Entrevista a Luis Alberto De Cuenca

Jurado del Premio Internacional de Poesía

Luis Alberto de Cuenca es catedrático de Filología Clásica en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y está reconocido como uno de los más prestigiosos latinistas del país. Aparte de labor académica, la poética, para él íntima y necesaria, le ocupa sus días y sus noches. Poeta profundo, de los que se interesan por el verdor de los días, no desdeña el papel del tebeo en la poesía de la vida. Vino a Orihuela y su calidez humana nos prendió a todos.

1.- Cuál es su opinión sobre el nivel de los poemarios presentados al concurso?

Había libros importantes entre los finalistas, que ocultaban, seguramente, nombres prestigiosos por su profesionalidad y oficio. Así que el nivel medio ha sido alto.

2.- ¿Qué le parece el libro ganador?

Conozco varios libros de poemas de Manuel Jurado López su antología de la poesía andaluza. Su nombre nos sonaba a todos, no teníamos idea de que fuera autor del libro pero es un escritor con una trayectoria consolidada y abundante bibliografía.

3.- El pasado domingo día 3 el humorista Francisco Ibáñez afirmó en una entrevista que el cómic en España todavía no había entrado en la universidad, y que favorece la promoción de la lectura entre los niños y jóvenes. ¿Qué opina de estas declaraciones?

Estoy convencido de lo que dice Ibáñez. Tengo, además, la suerte de disfrutar de la amistad con Francisco Ibáñez. Le hice un prólogo para la reedición de su libro “13, Rue del Percebe” y siento una gran devoción por su obra; tanto es así que en mi época de Secretario de Estado de Cultura le fue concedida la Medalla de Oro de Bellas Artes. Anteriormente le fue concedida a Quesada, famosísimo autor de cómics de aventuras, a Mingote y a Carlos Giménez, autor de “Paracuellos”. Es necesario que el tebeo tenga reconocimientos públicos por su calidad literaria y gráfica. En 1996, cuando fui director de la Biblioteca Nacional, organizamos una exposición conmemorativa del centenario de la aparición del “bocadillo”, que configura el cómic como tal. Hice todo lo posible para llevar al cómic al lugar que le corresponde.

4.- Este domingo pasado, usted ha participado en un recital dedicado a José Hierro en el Centro de Poesía que lleva el nombre del poeta en Getafe. Hierro obtuvo el Premio Internacional de Poesía “Miguel Hernández- Comunidad Valenciana”. ¿Puede comentarnos qué tal fue el acto?

Pepe hubiera cumplido el día 3 de abril 83 años. Desgraciadamente ya no se encuentra entre nosotros. Cuando se celebra el cumpleaños de Pepe siempre se organiza alguna actividad, como si estuviera acompañándonos, acordándonos de él, viendo un video en el que recitaba poemas de su “Cuaderno de Nueva York”. Por mi parte, recité “Lope. La Noche. Marta”. Participaron Joaquín Benito de Lucas, Ángel García López, Espido Freire, Paca Aguirre...

5.- ¿Cuál es su opinión sobre la poesía de Miguel Hernández?

Miguel Hernández está vivo en su obra, tiene el aliento de lo clásico, lo tuvo siempre. Fue un autodidacto devorador de literatura clásica. La lectura de Góngora le llevó a urdir sus primeros poemas, luego adquirió su propia voz con “El rayo que no cesa”. En un periodo tan breve de tiempo desarrolló su trayectoria literaria. Nos podemos imaginar adónde hubiera llegado Miguel Hernández de haber vivido más tiempo.

6.- ¿Qué le parecen las actividades promovidas por la Fundación Cultural Miguel Hernández?

Fui miembro del Jurado del Premio Internacional de Poesía que en 1998 le fue concedido a Emilio Adolfo Westhaplen. La Fundación desarrolla una importante tarea de difusión literaria con sus premios. Es un honor colaborar con todo aquello que lleve el nombre de Miguel Hernández. En mi edición de “Las cien mejores poesías de la lengua castellana”, publicado por Espasa Calpe, hay un solo poema de Hernández, la famosa “Elegía”, que evoca a su amigo ausente. A Miguel lo leí con 12 o 13 años, y lo quiero mucho, lo leí en las viejas ediciones argentinas de Losada.

7.- La figura de Vicente Aleixandre está presente estos días en la reivindicación de su legado. Usted fue amigo del premio Nobel. ¿Qué le parece la iniciativa?

Apoya todas aquellas iniciativas que promuevan la adquisición de la casa de Vicente Aleixandre y su transformación en casa museo. Su relevancia como faro y guía de varias generaciones literarias, le hace merecedor de todo tipo de apoyos y estímulos. Frecuenté esa “casa de la poesía” un par de veces al mes, y Vicente Aleixandre acogía entusiastamente a todo aquel que se acercaba a pedirle consejo.

Aitor L. Larrabide

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