Entrevista a Francisco Javier Diez De Revenga

Nació en Murcia en 1946. Es doctor en Filología Románica, catedrático de Literatura Española de la Universidad de Murcia, académico de Número de la Real Academia Alfonso X el Sabio de Murcia, académico correspondiente de la Real Academia de la Historia, entre otras distinciones y cargos. Ha obtenido los premios de Ensayo Ramón Sijé y Anthropos. Ha editado a diversos escritores clásicos y contemporáneos. Destacan Poesía española de vanguardia 1918-1936, El Contemplado, de Pedro Salinas, y Antología Poética, de Vicente Medina, todos ellos publicados en la colección Clásicos Castalia.

1. ¿Cual es su valoración sobre los trabajos presentados al Premio?

En un premio que se convoca para menores de 35 años suele haber mucha diversidad, por ejemplo en la calidad. Es decir, ha habido poemarios muy buenos, algunos muy destacables, también diversidad en cuanto a los estilos, en las formas de plantear el libro poético. Hay poesía de tipo social, más juvenil, más vanguardista, rompedora e incluso también poesía tradicional.

Ha habido de todo en lo que se refiere al conjunto de poemarios.

2. ¿Qué puede usted destacar del libro ganador?

El libro premiado ha ganado limpiamente. Tenía dos méritos fundamentalmente y en los que hemos coincidido todos los miembros del Jurado. En un primer lugar, el tema es una celebración de la vida, es un repaso a través de seis partes, seis actitudes, un repaso del transcurso de la existencia y de la celebración de esa existencia.

Se trata de un libro muy positivo y en ese sentido nos ha seducido por su planteamiento. Hay que decir que tiene una calidad de la que los otros libros carecen. Tiene un gran sentido del ritmo y organización de los poemas.

3. Como catedrático de Literatura Española en la Universidad de Murcia que es, ¿cree usted que la poesía de Miguel Hernández ocupa un lugar destacado dentro de la disciplina universitaria?

Claro que sí, es uno de nuestros grandes poetas del siglo XX. Yo lo explico todos los años en Filología Hispánica, en quinto curso, en las asignaturas de Literatura Hispánica del siglo XXI y en Poesía española de 1900-1936.

Es una de las grandes figuras de la poesía del siglo pasado, y de toda la poesía española en general. Miguel Hernández consiguió en muy poco tiempo, en tan sólo diez años de su vida, lo que solo lograron grandes poetas como Garcilaso de la Vega, Gustavo Adolfo Bécquer, Antonio Machado o Juan Ramón Jiménez, que fue asentar un mundo poético muy personal y original.

Con El rayo que no cesa consiguió una verdadera obra maestra.

4. ¿Nos podría comentar cómo influyó Miguel Hernández en la generación del 27, en poetas de la talla de Jorge Guillén, Vicente Aleixandre o Rafael Alberti y viceversa?

Más bien viceversa, esto es muy interesante. Por supuesto, Miguel Hernández cuando empieza a formarse como poeta y a querer ser poeta. Uno de los modelos que sigue es Jorge Guillén.

Su primer libro, Perito en lunas de 1933, publicado en Murcia, está muy influido por Cántico, de Jorge Guillén, publicado en 1928.

Luego en el transcurso de su vida tuvo varias etapas, de ahí viene la influencia tan grande de Vicente Aleixandre con quien Miguel Hernández tuvo mucha amistad, al igual que con Pablo Neruda. Quizás son los que de esa generación influyeron en el poeta oriolano.

La generación del 27 tuvo un gran seguimiento de su figura. Se conserva una carta de Pedro Salinas y Jorge Guillén donde se quedan horrorizados de saber que Miguel, tan joven, ha muerto en la cárcel.

5. ¿A qué se debe que la poesía de vanguardia de este país sea la gran desconocida? ¿Cuál ha sido, a su juicio, el problema?

Hay una parte de la poesía de vanguardia que no es tan desconocida, por ejemplo la poesía surrealista de Federico García Lorca a través de Un poeta en Nueva York; lo mismo puedo decir de La destrucción o el amor y Espadas como labios, de Vicente Aleixandre, Rafael Alberti con Sobre los ángeles y Luis Cernuda con Las nubes y Los placeres prohibidos. Por lo tanto, hay una aportación directa de las vanguardias a la poesía española (sobre todo la generación del 27).

Ahora, el resto de las vanguardias sí que son bastantes desconocidas. De las primeras, el ultraísmo es poco conocido, al igual que los primeros movimientos creacionistas pero la representación española del surrealismo sí es más conocida. Yo publiqué hace unos años una antología de poesía española de vanguardia, y es de las pocas que se han hecho.

6. ¿Puede informarnos de sus últimos proyectos editoriales?

Ahora mismo acaban de publicarme un libro en Madrid que obtuvo el premio Emilio Alarcos Llorach por parte de la Fundación Príncipe de Asturias sobre narrativa breve en las revistas de vanguardia en España. Es la última aportación que he hecho al estudio de la vanguardia, hasta ahora no se había mostrado atención ninguna a la importantísima presencia de la narrativa breve, empezando por Ramón Gómez de la Serna. Éste tenía una sección en casi todas las revistas llamada “Ramonismo”.

Asun López
Trini Ruiz

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