El pasado 28 de marzo, con motivo del aniversario de la muerte del poeta, se inauguró en la Sala de Exposiciones de la Fundación Cultural Miguel Hernández la muestra “Miguel Hernández y la Guerra Civil”.
La exposición pretende dar a conocer a los visitantes una muestra de la actividad que desempeñó Miguel Hernández como “poeta de la guerra” y su lucha por defender los ideales de la República.
La actuación del poeta durante el conflicto, mezclando poesía y cultura junto con otras manifestaciones de la vida social en los cuatro frentes por donde transitó (Madrid, Andalucía, Extremadura y Aragón), no sólo como poeta, sino también como miliciano, pone de manifiesto la gran trascendencia de la obra hernandiana en el desarrollo de la guerra.
La proclamación de la Segunda República el 14 de abril de 1931 supuso una renovación en el ámbito cultural del país. Fue un periodo de una intensa actividad que tenía como finalidad acabar con el analfabetismo dominante de la época. Miguel Hernández, a través de las Misiones Pedagógicas, fue partícipe de ese impulso educativo y cultural colaborando con coetáneos como Antonio Oliver, Carmen Conde y Ramón Gaya, entre otros.
El alzamiento militar sorprende a Miguel en Madrid. Hasta el momento el poeta se había mantenido al margen del conflicto, pero tras los acontecimientos que vivió en la capital se decide a tomar parte de una forma activa en la contienda. Se alista en el V Regimiento a las órdenes del “Comandante Carlos” (Vittorio Vidali), el mítico revolucionario comunista con el que viajaría por distintos frentes de guerra. Hernández coincide con Pablo de la Torriente Brau, periodista cubano con el que mantuvo una gran amistad y al que Miguel le dedicó su “Elegía segunda” tras su muerte en combate el 18 de diciembre de 1936, durante la heroica defensa de Madrid.
La labor de Miguel Hernández durante los cinco meses que duró el sitio de Madrid se centra en la organización de las tareas culturales, escribe artículos de arenga política y recita sus versos en la emisora del V Regimiento.
Tras la campaña de Madrid el poeta se traslada a Andalucía, donde pasa a formar parte de “Altavoz del Frente” y colabora con gran cantidad de poemas y publicaciones como “Frente Sur” y “Ayuda”, entre otros, que describen momentos significativos del conflicto.
En mayo de 1937 Miguel es destinado como responsable de cultura de “Altavoz del Frente” a Extremadura. Allí redacta poemas que más tarde aparecerán en su primer libro de guerra “Viento del pueblo”.

En julio de ese mismo año el poeta viaja a Valencia para participar en el “II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura”. De éste congreso surge la “Ponencia colectiva”, donde se intenta alcanzar la conciliación entre la revolución y el arte.
Durante el conflicto bélico, en el Ateneo de Alicante, se la hace un cariñoso homenaje a Miguel Hernández y es ahí donde conoce a Vicente Ramos.

En agosto realiza un viaje a la URSS, tras recibir una invitación de este Gobierno para participar en el V Festival de Teatro Soviético acompañado de un grupo de artistas formando la delegación oficial española.
Tras su regreso a España tres de sus obras son publicadas en Valencia y pasa en Cox, junto a su esposa, dedicándose a su nueva obra teatral, que fue presentado al Premio Nacional de Literatura donde obtuvo el segundo premio. Miguel decide volver al frente y estando allí nace su primer hijo.

En 1938 casi no publica poemas y se le empieza a notar un deterioro y su salud, por los años de guerra, es más delicada. Pasa varios periodos de descanso junto a su familia y en octubre muere su hijo, siendo un golpe fuerte para él y su mujer. Por este tiempo empieza a ser evidente la derrota de los republicanos.
En 1939 nace su segundo hijo en el que centra su obra poética. El ejército franquista toma Madrid y se da por finalizada la guerra. Miguel Hernández intenta buscar asilo político o el exilio, pero decide volver a Orihuela con su familia.
Ante la huída del bando republicano, Miguel intenta llegar a Portugal y es detenido y enviado a España.

Los comisarios de la exposición, los filólogos Aitor L. Larrabide y Ana Lorena Ruipérez, destacaron en la rueda de prensa que se celebró en la Sala, ubicada en el Rincón Hernandiano, que el Ministerio de Cultura ha apoyado a la Fundación oriolana en la realización de la muestra. Además, los responsables de la misma han afirmado que el tiempo transcurrido desde la finalización de la guerra hace posible que ésta sea contemplada como un hecho histórico, en el que perdieron todos los españoles. El objetivo principal de la muestra es didáctico, dirigido a las jóvenes generaciones.

María Antonieta M. Lidón
Fotos: Mayte Sánchez Gómez



