Concha Méndez Cuesta

Una de las figuras más atractivas del panorama vanguardista español de los años veinte y treinta es Concha Méndez Cuesta.

Méndez comenzó su carrera escribiendo sobre deportes, especialmente natación. Fue conocida por ser una mujer que hizo cosas poco comunes o consideradas como poco normales para las mujeres de su tiempo. Concha Méndez era una figura avanzada para su época.

Concha Méndez Cuesta nació en Madrid en 1898. Fue una viajera infatigable, amiga y compañera de la mayoría de los escritores que constituyeron la Generación del 27.

Veraneando en San Sebastián, con 19 años, conoce a Luis Buñuel, y, durante cinco años, serán novios. Ese noviazgo, y su amistad con Alberti y Lorca, fue lo que la unió al grupo del 27.

A finales de los años veinte, antes de la guerra civil española, tomó un papel muy activo en el Liceo Femenino. El club consistía en un grupo de mujeres inquietas y preocupadas por la cultura femenina.

En 1931, Federico García Lorca le presenta en la Granja “El Henar”, a Manuel Altolaguirre, con el que se casó en 1932. La boda tuvo lugar en una iglesia madrileña de Chamberí. Fueron sus testigos García Lorca, Juan Ramón Jiménez, Guillén y Cernuda. El matrimonio se instala en Madrid, en el número 35 de la calle Viriato. Al año siguiente, muere, al nacer, su primer hijo. Ese mismo año se trasladan a Londres, donde nace su hija Paloma, y donde vivirán hasta 1935, año en el que regresan a España y fundan una nueva imprenta llamada “La Verónica”.

El matrimonio tuvo una interesante labor en común, cuyo primer fruto fue la imprenta del Hotel Aragón, donde editaron la revista Héroe, que contó con la colaboración de Juan Ramón Jiménez, Unamuno, Salinas y Guillén. Fundan la revista 1616 en recuerdo al año de la muerte de Cervantes y Shakespeare y con la pretensión de aproximar la cultura de ambos países.

Prosiguen su labor editora y confeccionan Caballo Verde para la Poesía, revista dirigida por Pablo Neruda. En 1937 colabora con distintos poemas en Hora de España. Se traslada con su marido y su hija a París, donde les recibe cordial y generoso Paul Eluard. Publica en Hora de España su prólogo a El Solitario, un drama poético en tres actos. En 1939 abandona París rumbo a América. En La Habana, Concha y Manuel se detienen, permaneciendo allí hasta 1943. Poco después, se trasladan a México, donde un año más tarde el matrimonio se separa.

Concha Méndez publicó su primer libro en 1926, con el título de Inquietudes, dos años después aparece Surtidor, en ambos se aprecia cierta influencia de Alberti y Cernuda, especialmente del primero, cuya poesía le marcará durante casi toda su obra. A finales de 1929 viaja a Uruguay y Argentina donde publica su tercer libro Canciones del mar y tierra. Con ellos, escritos a la sombra de sus mentores –Rafael Alberti y Federico García Lorca, herederos directos entonces de Juan Ramón Jiménez–, Concha Méndez se sitúa en la línea poética vigente en el momento, que asume las innovaciones del presente sin despegarse del todo de la herencia clásica y popular. Aun así, el tono y la intención predominantes y los temas y motivos predilectos están más cerca del lado vanguardista. Lo más admirable del conjunto es el afán estético de la autora por convertir en materia poética una realidad vital que experimentó intensamente.

Su vinculación sentimental al poeta e impresor malagueño Manuel Altolaguirre determinará la segunda fase de su obra. Etapa marcada por experiencias fundamentales: maternidad, muerte del hijo, nacimiento de Paloma, guerra, exilio y separación.

Goretti Aldeguer
Mariló Ávila
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