Entrevista a José Marín Guerrero

Presidente del Jurado del III Premio Internacional de Periodismo Miguel Hernández.

José Marín Guerrero es, actualmente, delegado del Consell valenciano en la provincia de Alicante. Nacido en Lorca, aprobó oposiciones y accedió al Cuerpo de Aduanas, siendo Puigcerdá, en la frontera con Francia, su primer destino. Después, fue trasladado a Alicante, donde empezó a colaborar con el diario ‘La Verdad’, influido por su mujer, que era una amante de la cultura. En este periódico, empezó a escribir artículos de opinión; después, con la llegada de los años setenta, inició una serie de entrevistas a personajes del mundo político, cuando los partidos no estaban permitidos en España, lo que le acarreó algún que otro serio problema. Después, publicó a diario entrevistas a figuras destacadas del país y, durante la transición, fue jefe de la sección política de ‘La Verdad’ y encargado de las informaciones de tipo sindical y económico. Su carrera profesional cuanta con varios galardones, que reconocen su aportación al periodismo y, sobre todo, a la economía alicantina. A mediados de los años noventa dejó ‘La Verdad’, al ser reclamado para ocuparse de la Dirección Territorial de Cultura, Educación y Deporte con el objetivo de fomentar la educación y poner en marcha la LOGSE.

‘Empecé a escribir en prensa sobre Miguel en condiciones de clandestinidad, porque era una figura por sacar a flote’

1.- ¿Cuál es su valoración de los trabajos presentados a esta nueva edición del Premio Internacional de Periodismo Miguel Hernández?

Se han presentado en esta tercera edición una serie de trabajos muy importantes, sobre todo había tres merecedores del premio, en mi opinión. Al final, ha salido a flote por su corte periodístico el trabajo presentado por el cántabro Mario Crespo y tras una profunda discusión entre el Jurado. Todos sus miembros han actuado con entusiasmo e inteligencia. En cualquier caso, los restantes trabajos presentados han sido investigaciones muy serias sobre Miguel.

2.- ¿Qué opinión le merece el artículo ganador?

En el artículo se habla de la materialización de las ayudas de José María de Cossío a Miguel Hernández, quedando patente la entrega absoluta por parte de ambos. También es interesante cómo la figura de Miguel, con todos los problemas y necesidades que arrastraba, contó con la ayuda importante de Cossío, no sólo en el apartado económico sino también a la hora de luchar para que no se consumara la ejecución del poeta. Se trata de un artículo muy interesante, a mi juicio, el cual saca a la luz una faceta tan bonita como la de la amistad en aquellos tiempos de grandes dificultades. Llama la atención cómo una persona tan consolidada e influyente en la sociedad del momento como José María de Cossío, tan enraizado en la sociedad y sin problemas económicos y sociales, estableció una sincera amistad con Miguel. Esto es algo que resulta digno de mencionar. Aunque no sea esa la intención de este artículo, hay un mensaje de que por encima de todos las ideologías los hombres tienen vivencias en las que siempre van a estar unidos y en las que la amistad es un nexo ineludible y absolutamente recomendable.

3.- Desde que está dedicado a la Administración, ¿echa de menos la actividad periodística?

Sí que se echa de menos. Hace ya varios años que dejé de escribir en la prensa, pero cada día leo una media de ocho periódicos y ojeo otros tantos, porque sigo siendo un periodista. Es un trabajo que añoro y espero algún día recuperar esta faceta, porque este morbo por escribir e informar no se pierde nunca.

4.- Usted no tiene todavía libros publicados sobre Miguel Hernández, pero sí muchos artículos de prensa sobre el poeta de Orihuela. ¿Cuál de ellos destacaría?

La parte más importante de mi vida periodística se ha desarrollado en los campos económico y político, y menos en el cultural. No obstante, la figura de Miguel Hernández siempre me llamó mucho la atención y he escrito bastantes artículos sobre él. Recuerdo, sobre todo, haber tratado ya su figura con motivo del primer homenaje que se hizo en los años setenta casi en condiciones de clandestinidad. Participé en el mismo con un artículo y una función de teatro, porque entonces Miguel Hernández era una figura por difundir y sacar a flote. Pero además de ser una cuestión de ideología, también había una falta de difusión de su obra, porque otros poetas y escritores de la misma ideología de Miguel Hernández habían tenido un mayor tratamiento. Luchamos por empezar a que el poeta de Orihuela tuviera el papel que le correspondía y, en aquella época, yo lo viví desde la trinchera del periodismo. Por otra parte, siempre me he propuesto conseguir que alguien realice una tesis sobre Miguel Hernández y su presencia en los libros de posguerra.

5.- ¿Cómo valora la marcha de la Fundación Cultural Miguel Hernández de Orihuela?

Como se puede comprobar a través de este premio prestigioso que acabamos de fallar, en el que ha habido un jurado de la máxima calidad, la Fundación Miguel Hernández va con una marcha estupenda. La riqueza del libro de visitas que tiene, los contactos mantenidos con otras fundaciones y su actividad continuada también lo corroboran. Era un proyecto asumido con cariño, que se ha materializado en un edificio de estudios magnífico y en dos casas, de modo que la figura de Miguel Hernández, uno de los grandes de España, la tenemos viva y presente, contando con el tratamiento que creo merece. En esta fundación sólo tenemos como objetivo dar impulso a su figura.

En cuanto a la marcha interna de la Fundación, próximamente tendremos reuniones de trabajo para aprobar la memoria de los últimos años y aprobar los nuevos proyectos a desarrollar en el futuro.

Pilar Sánchez
Antonio Peñalver

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