Biografía
Amado del Pino es un prestigioso autor y crítico teatral cubano. Nació en Tamarindo, provincia de Camagüey, el 25 de febrero de 1960. Es columnista del diario cubano “Granma”. Fue coordinador, junto con la periodista Tania Cordero, de las I y II Jornadas Hernandianas en Cuba (2008 - 2009). En el año 2008 recibió el Premio Internacional de Periodismo “Miguel Hernández”, por el artículo publicado en “La Jiribilla” de La Habana “Caminando con Miguel Hernández”. En los últimos años ha investigado sobre el poeta oriolano para la escritura de su obra teatral “Reino Dividido” que se estrenará en 2010 en La Habana y en España, con el auspicio de la Fundación Cultural Miguel Hernández.
Cuestiones
¿Qué destacaría de la obra de Miguel Hernández?
En primer lugar su eficacia y trascendencia literaria. Si Hernández tuviese todas las virtudes cívicas que conocemos, pero no fuera el gran poeta que es, no me hubiese interesado en su figura.
También supongo que influya su cercanía a mi órbita sentimental y humana. Miguel trabaja con frecuencia la rima; es un poeta que uno puede memorizar, que tiene influencia de la tradición oral. Mi propia educación sentimental y cultural tiene mucho que ver con la décima, la cuarteta cantada o recordada, el verso más destinado a la viva voz que al texto publicado.
Usted es un apasionado de la obra de Miguel Hernández. ¿Podría explicarnos, Por qué este Poeta y no otro?
Vale recordar que en mi obra “Reino Dividido” está Miguel Hernández a partir de su relación con el periodista, escritor y combatiente cubano Pablo de la Torriente Brau. La obra toda es una lectura bastante apoyada en la investigación, pero sobre todo una interpretación cubana de su legado literario o de sus circunstancias vitales.
En la selección de este poeta y no de otro para el teatro resultan decisivas también las potencialidades dramáticas de su propia trayectoria. Por ejemplo, cuando conocí que la tan famosa “Elegía” a Ramón Sijé se había escrito en un momento de crudo desencuentro entre Miguel y su amigo, supe que ahí estaba la semilla de una rotunda escena teatral. Hay drama en esa sutil confianza que tenía Hernández en que eran muy jóvenes y les quedaba el resto de la vida para reconciliarse; hay conflicto dramático en el hecho de que la muerte le cierre la puerta a esa probable reconciliación.
La órbita de Hernández me servía además para reflexionar sobre temas que para los cubanos de mi generación son importantes y lacerantes. Por citar sólo algunos: el panfleto como antípoda y depredador de la calidad literaria; el lugar del artista en la sociedad; la disyuntiva entre autenticidad y retórica.
¿Qué ha supuesto para usted ganar el Premio Internacional de Periodismo “Miguel Hernández”?
Aunque huela a tópico un gran honor, en primer lugar.
Además resulta coherente porque al periodismo he dedicado buena parte de mi carrera y de mi vida. Me agradó especialmente que –entre varios textos casi todos más conceptuales que había enviado al concurso- se seleccionara el más típicamente periodístico. Me siento casi tan periodista como dramaturgo.
En 2010 celebramos el Centenario del nacimiento del poeta. Sabemos que Miguel Hernández es muy querido en Cuba. ¿Sabe si se está preparando algo para celebrar este acontecimiento?
Se está preparando mucho y con entusiasmo. Acaba de cerrar la convocatoria de un concurso de canciones, a partir de textos de Hernández y se ha logrado una cifra récords de participación. Nada menos que 35 trovadores o compositores cubanos participaron en este certamen, bajo el nombre de “Una canción para Miguel”.
La idea es que ahora en octubre se celebre en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau –que auspicia esta y las otras actividades del centenario de Hernández en Cuba- un concierto con los ganadores y los finalistas. Para la Feria Internacional del Libro cubana, en febrero de 2010, deberá estar listo el disco con esas canciones galardonadas.
Además se publicarán en Cuba varios libros esenciales. Por citar dos, la edición facsimilar de “Sino sangriento y otros poemas”, la que preparó Altolaguirre en 1939 y es hoy toda una rareza bibliográfica, y también los cubanos podrán leer la excelente biografía de José Luis Ferris, que ha tenido el muy hermoso gesto de autorizar la publicación en la isla.
Habrá además –como parte de la tercera edición de las Jornadas Hernandianas en Cuba- coloquio, estreno teatral y otras actividades.
En 2010, coincidiendo con la conmemoración del Centenario, estrena usted su obra “Reino Dividido”. ¿Podría comentarnos algo sobre ella?
El estreno de “Reino Dividido” es parte sustancial del homenaje cubano a Miguel Hernández por su centenario.
Cuesta un poco contar sobre los hijos de la creación de uno, pero no tengo otra alternativa que aclarar que se trata de una obra teatral de punta a cabo; sin nada que ver con los usuales –y por lo demás válidos- recitales o veladas a partir de fragmentos de la obra del poeta. Para mí “Reino Dividido” pertenece al total de mi producción dramática, como cualquiera de los otros títulos de diversa temática. Junto a Tania Cordero investigamos -lo más profundamente posible y con la gran ayuda de la Fundación Miguel Hernández- sobre la vida y la creación de Hernández. Ahora bien, de todo ese abundante material pasó al texto dramático sólo lo que consideré que tenía sustancia, materia, posibilidad escénica.
Puede decirse que es una obra doblemente biográfica. Están los puntos de encuentro, reales y/o imaginarios, entre Miguel Hernández y Pablo de la Torriente pero también las circunstancias conflictivas de la vida de cada uno.
Lo que más me anima es que “Reino Dividido” será estrenada en febrero por el grupo Argos Teatro y dirigida por Carlos Celdrán, según la crítica nuestra, el más importante de los directores teatrales cubanos de la última década. Celdrán es además un escritor y un fervoroso lector de poesía.
En el elenco estarán actores de prestigio en Cuba, algunos de ellos muy populares además por su desempeño en el cine y la televisión.
Para la puesta en escena se está haciendo también un delicado y hondo trabajo de investigación. Ojalá el público español pueda ver este espectáculo.
¿Qué le parece el trabajo que está realizando la Fundación Cultural Miguel Hernández?
Agradezco mucho a la Fundación Miguel Hernández. Sin el apoyo que Tania y yo recibimos en Orihuela, no existiría “Reino Dividido” o en todo caso sería una obra distinta y menos abarcadora.
Los últimos años hemos estado muy cerca, trabajando juntos y hemos conseguido, junto al Centro Pablo de la Torriente Brau de La Habana, dos enjundiosas Jornadas Hernandianas y nos encaminamos a una tercera etapa, que será como la culminación de un importante ciclo de trabajo.
¿Qué proyectos tiene para el futuro?
Andamos – otra vez Tania Cordero y yo- culminando la revisión de un libro que narra y analiza las relaciones de Miguel Hernández con los cubanos de su tiempo. Se trata de un texto a medio camino entre el ensayo y la monografía que puede resultar de utilidad para investigadores o para cualquier interesado en la obra de Hernández.
También analizo propuestas para que sea llevada a escena “Cuatro Menos” una obra que obtuvo el año pasado el importante premio de Teatro Carlos Arniches, en Alicante.
Rosa I. Pina Cutillas
Esther García Mazón



