DAVID HERNÁNDEZ SEVILLANO

PREMIO NACIONAL DE POESÍA MIGUEL HERNÁNDEZ 2009

Nació en Segovia en 1977 y  es licenciado en Educación Física. Está casado y vive desde  2005 en Vegafría, un pequeño pueblo segoviano, donde regenta un establecimiento de turismo rural. A pesar de su juventud, ha obtenido ya varios premios literarios. Los primeros le llegaron en su etapa universitaria, y le fueron concedidos por poemas sueltos. Desde que vive en Vegafría tiene el privilegio de poder dedicarse  más a la poesía y ha escrito tres poemarios, todos ellos premiados. El primero fue “Uno y uno no es dos frente al espejo”, con el que obtuvo el Premio José María de Los Santos en 2007.  El segundo,  “Suma de azares”, ganó el premio de poesía Villa de Benasque en  2008. El tercero ha sido el premiado en Orihuela y titulado “Razones de más”.

  1. ¿En qué momento se interesó usted  por la poesía y en concreto por la obra de Miguel Hernández?

    Desde siempre me ha gustado mucho leer. De pequeño uno lee lo que le van aconsejando o lo que está a su alcance. Es más adelante, ya en el instituto sobre todo cuando me empieza a interesar más específicamente la poesía. Y es también en esa época cuando tomo contacto por primera vez con la poesía de Miguel Hernández.


  2. Es usted licenciado en Educación Física, estudios especializados  que, en mi opinión,  nada tienen que ver con la poesía o la literatura.  ¿Cree usted que un poeta nace o por el contrario se hace?

    Yo creo uno nace con las potencialidades para ser poeta al igual que ocurre con otros muchos aspectos en la vida (por ejemplo las cualidades para ser deportista de élite), sin embargo esas potencialidades deben ser desarrolladas y cultivadas para poder alcanzar su expresión máxima.


  3. ¿Cuáles han sido sus referentes en la poesía?

    En un primer momento destacaría figuras como Gil de Biedma, Pedro Salinas, Luis Cernuda o el propio Miguel Hernández, que siempre me han acompañado. Más adelante a estos nombres se les fueron sumando otros muchos, de manera que no puedo hablar de un libro o un poeta de cabecera, depende del momento, el estado de ánimo, etcétera.

    Sí considero que en la actualidad me llegan de una forma especial una serie de poetas contemporáneos, con una gran fuerza, personalidad y hondura, entre los que podría destacar a Raquel Lanseros, Alejandro López Andrada y Javier Vela.


  4. Su poemario “Razones de más” ofrece un mundo y una reflexión muy personales. ¿Cree que su modo de vida rural es fundamental para su inspiración y que sus poemas no serían posibles viviendo en otro tipo de sociedad donde todo transcurre a velocidad de vértigo?
    ¿Qué le ha reportado este premio en concreto, aparte de la dotación económica?

    Por supuesto creo que los paisajes, el ambiente, el ritmo, las personas con las que compartimos el día a día influyen de un modo decisivo en la perspectiva que cada uno tenemos de la vida. La poesía, es lógico, nace y bebe de esa perspectiva personal, por lo que yo diría que mi modo de vida no sólo es la inspiración de mis poemas, sino que son mis poemas en sí.

    Respecto al presente premio para mí ha sido una enorme satisfacción. Una meta en sí misma. Un reconocimiento externo a lo que yo escribo desde mi mundo interno. En fin, mi ego está más que contento, y esto también es algo con lo que hay que trabajar, se trata de sensaciones y sentimientos nuevos para mí, al menos en esta magnitud.

    David Hernández, primero de izquierda a derecha
  5. ¿Conoce la labor que realiza la Fundación Cultural  Miguel Hernández? ¿Qué opinión le merece?

    Conocía muy poco antes de este año, debo reconocerlo, apenas la convocatoria de los premios por el prestigio de los mismos. Pero tras viajar a Orihuela a recoger el premio y visitar las instalaciones del Centro de Estudios Hernandianos, la Casa Museo del poeta y conocer la gran labor divulgativa e informativa que se realiza, quedé muy gratamente sorprendido. Me parece que la labor cobra un significado especial por las personas que están implicadas en ella y el entusiasmo que le imprimen a la misma.


  6. ¿Cree usted que Miguel Hernández es un poeta lo suficientemente reconocido en España?

    Me resulta muy complicado contestar a esta pregunta, porque me llevaría a pensar ¿qué poeta es suficientemente reconocido en España? ¿Cuánto de reconocido debería ser un poeta de tal relevancia, en este caso Miguel Hernández? Opino que la poesía, por su carácter minoritario, se ve desde una perspectiva lejana en la sociedad en general. Poca gente lee poesía, apenas se conocen algunos nombres de poetas y lo que se sabe de ellos, a nivel popular, difícilmente escapa de los estereotipos.

    Yo creo que la raíz del “problema” es que la poesía trabaja en el ámbito de los sentimientos, las sensaciones, sugiere más que expone; mientras que el mundo actual se desarrolla en el ámbito de lo racional, lo demostrable y contrastado. Son dos mundos que parecen chocar y por ello la poesía ocupa un lugar marginal respecto a lo cotidiano.

    Las cosas son así, pero por otra parte también eso le confiere un carácter especial a la poesía.


  7. ¿Qué cree que se podría hacer para acercar la poesía al público en general?

    En primer lugar la responsabilidad está en los poetas. La poesía nace del poeta y pide experimentar el mundo, al menos a mí me lo pide. Me pide ser leída en y para el público, en lugares cercanos, sencillos, con un ambiente familiar. Creo que ese acto en directo que es la interacción de poeta, poema y público acerca, como ningún otro, el mundo del poema al futuro lector.

    Esta responsabilidad es compartida por el resto de entidades que ostentan las posibilidades de favorecer dicho acercamiento. En este sentido conozco diversas asociaciones, talleres, cafés, librerías que apuestan por estos pequeños espacios de encuentro. Para mí es en esas citas donde más puede hacerse por la poesía.


  8. ¿Cree que los centros docentes están implicados en la labor del acercamiento de la poesía a los niños, adolescentes y adultos?

    Como ya he comentado anteriormente, creo que la poesía se mueve en un ámbito diferente y en una escala de valores distinta a la de la sociedad actual. Pero yo hablaría no ya de los centros docentes, sino del sistema educativo y de la filosofía del mismo.

    Se nos enseña a pensar antes que a sentir, se da por hecho que los sentimientos se aprenden solos o al menos no se hace tanto hincapié en cómo expresarlos, cómo canalizarlos, en una palabra cómo sentir.

    Es cierto que en la actualidad he visto distintos programas y talleres en los centros educativos que tienen la poesía como tema de fondo. Pero creo que el verdadero progreso iría en la dirección antes señalada de trabajar más con los sentimientos, no sólo con la finalidad de disfrutar más de la poesía, sino con la de ser personas más libres y completas.

Mª Carmen Martínez Diego

Subir