿Nos
podría adelantar de lo que se va ha hablar esta tarde en la mesa
redonda internacional?
Eso va a tener chispa, porque cada uno de nosotros tenemos nuestra opinión.
No vayan a esperar que se va a producir una pelea de gladiadores sino,
simplemente, un debate hermoso que enriquezca la obra de Miguel Hernández.
Todos los que estamos aquí somos estudiosos de Miguel Hernández
y estamos de acuerdo que su obra es una obra de calidad.
¿Cómo
calificaría el programa de intervenciones de este II Congreso Internacional?
Observamos que tras once años de espera prácticamente se
repiten los mismos nombres, ¿no despierta la figura del poeta interés
entre los nuevos investigadores?
Sí que hay muchas cosas nuevas que no se tenían hasta ahora.
Lo de Orihuela fue una cosa muy bien orientada y muy bien hecha. Aquí
todavía no hemos empezado, vamos a ver y por tanto no se puede
hacer todavía una crítica de algo que aún no ha terminado.
Pero, en fin, yo creo que la cosa va subiendo. Yo no pude asistir hace
once años al I Congreso, pero creo que es una cosa que está
muy bien meditada, está muy bien ordenada, y los conferenciantes
están dentro del mundo hernandiano, es decir son estudiosos, por
lo tanto de todo esto algunas cosas nuevas van a surgir. Y quizás
lo más importante es que hoy hemos empezado con algo medianamente
conocido que son las tesis doctorales que son importantísimas,
no sólo en los momentos de un estudiante que hace su tesis doctoral,
porque su director de tesis le ha orientado, sino que también siente
la cosa, yo creo que eso ya le da un cierto nivel de universalidad.
¿Qué
novedades cree que se pueden aportar a este congreso en relación
con una figura tan estudiada como Miguel Hernández?
Presiento que habrá diferentes acontecimientos, pero eso no se
lo puedo anticipar hasta que no finalice el congreso. Vamos a ver hoy
tenemos una mesa redonda en la que hemos trabajado y entonces vamos a
ver por donde va, por donde sale, pero en lo fundamental estamos de acuerdo,
en su verdad estamos de acuerdo y en la calidad de su poesía, sobre
todo su poesía madura, ya que la primeriza no puede entrar en esto.
Yo he visto que han hecho años atrás unas revistas que pondrán
como pose extraordinaria los primeros poemas, que como es natural eran
balbuceos o ensayos primerizos, pero por lo pronto está marcando
la autenticidad de un hombre que siente, y después con los conocimientos
y convivencia con poetas de primera línea como Vicente Aleixandre,
que ganó un premio Nobel, Alberti, está Lorca, Dámaso
Alonso, gente de primera fila, con muchísimo talento y chispa,
y gracias a estas amistades, poco a poco, se fue superando. Es un poeta
que hizo casi lo imposible, en dos o tres años, un hombre que no
tenía apenas formación dio unos pasos acelerados y llega
a alcanzar el introducirse en la esencia misma de la poesía, y
no solamente dentro de la cosa lírica de la poesía sino
también dentro del teatro. Es un talento natural el que tenía
la criatura. Otra cuestión es la que se plantean algunos cuando
dicen que Miguel se murió muy joven, pero a pesar de vivir en un
ciclo acelerado hizo todo lo que tenía que hacer. Un caso muy parecido
es el de Bécquer, que creo que murió con 40 años,
pero a pesar de su prematura muerte hizo todo lo que tenía que
hacer, incluso más de lo que muchos otros han hecho con 80 años.
¿Qué
piensa del “Spanglish” como reivindicativo de una identidad
cultural?
No, lo que pasa es que si una persona intenta comunicarse con otra persona
y ambas son monolingües, intentan comunicarse con signos, se trata
de una necesidad cuando no se conocen las dos lenguas. Yo creo que va
a ser una cosa transitoria. Nosotros estamos insistiendo en que se aprenda
el inglés y el español. Pero realmente no sé si este
problema se va a solucionar pronto ya que depende de los inmigrantes,
ya que al no conocer la lengua buscan todas las formas para entenderse
con las otras personas. Pero eso cuando cambie, que cambiará, de
hecho entre la clase media ya se va subsanando el problema. Lo que hay
que intentar es que se dé un bilingüismo total, entonces cuando
eso ocurra ya no habrá ningún problema.
Hay
algunas autoras de algunos estados del suroeste de EE.UU. que utilizan
el “Spanglish” como reivindicativo de una identidad, sobre
todo en las fronteras.
Eso en realidad se da en profesores que intentan ascender dentro de las
universidades, y por ello buscan novedades. Mi opinión es que es
algo temporal para comunicarse. No creo que lo hagan para expresar sus
raíces.
Pilar
C. Zarco
Verónica G. Ortiz
Volver
|
|
ENTREVISTA A FRANCISCO JAVIER DÍEZ DE REVENGA
“Lo
más interesante de Miguel Hernández es que su vida está
vinculada a su obra”
Francisco
Javier Díez de Revenga, es catedrático de Literatura Española
en la Universidad de Murcia. Especialista reputado a nivel internacional
entre otras materias en premios Nobel, novedades editoriales, aspectos
técnicos de la literatura y sobre todo en la poesía de vanguardia
y la Generación del 27. Autor de gran cantidad de estudios y publicaciones,
ha impartido cursos y conferencias en distintas universidades y ha participado
en distintos proyectos de investigación. Es académico numerario
de la Real Academia de Alfonso X El Sabio desde el 13 de marzo de 1975
y Académico de la Real Academia de la Historia. Entre otros premios,
ha recibido el Premio Ramón Sijé de Ensayo (1979), el Premio
Anthropos de Ensayo (1989) y ha sido finalista del Premio Nacional de
Literatura (1989). Actualmente forma parte del Patronato de la Fundación
Cultural Miguel Hernández, representando a la Universidad de Murcia.
Como
especialista en literatura española de la primera mitad del siglo
XX, ¿cree que el II Congreso Internacional sobre Miguel Hernández
va a registrar aportaciones sustanciales al estudio de la vida y obra
del poeta?.
Sí, estoy convencido de que sí, en efecto y se está
viendo en las diferentes ponencias que han transcurrido ya, que Miguel
Hernández es un escritor todavía completamente vivo en lo
que se refiere a su significación en la historia de la literatura
española y a su trascendencia. Hay todavía muchas zonas
oscuras y muchas zonas desconocidas y creo que en este congreso están
saliendo algunos aspectos de su biografía que, sin duda alguna,
pueden resultar novedosos.
Usted,
como miembro del patronato de la Fundación Cultural Miguel Hernández
y especialista destacado en Miguel Hernández y las vanguardias,
ha vivido desde el principio los avatares de la organización de
este congreso. ¿Qué destacaría de éste?.
Yo creo, que este congreso, en primer lugar, reúne a los más
significativos especialistas históricos del tipo de Agustín
Sánchez Vidal, Eutimio Martín, Jose Mª Balcells, pero
al mismo tiempo incorpora nuevos investigadores, nuevos congresistas,
gente más joven que está interesada en Miguel Hernández.
Yo como estoy convencido de que todavía hay muchas cosas que decir
y que hacer sobre Miguel Hernández, muchas cosas que ordenar y
que investigar, pues, la incorporación de gente nueva que acompañe
a los históricos, tipo de Cano Ballesta, creo que esa incorporación
es muy luminosa para el resultado de este congreso. Esta es la característica
de este congreso.
La
Fundación Cultural Miguel Hernández ha trabajado duro en
este último año dando a conocer la figura y la obra del
poeta. ¿Cree en la conveniencia de repetir periódicamente
este tipo de actividades que se corresponden a grandes rasgos con las
fechas de su nacimiento y su muerte, o por el contrario optaría
por efectuar cambios que no llevasen al ciudadano a la rutina y por tanto
al olvido?
Yo creo que lo que está haciendo la Fundación Cultural Miguel
Hernández en los últimos meses está muy bien. Sobre
todo las publicaciones, además de los premios, que eso es difusión
de Miguel Hernández, las publicaciones que han realizado como el
libro de Ramón Pérez Álvarez o el libro de Arturo
del Hoyo son textos fundamentales para la historia de Miguel Hernández.
Yo creo que esa es una de la líneas que la Fundación debe
seguir, es decir, descubrir textos olvidados, textos inéditos.
Sobre Miguel Hernández se ha publicado mucho en revistas, notas
muy dispersas, etc., y andamos todos con fotocopias, entonces hacer este
tipo de recopilaciones es una labor preciosa, y que va a ser muy valorada
en el futuro, porque en el fondo es dar a conocer al autor.
Mucho
se ha escrito sobre la evolución del poeta oriolano, una evolución
que también le hace coquetear con las vanguardias. Usted, como
experto en el tema, ¿qué aspecto novedoso destacaría
de esa evolución?
Yo creo que lo más interesante de Miguel Hernández es que
su vida está muy vinculada a la obra. La aportación novedosa
que traigo al congres, es que no sólo Miguel Hernández estuvo
en contacto con las vanguardias, con Vicente Aleixandre, Pablo Neruda,
sino que se ganó el respeto de los grandes escritores del 27 y
las vanguardias. Entonces, los testimonios que yo traigo son de Pedro
Salinas, de Jorge Guillén, gente de muchísima categoría,
que hablan de él con un absoluto respeto y una gran admiración.
Pensar que Miguel Hernández fue admirado por los grandes poetas
de la generación inmediatamente anterior, pues, creo que es una
novedad y que revela la categoría de la que todos estamos convencidos
que tenía como escritor y como poeta.
Su última producción ha girado en torno al 27 (prólogo
al libro sobre Cernuda, una antología sobre el 27 y la magnífica
monografía “La poesía de vanguardia”, publicada
en el año 2001). Entre sus próximos proyectos editoriales,
¿se encuentra algún nuevo estudio o monografía sobre
Miguel Hernández?. ¿Podría adelantarnos algo sobre
éstos?
Sí, sale ahora un libro que se llama “La tradición
áurea” , donde recojo una serie de panoramas o de observaciones
sobre la presencia de la poesía del Siglo de Oro en poetas contemporáneos.
Calderón en Jorge Guillén y Bergamín, San Juan de
la Cruz en Pedro Salinas. Y también hay un capítulo dedicado
exclusivamente a Miguel Hernández en relación con Quevedo.
Esa es mi última novedad, mi última aportación al
estudio de Miguel Hernández que sale ahora en estos meses.
Y
para terminar, ayer pude ver que asistió a la presentación
del libro de Arturo del Hoyo, ¿qué podría comentarnos
sobre el libro, sobre Arturo?
El libro lo he estado leyendo esta noche porque tuve la suerte de que
me entregasen un ejemplar, y es un libro magnífico, porque tiene
cosas verdaderamente novedosas. Tiene una carta de Vicente Aleixandre
y una carta de Jorge Guillén que para el trabajo que yo estoy haciendo
es fundamental. Yo lo voy a incorporar inmediatamente a mi ponencia, porque
confirma lo que yo vengo diciendo. Además, lo confirma desde la
perspectiva de muchos años después, que eso es lo interesante,
porque Jorge Guillén está escribiendo en los años
50 y Aleixandre también, y le escriben a Arturo del Hoyo y mantienen
la idea de que Miguel Hernández, como decía Jorge Guillén
siempre, es un poeta genial, es el más genial con Federico García
Lorca. Y eso que lo digamos usted o yo está bien, pero que lo diga
Jorge Guillén, tiene mucho valor.
Bueno, Arturo es una figura más histórica que las que le
he citado al principio. Es una figura que está vinculada a la bibliografía
más temprana de Miguel Hernández y verlo allí con
tanto ánimo y tanta pasión hablando de Miguel Hernández,
pues fue una ocasión histórica, que los que tuvimos la suerte
de asistir pudimos disfrutar de ese momento tan especial. Por que piense
usted que los que nos acercamos a Miguel Hernández en los años
60, que fue la primera vez que pudimos conseguir libros del poeta, Arturo
de Hoyo era el editor de Miguel Hernández en la España de
Franco. Era una especie de islote, de voz que clama en el desierto, era
el único. Lo demás venía de América, de Argentina.
Pero en versión española era de Arturo del Hoyo en Aguilar.
Aguilar en aquellos años era como un islote, tenían la suerte
por las razones que fuera, permitirles las cosas que a otros no permitían.
Y Arturo del Hoyo jugó un papel sensacional.
Ángeles Martínez Sainz
Volver
|
|
ENTREVISTA A AGUSTÍN SÁNCHEZ
VIDAL
El espíritu de este congreso es abordar más
específicamente las conexiones madrileñas de Miguel Hernández
Agustín
Sánchez Vidal nace en Zaragoza. Profesor de Literatura y catedrático
de Historia del Cine en la Universidad de Zaragoza. Se licenció
en Literatura con una tesina sobre Miguel Hernández y dos años
después con una tesis sobre la obra del poeta. Ha continuado investigando
la figura de Miguel Hernández publicando libros antológicos
con aportaciones inéditas como "Périto en lunas",
"El rayo que no cesa", "Poesías completas",
"Epistolario", "El torero más valiente", "La
tragedia de Calisto y otras prosas", etc. En tres ocasiones, 1972,1979
y 1985, revisó el archivo del poeta. Ejerce la docencia como profesor
de Literatura y catedrático de Historia del Cine en la Universidad
de Zaragoza. Investiga la trayectoria de cinco directores aragoneses:
Chomón, Florián Rey, Luis Buñuel, Saura y Borau.
Participa en conferencias, seminarios y como jurado de premios. Es autor
de "Buñuel, Lorca, Dalí: el enigma sin fin", consiguiendo
con esta obra el Premio España, "La obra literaria de Buñuel",
"Luis Buñuel, obra cinematográfica", "Historia
y crítica de la literatura española", "Sol y Sombra",
etc. "De cómo los españoles se apearon de las mayúsculas
de la Historia, dotándose de vida cotidiana" –ensayo-
"Miguel Hernández desamordazado y regresado".
Bajo su punto de vista, diez años después del Primer
Congreso, y ante la gran cantidad de aportaciones de todo tipo que han
motivado multitud de expectativas, ¿cree que algunas de éstas
se pueden cubrir en este Congreso?
Cabe esperar que así sea. Diez años dan mucho de sí.
Y un campo tan fecundo como el Hernandismo, también. Por otro lado,
el panorama que se perfiló en el Congreso de Alicante proporcionaba
una buena idea del trabajo que quedaba por hacer.
¿Qué novedades encuentra en este II Congreso Internacional
con respecto al primero, celebrado en Orihuela ?
Las que surjan, se podrán calibrar cuando se publiquen las Actas.
A priori, y antes de que se celebre el encuentro, quizá las diferencias
entre uno y otro deriven del carácter "recopilatorio"
del anterior (a modo de balance) y del abordaje más específico
de éste, que atiende a las conexiones madrileñas de Miguel
Hernández, si no interpreto mal el espíritu que preside
la convocatoria.
El título de su conferencia es “Imágenes para
un poeta” ¿Qué nuevos aspectos de Miguel Hernández
le han sorprendido para presentarlos en el congreso?
No son exactamente aspectos nuevos, por lo menos en lo que a mí
respecta. Ya sugerí en el Primer Congreso que había que
atender a las relaciones de Miguel Hernández con los artistas plásticos
de su época. Y no me refiero sólo a los de la Escuela de
Vallecas. Lo que ahora trato de hacer es poner frente a los interesados
una serie de imágenes (cuadros y esculturas) que planteen de modo
más concreto y tangible esa cuestión. He de decir que, aunque
procedo del campo de la Literatura, ahora estoy adscrito a un Departamento
de Arte, y que trabajo fundamentalmente con museos. De ahí que
intente conectar dos campos que no siempre se tienen en cuenta en la justa
medida.
Como entendido en cine, ¿qué opinión le merece la
serie “Vientos del pueblo”, rodada en Orihuela sobre Miguel
Hernández?
Manifiestamente mejorable.
Después de su último libro publicado “Buñuel,
Lorca y Dalí”, ¿tiene algún proyecto entre
manos referente al Cine o a Miguel Hernández?, ¿Podría
adelantarnos algo?
Estoy trabajando sobre Salvador Dalí. En un par de documentales
sobre él y en la edición del volumen tercero de sus obras
completas, para Ediciones Destino. Es el que contiene sus poesías,
la novela "Rostros ocultos", sus guiones de cine y materiales
similares. Sobre Miguel Hernández no he tenido ningún encargo
desde las obras completas de Espasa Calpe y la "Antología
poética" de Vicens Vives, de modo que no preveo ningún
proyecto sobre él.
Ángeles Martínez Sainz
Volver
|
|
ENTREVISTA
A EUTIMIO MARTÍN
“La miseria afectiva, la vida sentimental es el eje
de una vida normal, de una trayectoria vital sobre todo en un hombre con
la sensibilidad de Miguel Hernández”

Eutimio
Martín es catedrático de Literatura Española en la
universidad de Aix –En- Provence (Francia), participó en
el anterior congreso hernandiano con su ponencia: "Ramón Sijé-Miguel
Hernández: una relación mitificada". En el reciente
congreso ha participado en la mesa redonda internacional.
¿Cree
que sigue vigente el sentido utópico de Miguel Hernández?
Hay dos utopías divergentes: por un lado la geografía de
izquierda y por otro lado el intento de la recuperación de la derecha,
concretamente hay dos tragiversaciones; derechista y de izquierdas.
Izquierdista; el clásico relato de Elvio Romero, el cual fue uno
de los primeros biógrafos grotescos de Miguel Hernández,
por ejemplo, cuando habla de la muerte de Miguel Hernández utiliza
unas expresiones y un vocabulario que parece realmente de serial “La
voz dice puede flaquearlo, el fervor no, se arrastró en medio de
la oscuridad y el silencio...” y nos presenta a un Miguel Hernández
que escribe con mano demacrada en los muros”Adiós hermanos,
camaradas amigos” y comenta, “qué modo más profundo
de fecundar la muerte”, es un lenguaje totalmente absurdo, ridículo,
y grotesco que hace de Miguel Hernández una especie de semieco
absurdo en la heroicidad. Por otro lado esta la extrema derecha, este
deseo de anexionar a Miguel Hernández y tenemos como ejemplo típico
las investigaciones sobre Miguel Hernández de alguien como Juan
Guerrero Zamora, que durante toda su vida desde la primera biografía
del año 1951 hasta el ultimo libro escrito antes de su muerte sobre
el proceso de Miguel Hernández lo trata de inocente, perdido, engañado,
evidentemente por el comunismo y cuya tesis sistemática habla de
que Miguel Hernández no fue franquista porque no sabía quién
era Franco realmente y si hubiera sabido quién era hubiera sido
franquista, qué intento más absurdo y más ridículo
que se ha podido hacer de Miguel Hernández.
¿Fue
la miseria afectiva uno de los factores que desencadenaron toda una serie
de circunstancias posteriores?
La miseria afectiva, la vida sentimental es el eje de una vida normal,
de una trayectoria vital sobre todo en un hombre con la sensibilidad de
Miguel Hernández. Si no se siente querido, no se siente amado,
va a ser desgraciado. Desde el punto de vista biográfico "El
rayo que no cesa", es uno de los libros más dramáticos
de miseria afectiva dentro de una realidad vital, los sonetos de "EL
rayo que no cesa", son escalofriantes entre otras cosas porque no
se encuentra una correspondencia amorosa, erótica, cuando se habla
del toro en "El rayo que no cesa", hay una explicación
extremadamente sencilla, cualquier entendido sabe que el toro muere virgen
en el combate y esa especie de virginidad le pesa a Miguel Hernández
y le pesa enormemente porque no encuentra el desarrollo erótico
necesario en alguien que ya es mayorcito, y evidentemente Josefina no
puede seguir por esta vía porque ella tiene una educación
extremadamente estricta, vuelvo a repetir que es hija de un guardia civil
ya en esta época las jóvenes serias ya eran difíciles,
de modo que, la hija de un guardia civil todavía lo era más.
Miguel Hernández sufre literalmente, de manera que hay una serie
de poemas escritos por el poeta de un extraordinario dramatismo, en este
sentido sufre físicamente. Yo creo que es uno de los escasos poetas
que se vio obligado a poetizar algo que indica una miseria sexual como
el hecho de poetizar la masturbación. Hay dos octavas en "Perito
en lunas" que trata de esto, porque Miguel es un hombre sincero,
un hombre amoroso y no puede hablar de lo que no conoce.
¿Cree
que a partir de este congreso se abrirán nuevas líneas de
investigación?
El congreso continúa, pero yo no que sé va a decir mañana.
En principio los invitados son gente que han demostrado su conocimiento
sobre Miguel Hernández. Sánchez Vidal, Cano Ballesta son
la gente que más ha trabajado en Miguel Hernández, yo no
puedo saber si aportan algo nuevo, los que tenemos que hacer algo somos
los que no hemos hecho nada todavía.
R. Padilla
Alfonso Moya Torres
Volver
|
|
ENTREVISTA A JOSE MARIA BALCELLS
“
José Luis Ferris está equivocado al decir que el libro 'El
rayo que no cesa' está inspirado por Maruja Mallo”

José Maria Balcells es catedrático de Literatura en la Universidad
de León. Entre sus principales trabajos hay que hacer referencia
a la dedicada a "El rayo que no cesa" de Miguel Hernández.
En el anterior congreso celebrado participó con su conferencia
"Valores del trabajo en la poesía de Miguel Hernández".
Hoy después de once años, participa con su también
conferencia ‘El rayo que no cesa desde la intercontextualidad’.
¿Considera que Miguel Hernández tiene vigencia a
día de hoy?
Yo
creo que, indudablemente, si la tiene, porque todos los poetas que dejen
una obra memorable, de una perfección tan grande desde el punto
de vista artístico, pertenecen al patrimonio del idioma que hablamos
y éste se nutre de las aportaciones de los mejores escribientes
y hablantes de ese idioma. Miguel Hernández ha dejado paginas imborrables
en la historia del idioma español, en este sentido, Miguel Hernández
es una de las primeras figuras en el uso poético del idioma del
siglo XX, nunca podrá dejar de tener vigencia.
¿Por
qué "El rayo que no cesa" y no "Perito en lunas"
u otra obra del poeta?
Es
un libro que siempre me atrajo mucho, lo vi muy bien redondeado, muy bien
hecho, como todos, pero éste de manera especial siempre me llamó
la atención, además lo primero que yo leí sobre Miguel
Hernández fue de "El rayo que no cesa". Yo entré
al conocimiento de Miguel Hernández a través de algunos
poemas de "El rayo que no cesa". En mi opinión lo considero
cumbre en la poesía española del siglo XX. Hay una razón
importante, y es que yo fui amigo de Josefina Manresa, y siempre que trabajo
en "El rayo que no cesa" me acuerdo de ella, entonces yo le
hago un saludo, ese libro ella se lo sabia de memoria. Por ello yo trato
de retenerlo en la memoria como una especie de dialogo con Josefina Manresa.
¿Encasillaría
a Miguel Hernández dentro de la generación del 27?
Miguel
Hernández es un poeta como ninguno, no se puede ni se debe encasillar.
Miguel Hernández cabe dentro de un concepto muy pequeño
de Ortega y Gasset el cual se llamaba escritores- constelación.
Una Constelación es un conjunto de estrellas que siguen una misma
ruta, y Miguel Hernández caminó por algunas rutas del 27
por donde también caminaron otros poetas del 27 pero también
Miguel Hernández caminó por la ruta del 36. Al caminar por
ámbas rutas es un poeta-constelación, no hay argumentos
para colocarlo en una o en otra concretamente. Participa en rasgos de
las dos pero no en una concreta, por lo tanto no puede ser declarado de
ninguna.
¿Qué
novedades aporta este congreso con respecto al anterior?
El
congreso hernandiano del 92 fue un congreso multitudinario. Era necesario
convocarlo porque antes de él no había nada, tan sólo
pequeñas conferencias, encuentros y había mucho que decir.
Este, como se produce a once años vista pues hay menos aportación
que decir, pero también es verdad que la aportación ahora
puede servir para llenar aspectos que el otro no abordaba y, desde luego,
siempre para poner al día lo que se ha hecho en estos 10 años.
¿Qué le parece la interpretación que hace
José Luis Ferris sobre ‘El Rayo que no cesa’?
Desenfundada,
dice muy poco de cierto, José Luis Ferris está equivocado
al decir que el libro "El rayo que no cesa" está inspirado
en Maruja Mallo. En el libro aparecen poemas como ‘Te me mueres
de casta y de sencilla’,hay otros en los que se ve un acuse de recibo
a partir de cartas con Josefina Manresa y otras en las que hace referencia
a cuando el quiere darle un beso y ella no se deja, entonces esta no puede
ser Maruja Mallo en modo alguno. Yo dije en un trabajo mío que
"El rayo que no cesa" pudo estar influido, pero no puedo probarlo,
no existe ningún documento que haga referencia a este aspecto porque
los únicos documentos existentes son que Miguel Hernández
dice que le inspira ella entonces para que eso no sea verdad hay que decir
que Miguel Hernández miente, segundo demostrar con algún
documento por que, sino esto es insultar, todo lo demás son hipótesis.
A mí me parece que hay dos poemas que pueden reflejar que el tipo
de mujer que hay allí, podría ser Maruja Mallo, pero son
uno o dos y hay treinta poemas.
José
Luis Ferrís dijo ayer en su conferencia que usted fue quien le
puso sobre la pista.
Yo
fui el primero en decir que la amada de "El rayo que no cesa"
no solamente fue Josefina sino que puede haber algún poema donde
exista la influencia de Maruja Mallo aunque, yo no lo he podido demostrar,
pero él dice que yo lo demuestro y yo no puedo , en el caso de
que hubieran cuatro poemas, el paso de cuatro a treinta es muy grande,
además sería desconocer que "El rayo que no cesa"
no se hizo solamente en la época en que Miguel y Josefina no eran
novios sino que también recoge poemas anteriores de la época
en que lo son y sin embargo, estos poemas no los tira, los aprovecha y
los mete. Por otro lado sobre ese paisaje que hay en "El rayo que
no cesa" y que tiene que ver con Benjamín Palencia, no existe
en "El Rayo que no cesa" por mucho que lo diga quien lo diga,
los poemas paisajísticos los ha eliminado del libro precisamente,
luego si estos poemas están vinculados con Maruja Mallo lo único
que demuestra es que la ha echado del libro, no que la ha metido. El problema
es que lo que yo digo no esta publicado en Planeta, es mi opinión.
R.
Padilla
Alfonso Moya Torres
Volver
|
|
ENTREVISTA
A JUAN CANO BALLESTA
“MIGUEL
HERNÁNDEZ APORTA UNA HORANDEZ Y HONESTIDAD QUE NO ES NADA COMÚN
EN LA LITERATURA”

¿Cómo
calificaría el programa de intervenciones de este II Congreso?
Creo que han sido unas intervenciones de mucha calidad y creo que las
cuestiones o preguntas que han suscitado tiene un valor extraordinario,
sobretodo las que suscitó Agustín Sánchez Vidal,
Eutimio Martín y creo que anoche también hubo una discusión
en la mesa redonda internacional. Yo creo que hasta ahora el nivel del
congreso es extraordinario.
Observamos
que, tras once años desde que se celebró el I Congreso Internacional,
se repiten los mismos nombres. ¿Cree que Miguel Hernández
no despierta el interés de los nuevos investigadores?
Sí bueno, se repiten varios nombre que ya asistieron en el 92,
pero también creo que hay gente joven, pero sí que es cierto
que abundan más los “viejos”, entre otras razones por
el hecho de que Miguel Hernández era un poeta que no fue estudiado
durante décadas, y solamente algunos lo estudiaban en privado y
muchos otros lo estudiaban desde el extranjero, y ahora son ellos los
que conocen muchos más la obra del poeta. Pero por ahí hay
muchos jóvenes buenísimos y bien informados como por ejemplo
Jesucristo Riquelme, José Luis Ferris, etc. Hay gente de gran calidad.
¿Qué
cree que puede aportar una figura tan estudiada como la de Miguel Hernández?
Creo que aporta en primer lugar una extensa obra literaria de gran nivel
y fuerza. Creo que aporta también una honradez y honestidad que
no es nada común en la literatura, es algo verdaderamente extraordinario
y sobretodo una honradez que le llevó a su fin, a la muerte. Fue
una persona que se las jugó todas por mantenerse fiel a sus convicciones
humanas y políticas también.
¿Despierta
interés la figura de Miguel Hernández interés en
los departamentos de literatura estadounidenses?
Sí, en los departamentos despierta muchísimo interés.
En los ambientes universitarios americanos Miguel Hernández es
uno de los poetas que son estudiados naturalmente después de García
Lorca que es el más conocido, pero Miguel Hernández crea
también muchísimo interés, yo diría que no
es lo mismo fuera del ambiente universitario. En el ambiente universitario
se tiene la ventaja de que existen departamentos de español donde
todo el mundo sabe español, sabe castellano, lo entiende y puede
apreciarlo. Mientras que una vez que sale del ambiente universitario y
de los departamentos de literatura española, por una parte no saben
español y por otra parte el mundo americano es un mundo muy complejo,
muy alejado de lo que es la vida española y en general tienen una
idea del español bastante lejana.
¿A
qué nivel situaría la crítica literaria de nuestro
país respecto a la estadounidense?
Creo que la crítica norteamericana tiene una extraordinaria calidad
tiene la ventaja de que son miles las universidades, hay como 2400 universidades
y 2400 departamentos de español en EE.UU. EE.UU. tiene una serie
de críticos importantísimos, claro, hay de muchos niveles,
hay universidades de primera, universidades de segunda y de tercera, y
la calidad de la crítica depende también de eso. Pero yo
diría que, por ejemplo, en cuestión de Miguel Hernández
se ha estudiado bastante, se han publicado libros, se conocen la poesía,
se han publicado antologías, algunas de ellas bilingües, lo
que ha llevado a que la personalidad de Miguel Hernández sea cada
vez más conocida gracias a estas antologías bilingües.
¿Cree que la crítica trata a Miguel Hernández
en su justa medida?
Yo creo que sí, aunque siempre hay cuestiones que van cambiando,
donde se debe puntualizar una serie de aspectos que tal vez desde el principio
no estaban bien enfocados y ahora recientemente están puntualizando
mucho más, se da una visión más completa por una
parte, más acertada de la personalidad de Miguel Hernández,
yo creo que para ello este congreso está resultando muy útil.
Pilar
C. Zarco
Verónica G. Ortiz
Volver
|
|
ENTREVISTA
A ANDRÉS SANTANA
“La obra de Miguel ha sido traducida por los mejores
traductores de Rusia”

Andrés
Santana pertenece a la Embajada de España en Moscú (Rusia),
Ha sido el encargado allí de que la obra de Miguel Hernández
tenga su traducción en ruso, así como de estudiar en profundidad
la estancia del poeta en este país. En este congreso, celebrado
en noviembre del año 2003 dedicado a la figura del universal poeta,
ha participado en la mesa redonda internacional.
¿Qué
le llevó a interesarse por la obra de Miguel Hernández?
Miguel Hernández forma parte de mi tesis doctoral, la cual es la
traducción de la obra del poeta, al ruso.
¿Cree
que hay interés en Rusia por la obra de Miguel Hernández
y por la literatura española?
La literatura española ocupa en Rusia el tercer puesto más
importante junto a la anglosajona y la francesa.
La obra de Miguel ha sido traducida por los mejores traductores de Rusia,
lo cual supone una prueba fundamental en la difusión de su obra.
¿Cree
que la estancia en Rusia pudo marcar la sucesión de una serie de
acontecimientos posteriores en el poeta?
Sí, no solamente lo marcó mucho en lo personal y consecuentemente
también en su obra.
¿Cree
que Miguel tuvo algún tipo de problemas burocráticos en
su visita a la URSS?
Creo firmemente que Miguel fue censurado en ese país, ya que no
sólo sus escritos sino su estancia fue dirigida por el régimen
estaliniano. Es más, él pudo darse cuenta de esta cuestión
y expresarlo en sus escritos. Se da cuenta que la URSS no era lo que parecía.
¿Cree
que podrían encontrarse nuevas vías de investigación
de su estancia en la URSS?
Seguro, debe haber alguna ficha de Hernández en los archivos de
la KGB para ver su comportamiento y su compromiso.
¿Existe
trabas para extraer en esos documentos secretos?
Es muy difícil. Hace poco, como ejemplo no nos dejaron ver documentos
sobre el guerrillero José Diez, mártir de la posguerra española.
¿Han
recibido ayudas o subvenciones en su investigación?
No hemos tenido ninguna colaboración.
R.
Padilla
Alfonso Moya Torres
Volver
|
|
| |
|
ENTREVISTA CON THOMAS STAUDER
“Miguel
Hernández fue más conocido en Alemania por su persona y
biografía que por su obra”
Thomas
Stauder ha estudiado en Alemania, en la Universität Erlangen-Nürnberg,
dónde ha realizado su estudio doctoral. Ha participado en numerosos
actos en España, debido a su interés hacia varios escritores
españoles además de otros. Ha participado en el II Congreso
Internacional, presentando una comunicación sobre “El desarrollo
del teatro de Miguel Hernández”, y exponiendo “el acercamiento
del oriolano al compromiso político durante la primera mitad de
los años treinta”.
¿Cómo
surgió su interés hacia Miguel Hernández?
He escrito una tesis de aplicación sobre la poesía comprometida
del siglo XX, he hecho análisis y estudios distintos en mi tesis
doctoral en Alemania, y he comparado a seis escritores de este siglo.
Dos españoles, Miguel Hernández y Carmen Pelaya, dos franceses
y dos italianos. Lo que quería era recoger, por ejemplo, la tradición
de una estética vanguardista como “Perito en lunas”
hasta llegar a una estética políticamente comprometida.
Éstos son los aspectos comunes de los diferentes escritores de
mi estudio, ese camino de una estética diferente al inicio y al
final de su vida.
Existen
traducciones de Miguel Hernández en alemán. ¿Es grande
la difusión de la obra hernandiana en Alemania?
Sí existen, son unas colecciones no muy amplias, de todas maneras.
Tenemos que decir que, en general, Miguel Hernández es menos conocido
en Alemania que otros escritores españoles de principios de siglo
XX. Hernández es conocido sobre todo en Alemania como poeta en
la Guerra Civil. Y, quizá, más conocido por su persona y
biografía.
¿Cree
que el Congreso aporta nuevas vías de investigación sobre
la obra y vida de Miguel Hernández?
Sí, creo que sí. Porque aquí están muchos
especialistas que profundizan en la investigación, ya que algunos
anarquistas que podrían aportar mucho, están muertos. Agustín
Sánchez Vidal expone en el Congreso, aunque de todas maneras, creo
que uno puede estar abierto a nuevas aportaciones.
¿Por
qué el teatro de Miguel Hernández no ha tenido tanto “eco”
como su poesía?
Creo que en parte esto depende del hecho de que después de la Guerra
Civil, Miguel Hernández estaba prohibido en España, no se
podía leer y no se podía poner en escena sus obras teatrales,
y creo que esta es una de las causas de la falta de difusión de
su obra de teatro y que no se podía retrasmitir en cine después
de la guerra.
Los textos que aparecen son de gran calidad. Aunque, yo creo que tuvo
carácter más de poeta que de dramaturgo español.
María Zaragoza
Nuria Illescas
Volver |
|
ENTREVISTA
A ALEJANDRO SANZ
SÓLO
DESDE LA POESÍA SE PUEDE CONSOLAR AL SOLITARIO Y ENCENDER AL ENAMORADO
Alejandro
Sanz nace en Madrid el 3 de mayo de 1967. Licenciado en Filología
Hispánica, ha sido editor de las obras completas del poeta y crítico
José Luis Cano, del que fue discípulo. Asimismo preparó
la edición de “Poemas de la consumación”, de
Vicente Aleixandre en el año de su centenario. Ha sido colaborador
de la revista “Ínsula”. Presidente de la Sección
de Literatura del Ateneo de Madrid y Coordinador Literario de la revista
“El Ateneo” desde hace muchos años, fue secretario
del Ateneo en tiempos de José Prat. Crítico literario en
diversas publicaciones, es también secretario de una revista de
literatura, arte y pensamiento de próxima aparición: “Velintonia”,
y desde hace años trabaja como corrector de estilo en un bufete
de abogados.
Como Presidente de la Sección de Literatura del Ateneo, y conocedor
del panorama literario actual, las ponencias y comunicaciones presentadas
en este Congreso, ¿cree que pueden tener repercusión en
el mundo de la literatura?
Sinceramente: el tiempo lo dirá. Aunque sean muy loables los esfuerzos
de recuperación o dignificación de la vida y obra de un
poeta, los condicionamientos socioculturales, a veces, son tan irracionales
como injustos. La historia de nuestra literatura está plagada de
grandes olvidos, de notables ausencias. No obstante, siempre es de agradecer
lo que, en el terreno de la investigación, pueda hacerse por un
poeta como Miguel Hernández. Los congresos de este tipo tienen
una misión importante: dar a conocer no sólo los últimos
trabajos de investigación, sino reunir a los investigadores, estudiosos,
lectores y amantes de su obra en un mismo espacio y en un mismo tiempo.
De este histórico hermanamiento hernandiano pueden salir cosas
muy positivas. En cuanto a la repercusión que menciona no cabe
ser muy optimista, pero no por los esfuerzos que han dedicado —que
han sido todos muy acertados y meritorios—, sino porque el llamado
mundo de la literatura que ahora conocemos se alimenta, en esencia, de
todo lo contrario que sostiene y canta la misma obra de nuestro poeta
universal.
¿Qué
opinión le merece el libro de Arturo del Hoyo?
Creo que los libros dicen mucho o todo de sus autores. Estos "Escritos
sobre Miguel Hernández" que acaban de aparecer —exquisitamente
publicados por su Fundación— ofrecen un hermoso recorrido
por las emociones hernandianas de su autor. Es un libro que sólo
puede concebirse desde la amistad y la admiración y eso ya es mucho.
Por otra parte, también nos deja —en el apartado de “Varia”—
importantes documentos para el estudio.
¿Podría
hablarnos de su relación con Arturo del Hoyo y los autores de la
edición de dicho libro?
A Arturo del Hoyo le reconocí enseguida: la bondad instintiva siempre
brilla en los grandes hombres: la bondad y la modestia. Si a estas cualidades
se suman la rica memoria y la amenidad, poco más se puede pedir...
Aitor L. Larrabide —que conozco desde hace unos años—
es una persona que trabaja con un envidiable romanticismo y rigor intelectual,
poniendo lo mejor de sí en cuanto hace. Es uno de los mejores embajadores
que conozco de Miguel Hernández: porque le conoce como pocos y
porque respira de su obra en su propia vida. Lo vive y defiende de cualquier
utilización vana o política, con amistad...
En
cuanto a César Moreno —unido a Aitor en este proyecto editorial—
mi opinión no es menos expresiva... Han hecho un importante trabajo.
No quiero olvidar también a Fabritius, encargado del sobrio diseño
del libro que se ajusta con belleza a su contenido.
¿Cuáles
son sus impresiones sobre el II Congreso Internacional de Miguel Hernández?
Para mí ha habido un importante momento histórico: el homenaje
a los coetáneos del poeta con la presencia de éstos. La
realidad nos obliga a pensar que eso no volverá a ser posible...
Fue muy emocionante escucharlos a todos, en un mismo tiempo, hablando
con fervorosa admiración de Miguel.
Lamentablemente
no pude asistir a la lectura de ponencias..., pero, según me han
contado fuentes de absoluta confianza, las hubo muy dignas. Como ya comenté
al principio de esta entrevista, lo importante de este congreso, además
de sus contenido académico, es la posibilidad de que gente de todo
el mundo, unida por su amor al poeta, se haya encontrado y compartido
experiencias hernandianas.
La
exposición de Miguel Abad Miró. Su valoración.
He descubierto la obra de Miguel Abad Miró en la exposición
que, precisamente, acogió el Ateneo de Madrid. Me parece un gran
pintor y dibujante, fiel a la vida y a la memoria, alejado de los fatuos
estruendos de la moda. Es de justicia que ahora empiece a reconocérsele
y, qué mejor, que de la mano de su admirado Miguel Hernández.
¿Cuál
cree que fue la aportación del poeta al mundo de la poesía?
La pregunta más difícil, que me exige recordar un verso
de Vicente Aleixandre: “Sí poeta: el amor y el dolor son
tu reino”. Amor y dolor desde una singular experiencia de enorme
dimensión humana capaz de hacerse presente en todo tiempo, de consolar
al solitario y de incendiar al enamorado.
Ángeles
Martínez Sainz
Volver
|
|
ENTREVISTA A LEOPOLDO DE LUIS
“No
tengo empacho en reconocer mi respuesta a la obra de Miguel, se puede
decir que me ha influido”
En
la trastienda del Ateneo de Madrid, después de su magistral conferencia,
Leopoldo de Luis batió a los medios hernandianos unas palabras
sobre el ilustre escritor oriolano. De Luis, que respira por los poros
de su piel sabiduría y es capaz de transmitirla de forma emotiva,
reconoció su afinidad con “el poeta de la libertad”
y defendió la “inmortalidad” de los versos de Miguel
Hernández.
¿Qué
perspectivas tiene para usted este Segundo Congreso?
Sobre Miguel se han publicado muchas cosas ya, pero partimos de la base
de que de un poeta se puede decir siempre la primera palabra pero no la
última. Seguramente, habrá alguna comunicación que
nos aclarará algún punto. Es una reunión, un simposio
que reúne a entusiastas, amigos de Miguel, a estudiosos y eso siempre
es fecundo. Aparte de ser, lógicamente, emocionante por ser la
figura que se trata.
¿Cree
que se van a conocer datos novedosos sobre Miguel Hernández?
Por ejemplo, lo de Jesucristo Riquelme sobre el teatro o Ferris, que noveló
su biografía, las dos son cosas que han aportado cosas nuevas sobre
la figura de Miguel. No grandes novedades en el sentido de su vida que
están suficientemente extractados y conocidos. Pero nunca se puede
decir la última palabra, por lo que se puede esperar algún
aspecto nuevo dentro de las comunicaciones.
¿Cree
que la figura de Miguel da para tanto, incluso para un congreso?
Sí, sì, un escritor, sobre todo, de la importancia de Miguel,
da siempre para mucho. Tenga en cuenta que la poesía es el poema
y sus lectores. Cada lector puede ver el poema de una manera. Además,
la poesía es la respuesta que el poeta ha dado a las circunstancias
que recibe del mundo exterior y del mundo interior. Y cuando esas preguntas
varían, ése es el secreto de que la poesía puede
durar muchas temporadas, muchos años, muchos siglos. Cada generación
puede ver al escritor de una manera distinta.
¿Hasta
qué punto le ha influenciado Miguel Hernández en su obra?
Sí, es evidente que me ha influenciado ya que yo fui amigo de él
y le tengo admiración. Aunque opino que no hay influencias sino
afinidades. A uno le influye lo que le es afín. A un poeta se le
puede estar leyendo mucho tiempo y no influir en nada, el motivo es porque
ese lector no comparte su mundo. Pero cuando el lector comparte su mundo
se siente comunicado con él, y viene esa afinidad que, en cierto
modo, se convierte en influencia. No tengo empacho en reconocer mi respuesta
a la obra de Miguel, se puede decir que me ha influido.
¿Para
cúando un tercer congreso?
No lo sé, lo único que sé que yo ya no estaré.
Salvo eso, supongo que pasarán años, siglos y Miguel será
una figura leída, estudiada, y sobre todo, habrá siempre
un lector que leerá un poema de Miguel y se sentirá emocionado,
porque eso es en definitiva la inmortalidad del escritor.
Nuria
Illescas / María Zaragoza.
Volver
|
|
ENTREVISTA A ARTURO DEL HOYO
Por
el deseo de libertad: el trabajo literario, crítico y político
ha dado sus frutos
Arturo
del Hoyo, nace en Madrid en 1917. Colaborador de El Sol (1935-37), participa
en la Defensa de Madrid (1936-39). Más tarde, formará parte
de la primera redacción de Ínsula. En 1950 se incorpora
a la editorial Aguilar, recopilando para esta "Obra escogida"
(1952) de Miguel Hernández, "Obras completas" (1954-86)
de Federico García Lorca, y "Obras completas" (1961)
de Baltasar Gracián, entre otras. A su obra "Diccionario de
palabras y frases extranjeras" (3ª ed., Punto de Lectura, 2002)
le cabe el honor de ser el primero y más extenso en su género.
Aparte de su labor como crítico y ensayista, es también
conocido como narrador. Junto con Medardo Fraile y Manuel Lueiro Rey,
son los principales precursores del cuento contemporáneo español.
Bajo esta faceta, ha publicado seis libros: "Primera caza" (1956),
"El pequeñuelo" (1967), "En la glorieta" (1972),
"El lobo" (1981), "Historias de Bigotillo, ratón
de campo" (1987) y "El amigo de mi hermano" (2000). Traducido
al francés, al alemán y al checo, recibió en 1977
por su cuento "Las señas" el Premio Hucha de Oro de Cuentos.
Como
experto conocedor de la producción hernandiana, ¿cree que
el II Congreso Internacional sobre Miguel Hernández va a registrar
aportaciones sustanciales al estudio de la vida y obra del poeta?.
En estos congresos depende, claro, de lo inesperado, no se puede saber.
Eutimio Martín está haciendo una nueva biografía-estudio
de la obra de Miguel Hernández. Pero la experiencia del Congreso
que se hizo en Alicante fue muy buena porque atrajo a muchos conocedores
de la obra e incluso estudiantes, y luego una exposición muy notable
y las ponencias fueron muy interesantes. Supongo que en este Congreso
también ocurrirá lo mismo. En Alicante tenía la repercusión
de ser una ciudad más pequeña y el Congreso se vivía
por toda la ciudad. Aquí es una cosa más dispersa, más
alejada de la vida de la ciudad.
Una
persona que como usted ha sufrido tantos avatares defendiendo aquello
en lo que creía, que además se enfrentó a tantas
dificultades para hacer llegar a todos la obra hernandiana, ¿en
qué piensa cuando nos encontramos inmersos en este II Congreso
Internacional sobre Miguel Hernández?
Pienso que la labor que hicimos lentamente, durante largos años,
ha dado ya sus frutos, no solamente la labor literaria y crítica,
sino también la labor política. Todos los que en cierto
modo nos ocupábamos de Miguel Hernández en aquellos años
posteriores a su muerte, en cierto modo estábamos también
reivindicando su deseo de libertad, su lucha por la libertad. Es decir,
tanto lo uno como lo otro ha dado sus frutos.
¿Qué
destacaría de este congreso?.
Por cuestiones de salud y de edad, no he podido tener mucha relación,
nada más lo veo con agrado de lejos.
Usted,
que prologó la ‘Obra escogida’ de Miguel Hernández
en aquellos momentos tan difíciles y que pudo constatar con posterioridad
el rescate editorial de Miguel Hernández en la posguerra, ¿cómo
ve la gran cantidad de obras hernandianas que están surgiendo en
los últimos tiempos?.
Ha llamado mucho la atención la biografía de Ferris, porque
ofrecía muchas novedades y aspectos que no se conocían bien.
De todas formas todo ese ambiente de la época de la guerra es muy
difícil que lo puedan captar o expresar personas que no lo vivieron.
Hay cineastas que quieren hacer algunas películas sobre la defensa
de Madrid. Por ejemplo, Agustín Díaz Llanes. Pero es una
cosa muy difícil de hacer. Los que han tratado el tema, lo han
tratado de una manera que no es auténtica en pleno sentido. Por
ejemplo Fernán Gómez, en “Las bicicletas son para
el verano”, hace una gran obra de teatro, pero reflejando un Madrid
que correspondía a un grupito pequeño de personas de la
CNT en que él estaba, aficionado al teatro y que cultivaban este
arte en el Círculo de Bellas Artes durante los años de la
guerra.
La
FCMH ha trabajado duro en este último año dando a conocer
la figura y la obra del poeta. ¿Cree en la conveniencia de repetir
periódicamente este tipo de actividades que se corresponden a grandes
rasgos con las fechas de su nacimiento y su muerte, o por el contrario
optaría por efectuar cambios que no llevasen al ciudadano a la
rutina y por tanto al olvido?
Estos congresos son equivalentes a los congresos que hacen por ejemplo
grupos determinados, médicos, lingüistas, hispanistas, historiadores.
Es decir, no hay que verlo, yo creo, como una cosa excepcional sino como
algo periódico de gentes interesadas en un tema, sea la viruela,
sea la poesía, sea Miguel Hernández o Baroja, es decir periódicamente
son útiles estos congresos para intercambiar, para conocer a las
personas que trabajan en un mismo campo.
Su última producción, ha girado en torno a la narración
“El amigo de mi hermano 2000” y las obras de consulta “Diccionario
de palabras y frases extranjeras” 2002. Entre sus próximos
proyectos editoriales, y a tenor de las nuevas publicaciones sobre la
figura y la obra del poeta oriolano, ¿se encuentra realizar algún
nuevo estudio o monografía sobre Miguel Hernández?. ¿Podría
adelantarnos algo sobre éstos?.
No, este librito mío “Escritos sobre Miguel Hernández”,
es una recopilación, es como mi testamento hernandiano, es la manifestación
de una afinidad y de una admiración sentida a lo largo del tiempo.
Por eso en estos años finales de mi vida he querido juntar lo poco
que he hecho con ese sentido, como un testimonio de mi admiración.
Incluso yo estaba trabajando en Aguilar y cuando llegó el momento
de hacer las “Poesías completas” se las encargué
primero a Vicente Ramos, las podía haber hecho yo, pero no me sentía
con fuerzas para hacerlo y creí que Vicente Ramos las podía
hacer pero no sé por qué cuestión la viuda Josefina
Manresa no aceptó y entonces lo hizo Agustín Sánchez
Vidal. Tiene tiempo, tiene ganas y lo hace muy bien.
En el terreno literario está pendiente, ví las pruebas en
mayo, la cubierta, una antología mía de cuentos publicados
ya, con el título “Cuentos de un tiempo ido” y lo tiene
Renacimiento pero no lo saca. Son cuentos en general de momentos, circunstancias.
Hay un cuento que no tuve que hacer nada. Es cuento porque lo cuento pero
no porque lo haya inventado. Imagino que saldrá en breve.
Ángeles Martínez Sainz
Volver
|
|
ENTREVISTA
A ROSARIO ‘LA DINAMITERA’
“Era un muchacho bondadoso, muy formal, muy serio,
un hombre de palabra, muy comprometido con la cultura, cualquier persona
podía contar con él”

Rosario
es una mujer que formó parte del Ejercito republicano en la Guerra
Civil. Tras perder la mano en un accidente llegó a ser símbolo
ineludible del régimen republicano, inspirando a numerosos escritores
como Miguel Hernández, el cual dedicó una famosa poesía
a la valentía de esta mujer.
¿Qué
destacaría de la faceta humana de Miguel Hernández?
Era un muchacho bondadoso, muy formal, muy serio, un hombre de su palabra,
muy comprometido con la Cultura, cualquier persona podía contar
con él.
¿Cuál
fue su primera impresión al conocer a Miguel Hernández?
No le conocía de nada, venía con él un amigo sevillano
llamado, Antonio Aparicio, que era poeta y muy amigo de Vicente Aleixandre.
Un día me dijo que Miguel me había traído una poesía
y me ofreció leerla, le dije que sí. Me gustó mucho
y me pidieron que les acompañara a la Radio a leer esa poesía.
¿Qué
sensaciones le trasmite participar en un congreso de dedicado a la figura
de Miguel Hernández?
Le tengo un agradecimiento muy grande por haberme escrito una dedicatoria
a modo de poesía. Por ello, y en recuerdo a él, he pintado
dos retratos sobre él y se los he regalado a su familia.
R.
Padilla
Alfonso Moya Torres
Volver
ENTREVISTA
A JESUCRISTO RIQUELME
¿Cómo
surge su interés por Miguel Hernández?
Cuando
yo alcancé la edad para iniciar lecturas “serias”,
Miguel Hernández era aún un escritor prohibido o proscrito.
Recuerdo que, en los libros de textos del bachillerato de entonces (estábamos
en los años ’60 y primerísimos ’70), la figura
del oriolano bien brillaba por su ausencia (“Ausencia en todo veo...”,
que decía él), bien era tratada escuetísimamente
y muy de pasada. Mi profesor de literatura -¡en Orihuela!- se mofaba
del escritor porque era poca cosa, decía (y se lo ‘saltaba’).
Pocos oriolanos conocían algo de la obra (o del significado) de
nuestro más insigne vate. (Mucho me alegro de que no me preguntéis
si ha cambiado algo en estos tiempos que corren ya del siglo XXI). Al
comenzar mis estudios universitarios de literatura, en Valencia, en el
primer lustro de los ’70, me sentí inclinado por una cierta
curiosidad intelectual y estética: y el paisanaje me venció;
yo apenas había leído algo del poeta de Orihuela: y rondaba
los 18 años. Como un deus ex machina, en Valencia, un amigo librero
–antes teníamos amigos libreros- me hizo pasar a la trastienda
y allí me enseñó un ejemplar de las Obras completas
de Losada, prohibidas en España aún; no había llegado
la fecha de la muerte del dictador todavía. Era un libro de hermosas
tapas rojas: un hermoso libro rojo... Lo compré, por supuesto,
en cuanto conseguí vender algunas fotocopias de mis apuntes y de
selecciones de hemeroteca a mis compañeros de clase en la Facultad.
(Entonces tampoco había fotocopiadoras por doquier ni estudiantes
ávidos de buscar en bibliotecas y hemerotecas ampliaciones a las
exiguas explicaciones de clase; de clase cuando había clase...).
Lo leí y me ‘enganchó’: corría el año
75 cuando ya me había sumergido en las diversas cosmovisiones hernandianas:
en su etapa provinciana y en su etapa, la definitiva, de toma de conciencia
social y estética. Me dediqué a leer los ensayos que iban
publicándose (J. Cano Ballesta, Mª de Gracia Ifach, Vicente
Ramos ...) sobre la obra y vida de Miguel, y decidí empezar una
aproximación a la parte de su obra menos estudiada; por ello mis
primeros trabajos académicos se dirigieron hacia el teatro de Hernández.
(Entonces aún no eran conocidas ni siquiera las seis obras que
ahora existen editadas). Eran los años siguientes a lo que pretende
retratar la serie televisiva “Cuéntame cómo pasó”,
aunque los guionistas lo hagan en forma de cuento amilbarado.
¿Se
siente identificado con este ilustre poeta?
Me
absorbió la creación de Hernández desde que lo leí
con atención. Pero, sobre todo, me gustó en cuanto lo pude
ir entendiendo en cada una de sus fases vitales y artísticas. Tengo
conciencia de que yo empecé a madurar como persona y ciudadano
durante un –excesivamente- largo proceso de mi estancia en la Universidad
–acabé la carrera universitaria a los 21 años-: en
un proceso (que no ve la luz de su final... ¿Hay final?) en el
que iba comprendiendo que la realidad era más dura, manipuladora,
embaucadora y represora de lo que yo había vivido –comprendido-
en mi Orihuela natal; cuando uno quería libertad (aunque sólo
fuera para aprender y comprender la vida circundante, y para poder opinar
-para poder opinar algo distinto a lo establecido-, por muy ingenuo que
se fuera), nos íbamos dando cuenta de que no era posible y que
no se permitía (o que eras mal visto). Íbamos abriendo los
ojos a otras realidades bien diferenciadas a la vida pueblerina, fuera
modesta o relativamente acomodada. Íbamos tomando conciencia de
la sociedad y de sus estratos; nos introducíamos en los debates
de la añoranza de la vida religiosa y de las inquietudes políticas
incipientes. A través del arte, especialmente de la poesía
y, de modo inquebrantable para los jóvenes, de la música
sobre textos poéticos, se podía reivindicar lo que la opresión
y la censura no toleraba ni mencionar. Comprendí el debate dialéctico
–en el arte dramático, por ejemplo- entre el posibilismo
de Buero Vallejo (compañero de cárcel de Miguel Hernández,
recordemos) y la postura más combatiente y revolucionaria de Alfonso
Sastre: ambos contra la dictadura franquista. No me perdía estreno
de Buero, y lo leía todo.
Entre todos los poetas leídos, Miguel ocupaba un lugar preferente:
en primer lugar, porque era como un autor nuevo para nosotros (y para
mí), y, en segundo lugar, porque la poesía de Hernández
se comprende y llega, y te hace sentir lo que lees, y te emocionas hasta
tal punto que te sientes protagonista de lo que dice y te parece que lo
podrías haber escrito tú mismo... (¡Eso quisiéramos!).
Por todo ello, desde luego, me siento muy identificado con Miguel Hernández
y el espíritu de su obra. Y es más: me identifiqué
en una etapa en que la visión del mundo que uno tiene está
muy arraigada a las creencias religiosas y la percepción de una
realidad a través del prisma de lo pueblerino, de una sociedad
bastante inmovilista que no deja traslucir conflictos. Pero me sentí
muy respaldado con lecturas como las de Unamuno, Sartre, Camus, Beckett
o Ionesco, por ejemplo; y Machado (don Antonio) y Federico (García
Lorca) y, poco después, León Felipe, Blas de Otero y G.
Celaya, ... Me sentí en proceso de cambio... y de confusión.
Envuelto en un enigma existencialista, la voz de Miguel siempre tenía
un hálito de esperanza y de esfuerzo en la lucha para conseguir
una vida en la tierra mejor para todos... Lo religioso quedaba amortiguado
e iba dando paso a planteamientos más terrenales: ¡Pero también
la Teología de la Liberación combina ambos enfoques en uno
solo y no coloca en lugar poco prevalente la solidaridad y la fraternidad
en la tierra y no deja de esmerarse por y para los pobres...! Finalmente,
el compromiso de Hernández se nos empieza a aparecer como algo
tan lícito que se habla de él como un poeta necesario. Sus
deseos y sus frustraciones (aquel “sino sangriento”, aquella
“pena” hernandiana) nos presentan a un poeta que encarna los
avatares de tantas y tantas personas que anhelan mejorar con la cultura
y que no terminan de situarse social e íntimamente porque hay rayos
humanos (o tempestades históricas) que se lo impiden...
¿Cree
que la figura del escritor oriolano merece tanto “eco”?
Sin
duda. Decía que Hernández es un poeta necesario...y añadiría
que también debe ser entendido como un poeta necesitado, necesitado
de sensibilidad e interpretaciones.
La perspectiva pueblerina aún no ha terminado de comprender el
sentido y el valor del espíritu hernandiano.
Miguel, desde la humildad de sus orígenes, se erige en un símbolo;
Hernández representa, en una época muy delimitada, el ascenso
de la persona socialmente (pero también íntimamente) por
medio de los logros que permiten las adquisiciones culturales: una buena
educación, en un momento en que la gran masa popular era analfabeta.
Con su palabra poética se alza para encumbrarse, pero no como el
poeta -típico en aquellos tiempos- que se encierra en su torre
de marfil o se exhibe vanidoso por su éxito formal y externo; Hernández
-paso a paso- parte del pueblo llano e inculto y, tras salir de lo que
llamamos pueblo, sin abandonarlo jamás, siempre dirige su mirada
(observadora y analítica) y su voz hacia los sentimientos del propio
pueblo; de manera que sale para aprender y perfeccionar su poesía
y ofrece sus versos en forma de “vientos del pueblo”. Es el
gran poeta de la rehumanización de su temática: no se pierde
en vanguardismos alienantes, sino que trata asuntos humanos: desde el
amor (real, directo, personalizado) hasta la arenga social o el dolor
elegíaco (siempre extraídos de su experiencia: a favor de
su madre, de sus hermanas; en alabanza de sus hermanitas difuntas cuando
él era niño todavía, por ejemplo). Por otro lado,
su poesía se vincula inseparablemente a su vida: y su vida será
la que forje la materia poética de cada una de sus creaciones:
en verso o en prosa, poema o drama teatral, en su epistolario o en sus
artículos periodísticos. Miguel es todo y uno. Un ejemplo
en tiempos de guerra, finalmente, luchando con la fuerza de su palabra
por el restablecimiento de la legalidad, combatiendo al desleal, y siempre
con motivo nobles humanos y solidarios. Hernández es gran poeta
del amor (a la mujer, a sus hijos): y ve en el amor el sentido de la vida,
el sentido de la prosperidad: “Sólo por amor”. La dictadura
y la rebelión militar, y la represión capitalista, son ya
para Hernández la cara del desamor y de la insolidaridad.
Pero, cuidado: a principios de siglo XXI, preguntar si tal o cual escritor
merece tanto ‘eco’ puede presuponer que no se valore la importancia
de lo que –en sentido pragmático, profundamente personal
y social- significa la cultura de las artes. Si no se valora el espíritu
del artista y la relevancia axiológica en su época (y la
trascendencia de una vigencia que sólo logran los clásicos),
estamos en un tris de claudicar ante posturas que institucionalizan o
comercializan las figuras de los creadores, convertidas en reclamo promocional
para la zona y nada más. Esa vanidad no sería del gusto
de nuestro poeta: sería poesía estéril e impotente,
poesía concebida como un lujo..., poesía incapaz de cambiar
la sociedad (y la persona). El espíritu hernandiano podría
ser fagotizado si el “eco” se constriñe exclusivamente
a colocar la voz del poeta en la maraña cibernética de la
red... Ahora bien, si el eco se entiende como lo que se repite y repite
en la libertad de los grandes espacios posibles, se rinde homenaje a lo
que merece el poeta y se hace favor a lo que merece la sociedad y la ciudadanía
consciente. No lo olvidemos: la palabra del poeta no deja insensibles
a los que la escuchan.
Neruda (un futuro premio Nobel de Literatura, amiguísimo de Miguel)
quiso romper las separaciones entre sus fases ideológicas y cosmovisionarias
y afirmó que M. Hernández había sido el mejor poeta
católico español al igual que el mejor poeta político
de nuestro tiempo...
¿Merece
Orihuela todos los honores de este Congreso?
Miguel
Hernández es un poeta de dimensiones universales. Para la historia
de la literatura reciente se ha convertido, sin paliativos, en un clásico
(del siglo XX).
La relación de Hernández con su pueblo natal y con sus autoridades
ha sido muy desigual: apoyos y silencios, vítores y ninguneo; de
todo ha habido y hay. Quizás los responsables del fomento y promoción
de la ciudad han tomado este Congreso como una llamada de atención
más, aprovechando el rebufo de la exposición “La luz
de las imágenes” y las mejoras urbanas acometidas. Miguel
Hernández significa algo más. En la duda del significado
y sentido de su arte poética y de su vida estriba parte del fracaso
con que hasta ahora se ha tratado la figura del escritor oriolano en su
propia tierra. Parte del denuedo en la labor de la Fundación Cultural
Miguel Hernández y del trabajo bien hecho, orientado hacia un objetivo
nítidamente definido, va dirigido a colocar o restablecer el nombre
de Miguel Hernández y el de la ciudad donde corresponden. En este
sentido, ha sido un acierto desarrollar mayoritariamente el II Congreso
en Madrid, habiéndose inaugurado en Orihuela: las posibilidades
de resonancias siempre son mayores en la capital del Estado que en Orihuela,
y las facilidades de acoger a tantas personalidades y autoridades en la
materia como se dieron cita en el evento. El reto sigue abierto: la descentralización
exige a Orihuela la infraestructuira precisa para albergar acontecimientos
de este calado.
¿Le
parece un programa completo, o por el contrario hubiera incluido otros
temas o la ponencia de algún conferenciante más interesante?
En
el II Congreso se trataba de centrar la figura de Miguel Hernández
en Madrid y destacar los aspectos novedosos una vez concluido, hacía
11 años, el I Congreso, en Alicante. Desde 1992, había habido
determinadas e importantes novedades: aparición de la biografía
de José Luis Vicente Ferris, que merecía muchos matices
y algunas correcciones en detalles y en enfoque: Eutimio Martín
y Manuel Muñoz Hidalgo, entre otros, podían esclarecer en
parte la situación y aportar perspectivas inéditas; otra
relevante novedad era la de analizar las influencias (directas o indirectas)
y el contacto de Hernández con los movimientos plásticos
del momento en Madrid: lo planteado por Agustín Sánchez
Vidal en cuanto a la relación ambiental de Hernández con
la Escuela de Vallecas (la primera Escuela de Vallecas), la formada por
Benjamín Palencia, Alberto Sánchez y Maruja Mallo, con resonancias
incluso de Dalí y debates periodísticos en torno al arte
y al compromiso con Ernesto Giménez Caballero (“EGC”)
a la cabeza, ha sido de lo más brillante en el Congreso. Cierto
es que a un Congreso Internacional hay que acudir con aportaciones novedosas
de relieve: replanteamientos en la interpretación o aspectos hasta
entonces inéditos. Ésta ha pretendido ser mi aportación:
un ejercicio de reflexión desde el momento de creación del
autor hasta las variadas y distintas representaciones teatrales en España
y fuera de España, con una conclusión final, la de que este
repaso a los 70 años desde la escritura de su primera obra hasta
hoy supone un repaso a la propia historia de los españoles (desde
la II República y sus pugnas religioso-políticas hasta la
apropiación del sentido hernandiano en el exilio o en la españa
franquista y la última interpretación de la España
democrática de hoy, con un giro desapasionado de la caracterización
política del escritor, en búsqueda de sus valores estéticos).
Así y todo, esto -ponencias originales y novedades- no es lo que
más ha abundado en Madrid el pasado octubre. Otro de los aciertos,
sin embargo, en el Congreso ha supuesto el hecho de reunir, por un lado,
a los coetáneos del poeta, cuyo testimonio de primera mano sirve
para revisar algunas posiciones biográficos y estéticas,
y, por otro, la numerosa participación de hispanistas extranjeros
y en el extranjero, que han fijado el pulso de un Miguel Hernández
en el mundo aún con mucho por promocionar académica y editorialmente.
¿Cree
que a partir de estas iniciativas congresuales se abrirán nuevas
líneas de investigación?
Estoy
muy sorprendido por el interés que ha suscitado su producción
teatral: no sólo algunas propuestas de representación y
trabajos escolares de alguna de sus piezas de anteguerra, sino, sobre
todo, por la elección de este asunto (el teatro) para realizar
varias tesinas (es decir, memorias de licenciatura, o “tesi di láurea”
en italiano) e incluso tesis doctorales; y tanto en universidades españolas
como en algunas extranjeras; y tanto abordadas por jóvenes estudiosos
españoles como extranjeros. Desde Alicante hasta varias universidades
italianas han mostrado interés por el teatro hernandiano.
Ahora bien, quizás las dos líneas de investigación
que se abren en relación con lo conocido hasta la fecha son las
referentes a las relaciones con la plástica, un Miguel que apenas
nos dejó algunos dibujos juveniles diminutos como juego ilustrativo
en varios de sus escritos, pero que nunca tuvo esa inclinación
o vocación por ser pintor; y la indagación de los enfoques
vitales y detalles (cada vez mínimos) de su biografía: las
aportaciones de Ramón Pérez Álvarez (aprovechadas
y retocadas por otros estudiosos) han sido relevantes, a la espera de
lo que nos entreguen, llegado el momento, E. Martín y M. Muñoz
Hidalgo.
Tras
once años del el I Congreso Internacional sobre Miguel Hernández
¿Para cuando un tercero?
Los
congresos académicos deben realizarse, como anticipaba arriba,
para reunir y debatir “novedades” en los acercamientos a las
figuras y a las obras de los creadores. La efemérides hernandiana
más próxima y ‘definitiva es la del año 2010:
centenario de su nacimiento. Tan sólo faltan siete años:
es un lapso corto para sorprendernos a nosotros mismos con más
“novedades”. Recordemos que los ‘derechos de autor’
concluyen en 2012, a los 70 años del fallecimiento del autor...
Desde luego que cualquier pretexto es oportuno para seguir fomentando
la lectura y el conocimiento del poeta oriolano. Orihuela y las instituciones
próximas deben afrontar el reto, que podría ser el último
empujón o aldabonazo sobre Miguel Hernández. A partir de
ese año, 2012, se podrá editar sin necesitar ya –como
ocurre con Garcilaso, Lope, Quevedo o Calderón- autorizaciones
concretas..., pues se trata de versos patrimonio de la humanidad.
Personalmente, propondría un nuevo congreso, el III Congreso Internacional,
con una promoción previa a partir de ahora mismo, centrado en los
siguientes aspectos para conmemorar el centenario paulatinamente con aportaciones
desde 2004 hasta 2010, y que fuera ese simbólico año el
que expusiera y exhibiera todos los logros del último lustro hernandiano:
1.
Preparar una edición de la obra completa, asequible y accesible
para el gran público. Se separaría su obra poética
y su obra no poética: teatro, epistolario y prosa. Actualmente
no hay en venta ninguna de las obras completas editadas antaño.
A pesar del esfuerzo de C. Alemany para la Obra Completa de Espasa Calpe
–edición agotada y sin posibilidad de reedición-,
1992, hace falta revisar las variantes y fijar correctamente el texto,
especialmente en la poesía. Ello nos abocaría a una edición
crítica o fijadora de texto al menos, y otra más popular,
sin anotaciones críticas, pero sí con un estudio preliminar
que sirve de introducción y orientación al lector siempre.
Las obras podrían editarse en volúmenes separados dedicados
a poesía y al resto, pero también en ediciones cuidads con
títulos de los poemarios separadamente también, y añadiendo,
en su caso, los corpus de poemas sueltos, con el título postizo
de “Poemas sueltos: hacia Perito en lunas” (I), “Pomas
sueltos: entre Perito en lunas y El rayo que no cesa” (II), etc.
(Habría que incorporar los últimos hallazgos, ya autenticados,
de poemas, cartas, etc. del oriolano).
2. Rodaje y filmación de audiovisuales en torno a la figura y obra
de M. Hernández. Es imprescindible rellenar el hueco existente,
todavía hoy, en cuanto a documentales profesionales sobre Miguel
Hernández. No importa que se realicen varios: hoy existen algunos
proyectos en proceso para que 2004 (o 2005) salude a Miguel Hernández
con películas documentales nuevas. Hasta lo que conocemos, dos
proyectos se elaboran o ya han iniciado su rodaje: uno centrado tradicionalmente
en lo biográfico (con escenas de ficción y actores incluidos),
otro basado en una presentación biográfica con aportaciones
novedosas al incorporar entrevistas a coetáneos del poeta y especialistas,
al añadir composiciones musicales con letras de Hernández
hasta ahora inauditas (como el Himno de la República, que iba a
sustituir al famoso Himno de Riego) y, sobre todo, con filmación
de escenas y paisajes que destaquen la belleza y la influencia de Orihuela
o Cox en la vida y la obra hernandiana. Habría que procurar la
filmación de un largometraje de ficción sobre la biografía
o pasajes determinados de su vida para el cine y la televisión:
películas del tipo Remando al viento o la protagonizada por Kirk
Douglas sobre Van Gogh, es decir, sobre un momento clave de su trayectoria...
3. Fomentar la participación creativa de estudiantes universitarios
y no universitarios, o de asociaciones o colectivos ciudadanos cualesquiera.
Recitales, dramatizaciones de poemas, representaciones teatrales, puestas
en escena de biografía, etc.
4. Apoyar las iniciativas de representaciones teatrales profesionales
y semiprofesionales, con textos completos del poeta o versiones.
5. Fomentar la nueva creación y la recopilación de todas
las musicalizaciones sobre poemas y textos hernandianos. Sería
hermoso poder presentar algún nuevo trabajo discográfico
sobre poemas de Hernández, y poder reunir a todos los cantantes
e intérpretes de renombre (y noveles) que divulguen la poesía
de M. Hernández en el formato más popular existente hoy:
el lenguaje de la música... con letra. (Siendo la letra un poema,
el camino del éxito se abre con mayor facilidad incluso en el mundo
adolescente y juvenil).
El
III Congreso Internacional –de convocarse- recogería las
muestras palpables de todos estos proyectos, ofrecería una exposición
y venta de todos los libros posibles y en el mercado de y sobre Miguel
Hernández, esto es, todo el Congreso tendría un enfoque
de un Miguel Hernández en vivo: “Vea y oiga a Miguel Hernández:
lo leerá” o “Miguel Hernández: para ver y oír”,
...
Este planteamiento de búsqueda de lo perceptible (del espectáculo
Miguel Hernández) no es óbice para incrementar los eventos
sobre Miguel Hernández con un selecto ciclo de conferencias o breves
ponencias sobre lo ciertamente novedoso en los últimos años
sobre Miguel. Tal vez –es lo deseable- ya hayan sido publicadas
las biografías anunciadas y sería un motivo de especial
reflexión. Finalmente, habría que incorporar una creativa
exposición sobre los avatares vitales de M. Hernández, una
exposición más viva asimismo de lo habitual, tomando como
modelo la exposición sobre la Ilustración (siglo XVIII)
del MuVIM en Valencia, realmente sorprendente y original. (El MuVIM es
el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad). En esa
exposición (o en otra) habría que incluir los dibujos de
Miguel Hernández (existe exposición patrocinada por Elche
en la actualidad) y las relaciones con ilustraciones entre su poesía
y la plástica del momento: bodegones, ferias, ... y Escuela de
Vallecas, etc.
|