
Eutimio Martín es catedrático de Literatura Española en la universidad de Aix –En- Provence (Francia), participó en el anterior congreso hernandiano con su ponencia: "Ramón Sijé-Miguel Hernández: una relación mitificada". En el reciente congreso ha participado en la mesa redonda internacional.
¿Cree que sigue vigente el sentido utópico de Miguel Hernández?
Hay dos utopías divergentes: por un lado la geografía de izquierda y por otro lado el intento de la recuperación de la derecha, concretamente hay dos tragiversaciones; derechista y de izquierdas.
Izquierdista; el clásico relato de Elvio Romero, el cual fue uno de los primeros biógrafos grotescos de Miguel Hernández, por ejemplo, cuando habla de la muerte de Miguel Hernández utiliza unas expresiones y un vocabulario que parece realmente de serial “La voz dice puede flaquearlo, el fervor no, se arrastró en medio de la oscuridad y el silencio...” y nos presenta a un Miguel Hernández que escribe con mano demacrada en los muros”Adiós hermanos, camaradas amigos” y comenta, “qué modo más profundo de fecundar la muerte”, es un lenguaje totalmente absurdo, ridículo, y grotesco que hace de Miguel Hernández una especie de semieco absurdo en la heroicidad. Por otro lado esta la extrema derecha, este deseo de anexionar a Miguel Hernández y tenemos como ejemplo típico las investigaciones sobre Miguel Hernández de alguien como Juan Guerrero Zamora, que durante toda su vida desde la primera biografía del año 1951 hasta el ultimo libro escrito antes de su muerte sobre el proceso de Miguel Hernández lo trata de inocente, perdido, engañado, evidentemente por el comunismo y cuya tesis sistemática habla de que Miguel Hernández no fue franquista porque no sabía quién era Franco realmente y si hubiera sabido quién era hubiera sido franquista, qué intento más absurdo y más ridículo que se ha podido hacer de Miguel Hernández.
¿Fue la miseria afectiva uno de los factores que desencadenaron toda una serie de circunstancias posteriores?
La miseria afectiva, la vida sentimental es el eje de una vida normal, de una trayectoria vital sobre todo en un hombre con la sensibilidad de Miguel Hernández. Si no se siente querido, no se siente amado, va a ser desgraciado. Desde el punto de vista biográfico "El rayo que no cesa", es uno de los libros más dramáticos de miseria afectiva dentro de una realidad vital, los sonetos de "EL rayo que no cesa", son escalofriantes entre otras cosas porque no se encuentra una correspondencia amorosa, erótica, cuando se habla del toro en "El rayo que no cesa", hay una explicación extremadamente sencilla, cualquier entendido sabe que el toro muere virgen en el combate y esa especie de virginidad le pesa a Miguel Hernández y le pesa enormemente porque no encuentra el desarrollo erótico necesario en alguien que ya es mayorcito, y evidentemente Josefina no puede seguir por esta vía porque ella tiene una educación extremadamente estricta, vuelvo a repetir que es hija de un guardia civil ya en esta época las jóvenes serias ya eran difíciles, de modo que, la hija de un guardia civil todavía lo era más. Miguel Hernández sufre literalmente, de manera que hay una serie de poemas escritos por el poeta de un extraordinario dramatismo, en este sentido sufre físicamente. Yo creo que es uno de los escasos poetas que se vio obligado a poetizar algo que indica una miseria sexual como el hecho de poetizar la masturbación. Hay dos octavas en "Perito en lunas" que trata de esto, porque Miguel es un hombre sincero, un hombre amoroso y no puede hablar de lo que no conoce.
¿Cree que a partir de este congreso se abrirán nuevas líneas de investigación?
El congreso continúa, pero yo no que sé va a decir mañana. En principio los invitados son gente que han demostrado su conocimiento sobre Miguel Hernández. Sánchez Vidal, Cano Ballesta son la gente que más ha trabajado en Miguel Hernández, yo no puedo saber si aportan algo nuevo, los que tenemos que hacer algo somos los que no hemos hecho nada todavía.
R. Padilla
Alfonso Moya Torres



