|
|
CRÓNICA
DE UN CONGRESO
El II Congreso Internacional Miguel Hernández arrancó el domingo 26 de octubre en el Rincón Hernandiano. Después de la inauguración oficial de la Sala de Exposiciones de la Fundación, anexa a la Casa Museo del poeta, Odón Betanzos, presidente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española en Nueva York, y presidente de Honor del Congreso, nos regaló una conferencia regada de lirismo y de intenso amor hacia la obra de Miguel. Después de la intervención oficial del alcalde, el cantaor José Menese puso el broche artístico al acto, que tuve el honor de presentar. La amistad sin fisuras de Aleixandre y Miguel fue el hilo conductor de mi intervención. La muestra de 36 pintores de la Vega Baja, en la nueva Sala de Exposiciones de la Fundación, tiene su correspondiente catálogo, obra de Víctor Sánchez, que tantas pruebas ha dado de su amor por las cosas bien hechas. Para ir calentando motores, el suplemento “ABC Cultural” del sábado 25 dedicó varias páginas al poeta y al Congreso, con valiosos trabajos de Javier Díez de Revenga, Agustín Sánchez Vidal, Jesucristo Riquelme... Por cierto, la página web institucional ha sido calificada de “imprescindible” en la sección F@r Web de dicho suplemento. El “Homenaje a los coetáneos”, del lunes 27 en la Sala de la Cacharrería del Ateneo de Madrid, contó con la presencia de Leopoldo de Luis, José Aldomar Poveda. Rosario Sánchez “la dinamitera”, Arturo del Hoyo y José Ramón Clemente. Moderó Francisco Esteve y presidió Alejandro Sanz, responsable de la Sección de Literatura del Ateneo, que tan generosamente nos acogió en la Docta Casa. El martes 28, ya en la Universidad Complutense de Madrid, se iniciaron las jornadas congresuales. Más de 170 congresistas, procedentes de todos los confines de España y de otros países (Italia, Rusia, América Latina, Estados Unidos, etc.) se unieron con nosotros a este festín literario y emotivo (sin emoción no puede existir poesía). Por la tarde se presentó en el Ateneo el libro de Arturo del Hoyo titulado “Escritos sobre Miguel Hernández”, ya reseñado en el anterior número de esta revista. Se desbordaron las emociones. Alejandro Sanz, César Moreno, Fabricio Mancebo, el autor del libro y quien escribe fuimos actores principales de una jornada inolvidable. La
mesa redonda “Presencia internacional de Miguel Hernández”,
contó con expertos como Eutimio Martín, Andrés Santana,
Thomas Stauder, Odón Betanzos... Fue presidida por Joaquín
Santo Matas, director del Instituto de Cultural Juan Gil- Albert. La presencia
alicantina en el Congreso contó con la presencia de José
Luis Ferris, que intervino con su conferencia “Paisaje tras una
biografía”. Jesucristo Riquelme expuso, el miércoles
29, su ponencia “Puestas en escena del teatro de Miguel Hernández”.
Guillermo Carnero, miembro del Comité Científico, no pudo
asistir por problemas de salud. Especial atención merece la ponencia
de Javier Díez de Revenga, sobre la estética de las vanguardias
y Hernández, que fue muy aplaudida y seguida con atención.
José María Balcells, Juan Cano Ballesta, Jorge Urrutia,
Agustín Sánchez Vidal y el tantas veces citado Odón
Betanzos, tuvieron su espacio para difundir sus investigaciones hernandianas.
El miércoles 29 se dedicó al resto de las ponencias, todas ellas interesantes, y a la lectura de las comunicaciones, divididas éstas en cuatro bloques para una más ágil lectura de las mismas. Cuando las actas del Congreso vean la luz (previsto para la primavera) el curioso lector podrá darse cuenta de la buena salud de los estudios hernandianos y de las vías abiertas. Se desarrollaron actividades paralelas, como un recital poético el miércoles 29 a cargo de Paco Curto en el Museo de la Ciudad, y el día 30, jornada de clausura del Congreso, Alberto Cortez puso su granito de arena emocionante con las “Nanas”. José Saramago, ese día, puso los pelos de punto a más de uno, y María Asunción Mateo, presidenta de la Fundación Rafael Alberti, anunció públicamente el hermanamiento de las dos fundaciones, unidas en el cariño y admiración mutuas de los dos poetas mediterráneos, Rafael Alberti y Miguel Hernández. Supuso un prometedor e ilusionante punto final al II Congreso Internacional Hernandiano.
Desde Italia también los amigos de Tolentino, fieles a la cita hernandiana, han querido sumarse a este homenaje, con el bello librito “Tre amici, tre ferite. Elegìe” (Tolentino, Edizioni PolisLab, 2003, 57pp.). El pasado sábado 18 de octubre tuvo lugar en Italia un íntimo y sencillo pero sentido homenaje a Miguel, organizado por PolisLab. Diversos representantes de Tolentino quisieron estar presentes durante las jornadas congresuales. Me acuerdo de Rodolfo Mettini y de Olimpio Bernairini. En resumen, pese a quien pese, sean paisanos de Miguel, foráneos, moscas cojoneras, impertinentes cajas registradoras y demás fauna que sólo sabe criticar pero NO trabajar y aunar esfuerzos, este Congreso ha sido un rotundo éxito. A las pruebas me remito. Acaba de firmarse un convenio de colaboración entre la Fundación y la Universidad de Alicante, se reciben múltiples felicitaciones y ofrecimientos de exposiciones y materiales hernandianos, etc. Este proyecto de Fundación está abierto a todas aquellas personas que quieran sumarse al carro del Hernandismo puro. Del espureo, que se encarguen otros.
SIMBOLOGÍA SECRETA DE: “EL GALLO CRISIS”
La revista literaria “EL GALLO CRISIS”, subtitulada con “Libertad y Tiranía” se fundó en Orihuela en mayo de 1934 y se publicó durante un año aproximadamente, pero este título guarda un secreto subliminar cuyo significado voy a intentar razonar. Todos los analistas, incluido Jesucristo Riquelme, aseguran que El Gallo Crisis apuntan a un neocatolismo que tiene secuelas de la madrileña Cruz y Raya, de J. Bergamín, y semejanza con otras europeas, sobre todo francesa y alemana, en su artículo “El pensamiento influyente de Ramón Sijé: Utopía y ucronía...” nos apunta que “Cecilio Alonso señala las relación entre Sijé y la Falange de José Antonio”, también recoge la opinión de Sánchez Vidal “Se puede apreciar en Sijé ribetes filofascistas fuertemente teocráticos que alcanzan a Miguel Hernández en poemas inéditos...” Y como bien apunta Verónica G. Ortiz y Mº. Carmen Rabasco en su artículo sobre la biografía de Ramón Sijé: “...quería demostrar el verdadero catolicismo, promulgar una religión activa, ya que la religiosidad fue la base de todo su quehacer religioso y humano”. Y estas ideas se reafirman si examinamos a los miembros del grupo fundador: Ramón Sijé, Jesús Aldea, el notario José María Quilez, el padre Juan Colom, Fray Buenaventura de Puzol, Tomás López y Juan Benllod. Por lo expuesto y no es necesario argumentar que tanto Ramón Sijé como Fray Buenaventura y el padre Juan Colom, expertos en teología y sus símbolos, pretendieron relacionar a Cristo con el Gallo. Y este es mi argumento: Tras la última cena Jesús anunció a Pedro que le negaría tres veces antes de que el gallo cantara. Por ello el gallo en la pasión de Cristo representa las debilidades humanas. También se la asocia a la resurrección por la renovación de su canto en cada amanecer como anunciador de la salida del Sol. En otras culturas como la china, representa a la guerra o al orgullo, sin embargo para nuestro trabajo nos conviene, si queremos acertar y no errar, centrarnos en la tradición cristiana. El Sol como fuego eterno, omnipotencia divina fue motivo de culto por los egipcios (Ra- Amón Ra), griegos, fenicios y árabes. También representa el símbolo de la alerta y del aviso de una nueva alegría, el anuncio de un nuevo amanecer. El Gallo como el ave Feñix, renace cada día, no de sus cenizas sino de su canto. El Gallo es emblema de la vigilancia, y la serpiente, símbolo de la prudencia, consagrado a Esculapio, dios de la Medicina, hijo de Apolo. Si volvemos a centrar nuestro análisis en la tradición cristiana, veremos que el Gallo representa el triunfo de Cristo, y creo y entiendo que en la mentalidad y creencia católica del joven Ramón Sijé y demás fundadores, se concreta en la representación de Cristo. Para ellos la idea de buscar un título a la nueva revista literaria oriolana, debía estar, necesariamente, relacionada con la tradición cristiana de esa ciudad sede el obispado Orihuela-Alicante. Lugar donde se congregan numerosas ordenes religiosas, y donde se evidencia la creación de una tradición religioso-literaria como en Gabriel Miró, el auto sacramental de Miguel Hernández, o los múltiples artículos sobre teología aparecidos en dicha revistas. Si aceptamos que Gallo equivale a Cristo podemos pasar al segundo sustantivo: CRISIS, del cual podemos derivar en dos hipótesis: la primera es que si de seis letras que contiene esta palabra, la mitad coinciden con las tres primeras letras de CRIS-to, podemos descubrir y encontrarnos con: “EL GALLO CRISTO”. Sin embargo, esta denominación, y en aquellos años no hubiera sido bien aceptada por la censura, los lectores ni por el obispado, por ello, creo que Ramón Sijé y los demás fundadores optaron por buscar algunas ideas subliminales que encubrieran la idea religiosa bajo un críptico título. La segunda hipótesis radica en su propia etimología, palabra que deriva del griego krisis, de krinein, juzgar, y su acepción actualizada es la de cambio favorable o desfavorable de un asunto. También momento decisivo o peligroso en la evolución de las cosas. Esta aproximación evidencia que crisis deber ser aplicado y entendido para el título de la revista como peligro desfavorables. No es más que el evidente peligro en que estuvo la religión católica desde la II República Española tras las elecciones municipal de abril del 31, y rematada con una Constitución progresista y laica aprobada el 9 de diciembre de 1931, donde en el artículo 3º se decía: “El Estado español no tiene religión oficial”. Los jesuitas fueren expulsados, y no hay que olvidar que el Colegio de Santo Domingo, donde estudió Ramón Sijé como Miguel Hernández, pertenecía a la orden de los jesuitas. Llego a la conclusión que los símbolos de la revista El Gallo Crisis, se traducen a un secreto mensaje: “Cristo en peligro”. Un aviso del gallo ante un nuevo amanecer. El gallo nos advierte de un peligro venidero contra el que hay que luchar impulsando la doctrina de Cristo. Esta revista “le hallo demasiado olor a iglesia, ahogado en incienso” carta de Pablo Neruda a Miguel Hernández (4-01-35). Conocida era el pensamiento anticlerical de Pablo, y además escribió en uno de sus últimos libros: “basta de remilgos de poetas que parecen monjas confiteras...” El subtítulo: “Libertad y Tiranía”, antítesis o contraposición de dos conceptos, fue muy del gusto de los poetas del periodo Barroco. Y no es más que la libertad del espíritu o sus creencias contra la tiranía de toda forma de poder. La Iglesia contra la República. Porque nada hay tan poderoso como la república del individuo.
Ramón Fernández Palmeral
|
|