Entrevista a Miguel Ángel Lozano Marco



“Miguel Hernández, fue un poeta que conectó con su época y construyó su obra al servicio de todos”


Miguel Ángel Lozano Marco nació en Alicante hace 55 años. Licenciado en Filosofía y Letras (sección de Filología Hispánica) por la Universidad Autónoma de Barcelona, actualmente es catedrático de la Universidad de Alicante. Entre sus estudios más relevantes se encuentran los realizados en torno a las figuras de Azorín y Gabriel Miró. De sus muchas publicaciones podemos destacar entre otros “Miguel Hernández y Gabriel Miro”(1993). Es director de la edición anotada de las obras completas de Gabriel Miró, en curso, y miembro del Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, de la Excelentísima Diputación de Alicante. Muy recientemente ha sido miembro del jurado del Premio Internacional de Periodismo concedido por la Fundación Cultural Miguel Hernández.


Como hemos podido averiguar, usted, ha escrito mucho sobre la época de finales de siglo XIX principios del siglo XX, ¿en qué posición encasillaría a Miguel Hernández en relación con los poetas de esa época (generación del 27)?

La historia lo ha situado en una poesía que surge después de los avances de lo que se ha llamado generación del 27. Al fin y al cabo todo esto de las generaciones son invenciones que tienen que ver con una época determinada.
Miguel Hernández se sitúa en un momento de separación de las vanguardias. En principio, llega tarde a las vanguardias e intenta incorporarse al sentido de la poesía gongorina, pero después lleva su poesía por el terreno de la misma poesía rehumanizada, la cual es la que mejor expresa su mundo personal, fundamentalmente, el mundo de los afectos a los hombres, afectos a la naturaleza, y aun, teniendo que hacer frente a las terribles circunstancias que le tocó vivir, supo estar a la altura de las circunstancias..

Su poesía fue, por tanto, el resultado de recoger la evolución poética posvanguardista y possimbolista. De esta forma llega un momento en que esa nueva poesía rehumanizada estaba muy identificada con lo que él era, un hombre del mundo de los sentimientos intensos, que él mismo pudo mostrar muy bien. Esto no significa que su poesía no fuera meditada, sino que era una poesía de sabiduría poética al servicio de una emoción que él trasmitía como nadie.

Es de gran importancia resaltar los escritos que usted ha realizado sobre la figura de Gabriel Miró, ¿Cree usted que existe cierto eco de Gabriel Miró en la obra de Miguel Hernández?


Sí, y no solamente en la época primera, yo alguna vez entré por ese terreno y percibí una sensibilidad peculiar. Miró era un escritor que a partir de una exigencia creativa muy grande enfoca su obra hacia la captación y la expresión de emociones. Fundamentalmente, la obra de Miguel persigue expresar las emociones de una forma estética muy notable, por ello Hernández, en esto, tenía mucho en contacto con Miró. Hay poesías, sobre todo en la primera época, donde se nota mucho un influjo mezclado de Juan Ramón Jiménez y Miró además, él mismo, confesó en una de sus cartas que había escrito versos siguiendo a Miró. Realmente, Gabriel Miró fue uno de los que le despertaron la visión estética del mundo.

Hernández tenía una gran capacidad creativa, como también tenía Miró, en esto, eran dos temperamentos muy similares, además de ser dos excelentes seres humanos.

Usted ha colaborado, con varios artículos sobre Miguel Hernández, ¿cuál fue el motivo que le llevó a escribir sobre dicho poeta?

Fundamentalmente, él haber conocido y haber leído su obra. Cuando yo tenía 16-17 años tuve un encuentro con la poesía de Miguel Hernández y me impresionó. La mayoría de las cosas que yo he escrito han estado influenciadas por las circunstancias, por ello, es que mi intervención en el congreso celebrado en 1992 favoreció a poner al día una serie de trabajos relacionados.

Miguel Hernández ha sido considerado como un poeta social, ¿cree que este atributo es correcto?

Sí esto también corresponde a una nomenclatura de la poesía de los años 50-60. Podría decirse que el poeta era sensible a los problemas, a los sentimientos de la colectividad y sufrimientos de la sociedad en la que vivía. Miguel Hernández fue un poeta que conectó con su época y construyó su obra al servicio de todos.

No creo que esté mal denominarla poesía social, pero sin restringir la idea de dicha poesía social al servicio de algo y dejando fuera los valores estéticos. Si nos metemos en otro campo, toda poesía es social, porque todo de alguna manera va a repercutir. La poesía sócial se restringe a un tipo de literatura que crea una sensibilidad en el lector y esa sensibilidad en el lector no se queda ahí, si es sensible para ti, también lo es para el trato con los demás. Hernández es social, no ponerlo en un sentido restringido, sino en un sentido brillante, toda su obra va a repercutir en la sociedad, sea, pues, en toma de conciencia o realmente sea en cultivar la sensibilidad de un individuo, que nunca se queda en sí mismo, sino que tiene que ver con el trato entre los semejantes.

¿Qué importancia tiene dentro del panorama literario español un premio Internacional de periodismo como el creado por la Fundación Cultural Miguel Hernández?

Me parece un certamen de periodismo internacional muy adecuado, creo, que es de interés la difusión en la imagen de Miguel Hernández. El certamen está bien planteado, otra cosa es lo que se presente en cada una de las convocatorias, pero en sí, me parece que el premio está bien planteado.

La importancia de toda primera figura, Hernández dentro de la poesía del siglo XX es una de las voces representativas, una de las figuras mas reconocidas. Ha sabido hacer que su obra calara, que no dejara indiferente.

La poesía de Hernández es una poesía que conmueve y entre la cual siempre hay una respuesta que puede ser emotiva, sentimental, de ideas. En fin, es una obra que no deja indiferentes, es una de las figuras importantes de la poesía española, desde las jarchas hasta ahora.

¿Cree usted que la celebración de este tipo de actos podría de algún modo fomentar la figura universal del poeta Miguel Hernández?


Sí, yo creo que está bien planteado, un certamen o un premio es para estimular un tipo de obra de difusión. Otra cosa es, si fuera de investigación, entonces sería algo más restringido, de ámbito universitario, pero esto es periodismo y por tanto es una literatura leída por miles de personas. El periodista tiene el valor de confirmar la importante verdad, el sentido de una poesía a un público lector, no es la labor del erudito que pueda ser leída por unos pocos, la cual tendrá mucho tiempo por delante para poder llegar a cambios importantes.

R. Padilla

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