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PRIMAVERA HERNANDIANA

REPORTAJE REPOSICIÓN CIPRÉS
ENTREVISTA A GARCÍA MOLINA
REPORTAJE TEATRO DE CALLE
CONCIERTO DE CAMPANAS

 

 

 

 

 

 

 

REPOSICIÓN DEL CIPRÉS HOMENAJE A MIGUEL HERNÁNDEZ

Miguel Hernández falleció el 28 de Marzo de 1942. En la primera quincena de Abril en Orihuela se organizó un homenaje al poeta al cual asistieron Carlos Fenoll, Gabriel Sijé, Dictinio del Castillo y Elejabeytia y Antonio García Molina.

Carlos Fenoll era su gran amigo, el que había compartido tantos ratos de poesía y tertulias en la Tahona. Gabriel Sijé era el hermano de su mejor amigo y compañero del alma, ya fallecido por aquel entonces, Ramón Sijé; quien ya había realizado su paso de esbelto pino a triste ciprés como bien señaló José Maria Ballesteros, Antonio García Molina; amigo que compartió con Gabriel Sijé y Dictinio del Castillo -también poeta y amigo- profesor de la Universidad de Murcia.

El lugar elegido en aquel domingo constituía un paraje en el cual, a los pies de un simbólico ciprés, homenajearon a este paisano tan universal, depositando ramitas de laurel. Dicho ciprés, estaba situado a orillas del rió, su gran altura y dimensiones alargadas lo hacían cercano a la divinidad y por tanto a Miguel.

Hoy, ese lugar es lo que podemos llamar en la ciudad de Orihuela ‘Las Espeñetas’, dicho ciprés ya no existe y por ello y como justo reconocimiento al primer homenaje tributado al poeta en su Orihuela natal el día 26 de Abril y 61 años después se llevó a cabo un nuevo homenaje en memoria de Miguel Hernández. Dicho homenaje fue una jornada para el recuerdo, y para el reencuentro con el poeta, pero sin duda fue emotiva para algunos de los asistentes, destacando la figura de Antonio García Molina (único superviviente del homenaje celebrado en 1942) así como Juan José Sánchez (director de la Fundación Cultural Miguel Hernández), Aitor Larrabide (especialista en Miguel Hernández y director del Taller de Empleo de la antes citada Fundación), Asunción Valgañón (poeta, seguidora de Miguel Hernández) y otros admiradores de nuestro oriolano más universal entre los que hay que destacar la presencia de Isaías Marcos.

El acto tuvo lugar en un parque del conocido barrio de las ‘Espeñetas’ junto al rió, muy cercano al lugar original del homenaje, comenzó con un discurso de Juan José Sánchez; quien presentó el acto ubicándolo dentro de la Primavera Hernandiana que la Fundación Cultural Miguel Hernández está llevando a cabo como aniversario de la muerte del poeta, dando paso a Aitor Larrabide; quien leyó la carta que Gabriel Sijé escribió a Ramón Pérez Álvarez días después del homenaje celebrado hacia 1942 (contándole qué y cómo se sucedió). Por último D. Antonio García Molina; citó dos artículos de la época que hablaban de dicho homenaje.

A continuación tuvo lugar la reposición del ciprés que sustituirá desde el día 26 de Abril de 2003 al primer y desaparecido árbol, así mismo, se procedió a ubicar a sus pies una placa conmemorativa con una inscripción donde se podía leer un poema del mismo Miguel Hernández, poco después se depositaría también a los pies del ciprés un ramo de laurel que el mismo García Molina depositó. El acto se desarrolló bajo un ambiente cálido, intimo y tranquilo.

 

R. Padilla/Alfonso Moya

 

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Antonio Garcia Molina

“Sentí que se marchaba uno de los grandes escritores del siglo XX...”

Antonio García-Molina es un licenciado en Derecho ya jubilado, muy implicado desde hace años con la vida publica y cultural de la ciudad de Orihuela. Ello ha sido determinante para ser conmemorado con la distinción de Caballero Cubierto así como miembro honorífico de la Junta Mayor de Cofradías, Hermandades y Mayordomía de Orihuela, además de ser un colaborador habitual de distintas revistas y periódicos entre los que podemos destacar ‘Oleza’. Es importante señalar el importante archivo documental y fotográfico de la ciudad con que cuenta y sobre todo el relacionado con Miguel Hernández. No solamente es esto lo que le hace destacar sino también su carácter entrañable, lleno de recuerdos para Gabriel, Ramón Sijé, Carlos Fenoll y Miguel Hernández con los que compartió tantos ratos en su juventud.


¿Qué relación tenia usted con Miguel Hernández?
Le conocí en casa de los Sijé porque yo era amigo de los hermanos Sijé, en especial del hermano pequeño Gabriel y de su hermana Mari Lola. Fue allí donde coincidí con Miguel. Él quería a los padres de Sijé como si fueran los suyos propios. Yo escuchaba, y en algunas ocasiones participaba, en los debates literarios que allí se producían.

A los padres de Miguel y a su hermano Vicente, les conocí más adelante, de ellos junto con Carlos Fenoll conservo varios retratos que yo mismo les realice.

¿Qué supuso para usted la muerte de este gran poeta?
Un pesar muy grande ya, que fue un oriolano ejemplar. Sentí que se marchaba uno de los grandes escritores del siglo XX.

¿Podría decirnos que opinión tiene sobre su obra?
Su obra es maravillosa. Yo poseo una gran colección de 180 libros sobre él, tengo obras primeras de él incluso su hijo Manuel visitó esta colección. Son ediciones príncipes, yo las compré antes de que fuera conocido.

¿Por qué se hizo este simbólico homenaje? (a los pies del ciprés)¿Quiénes acudieron a dicho homenaje?¿Cómo se desarrolló el acto?
Nosotros pensamos realizar un homenaje, fue el primero que se hizo. Acudieron Dictinio del Castillo, Carlos Fenoll, Manolo Martínez Ros, Antonio Escudero, José Maria Franco, Gabriel Sijé, Francisco Jiménez Mateo Francisco de Die García(pintor del gallo crisis), José Torres López(hermano político de los Sijé, casado con su hermana), José Morell y Pepe Murcia.

El acto se desarrolló con unos versos que realizaron y recitaron los poetas Dictinio del Castillo y Carlos Fenoll. Fue una intervención breve, a cargo de unas humildes personas. Asistimos al acto en torno a unas 30 ó 40 personas de entre las cuales cuatro o cinco fuimos los que hablamos.

¿Qué supone para usted volver a revivir aquellos días?
Este homenaje para mi es emocionante, estar de nuevo frente al ciprés significa volver a recordar a todos mis amigos y colaboradores de la revista ‘Momento’.

¿Cree que se ha dado un trato justo al insigne poeta oriolano?
Creo que sí, lo que ocurre es que hay mucha gente que se aprovechan de su nombre para hacerlo de su partido.

¿Considera que la labor que esta llevando a cabo la Fundación Cultural Miguel Hernández subsana los errores del pasado?
Sí, yo creo que sí además, pienso que la Fundación es el foro que guiará al pueblo hacia Miguel.

¿Cuál es el recuerdo más entrañable que guarda de Miguel?
Sin duda, la ‘Elegía a Ramón Sije’, pieza clave en la literatura castellana.


A. Moya/R. Padilla

 

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TEATRO DE CALLE

El día 26 de Abril, Orihuela fue una fiesta de cultura, de poesía, música y luz, recordando a nuestro universal poeta Miguel Hernández. Mediante un homenaje denominado ‘Con los ojos abiertos’, proyecto ideado y ejecutado por el colectivo ‘Exedra’ y promovido por la Fundación Cultural Miguel Hernández.

Exedra es un grupo joven de personas procedente del sur de la provincia de Castellón, su andadura es muy reciente y aunque la mayoría de los componentes no son profesionales quizá, por su corta edad, si hay algunos que son profesionales de música. Es este grupo el encargado de llevar este espectáculo desenfadado, cercano y sensitivo por las calles de esta ciudad. Con el objetivo de implicar al pueblo mediante una serie de actuaciones.

La jornada homenaje a Miguel Hernández ‘Con los ojos abiertos’, comenzó con un recital llamado ‘Despedidme del sol y de los trigos’ en donde la gente recitó los poemas más significativos de Miguel Hernández.

A continuación, se dio paso a una segunda parte del espectáculo llamado esta vez el ‘Robinsón Literario’ -seudónimo de Miguel Hernández- consistente en un teatro en la calle, hablando, recitando, acompañado de música. Dicho espectáculo seguía una estructura basada en escenarios; desde Santo Domingo, la casa museo del poeta, hasta la puerta de La Fundación Cultural Miguel Hernández. ‘Robinsón literario’ es una obra teatral, que plasma la muerte de Miguel Hernández y lo que ella supuso para su familia y amigos más cercanos. La música estaba hecha especialmente para esta obra de teatro, de manera que es imposible transferirla a cualquier otra pieza teatral. La banda, actuó con su música en los diversos interescenarios, de modo que ayudaba al desplazamiento de los actores en compañía de la gente.


Exedra abandonó la ciudad de Orihuela después de habernos recreado en las calles de Orihuela los últimos días del mes de Marzo de 1942.

http://www.exedra.esdemasiado.com

 

Alfonso Moya/R. Padilla

 

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CONCIERTO DE CAMPANAS

 

‘COMO GOLONDRINAS’

Introducción

Exedra está encabezado por manuel miguel hervás lino*, Rubén Ballestar Urbán y Jorge Figueredo Escrig, con el concurso de un numeroso grupo de campaneros y músicos, que se van a encargar de poner el punto final a este programa con un concierto de campanas.

El compositor de la partitura 'Como golondrinas' es manuel miguel hervás lino, y está pensada especialmente para Orihuela y más concretamente para las distintas campanas que van a participar, viendo las posibilidades de cada una.

Los templos que colaboran son: La Catedral de El Salvador, Colegio Sto. Domingo, Monasterio de la Trinidad, El Carmen, Monasterio de la Visitación, Monasterio de San Juan de la Penitencia, Monasterio de San Sebastián, San Vicente Ferrer, Santa Justa y Rufina, Santiago Apóstol, Santuario de Monserrate, y el Seminario Diocesano.

         

El título ‘Como golondrinas’ es porque hay un poema de Miguel Hernández dedicado a su hijo cuando murió, que dice que murió con los ojos bien abiertos como golondrinas. La duración de la obra es de 45 minutos.

Estudio previo.....

Hay dos tipos de composiciones para campanas. Una al estilo tradicional con toques tradicionales como repique, volteo, toque de difuntos, toque de gloria, rogativas, toque de maitines, toque de oración del mediodía y al atardecer, toque a misa, etc...; y otra utilizando el sonido de cada campana para componer sobre notación musical.

En los tres meses de trabajo previo se ha estudiado:

- Lo que puede hacer cada campana, la colocación del campanario, con cuantas se puede establecer un diálogo, ver las pantallas (edificios) que entorpecen el sonido, tomar contacto de las condiciones reales en las que se encuentran incluyendo los accesos, iluminación, etc.. adquisición de permisos, búsqueda de personas con estudios de música para dirigir cada pared de campanas y personas que altruistamente colaboren en la ejecución.

Y al final la realización de la partitura, que ha llevado un minucioso trabajo durante un mes. La notación musical es normal pero con algunos símbolos propios del compositor. La representación es clásica concebida para grupos de percusión. No es una notación exacta sino relativa. Cada tiempo es un segundo y cada compás son cinco segundos.

   
   
 

Curiosidades.

En la Catedral de El Salvador van a estar diez personas incluyendo dos directores. En Santa Justa se reunirán entre doce o trece personas incluyendo tres directores.

Al espectador oyente se recomienda que puede escuchar el concierto de una forma estática en un lugar determinado o buscando los distintos planos sonoros por las calles, nunca una melodía.

Están todas electrificadas, salvo la Iglesia de Sto. Domingo y Santa Justa y Rufina.

La partitura no acaba con doble barra final, sino con una línea divisoria discontinua donde los sonidos van perdiéndose en el viento.
La obra no tiene una forma específica. Es una obra minimalista donde los diálogos son con la fórmula pregunta-respuesta.


Durante....


“.........La noche caía despacio, oscura y las estrellas estaban casi todas ocupando su puesto en el cielo. Una brisa primaveral envolvía las torres cuando se anunciaba en la Catedral las nueve y media. Todo estaba preparado. Las golondrinas ya dormidas iban a soñar en los sonidos ovalados. Volando en sueños, repartiendo las vibraciones al infinito, iluminando la noche.............. y al unísono revolotearon todas las golondrinas impulsadas por los badajos y martillos alegremente. Se partió el silencio, se abría el camino del diálogo. Hilo a hilo se bordaba toda la conversación. La voz transportada por los sonidos rompía en las faldas del Seminario como las olas agitadas del mar sobre la arena; y la espuma como eco retrocedía hacia el origen. Se inundaba el alma y sacudía con fuerza el interior.

Desde media altura se podían ver las sombras de cuerpos atentos que desde la espadaña lanzaban con ímpetu el mensaje de cada frase, de cada palabra, de todo el sentimiento. De repente se hizo el silencio y como un tímido lamento llegaban los sonidos de ‘Monserrate’ que provocaban a ‘Santiago’, al ‘Carmen’ y a las ‘Salesas’. Volvíamos a ascender en alas del viento, mientras la cascada musical presidida por el Seminario ordenaba los planos sonoros. Se encadenaban, se superponían, mostraban fiereza y dulzura, incluso desgarro en el óxido incrustado entre cruces de antaño sobresalido.

Y continuaba el baile, aquel que libera y ensalza el latido del corazón, aquel que enamora y hechiza en la noche de abril, aquel que embarga a la luna y la oculta de belleza, aquel que hipnotiza sólo con la mirada del oído y la que engendra el deseo de perseguir. Ya nos estábamos acercando al éxtasis, cuando la profundidad del sentir rasgaba la oscuridad. El viento se removía, henchía las copas calientes del campanario, ardían las manos cansadas que entre el quejido férreo y el júbilo exaltado dejaban el placer sonoro en los labios y en el corazón, y todos en uno oscilaban como el trémolo de emoción.

Llegó el suspiro y la sonrisa en el rostro, llegó el abrazo y la lágrima contenida, llegó el aplauso y la felicitación, llegó otra vez el silencio que envolvía la noche. La magia había terminado, dejando en nuestras manos la sensación de haber tocado el cielo con las manos y haber dialogado con Dios.

Impresiones...

Tras meses de trabajo y preparativos, en los que los miembros del colectivo Exedra emplearon todo su entusiasmo y dedicación, el proyecto ‘Con los ojos bien abiertos’ se llevó a cabo el pasado día 26 de abril, siendo éste nuestro pequeño gran homenaje a la figura y al recuerdo del célebre poeta Miguel Hernández.

Artísticamente, el evento fue un éxito, del cual nos sentimos orgullosos, tanto por la complejidad que implicaba el orden y la continuidad de los diferentes actos (recital, teatro de calle y concierto de campanas), como por la coordinación necesaria para su correcta puesta en escena y por la perfecta interpretación de músicos y actores.

Sin embargo, nuestra primera intención siempre fue involucrar al pueblo de Orihuela en su conjunto, es decir, que ellos mismos fueran músicos, actores, público e intérpretes de este homenaje a la memoria de su vecino más ilustre. Tal vez, nuestra mayor decepción fue no conseguir este propósito, ya que TODOS ellos tuvieron que ser contratados fuera de Orihuela, concretamente de la comarca del Alto Palancia, ya que en Orihuela no encontramos la colaboración y/o el interés necesario.

Por otra parte, esperábamos que la asistencia a los tres espectáculos hubiese sido más numerosa, puesto que suponíamos un aprecio mayor por la figura del poeta. Esto, sumado al éxito que de momento han tenido nuestras actuaciones en diferentes pueblos y ciudades de la Comunidad Valenciana, nos sorprendió negativamente, aunque en ningún momento nos hizo perder la ilusión y la sonrisa y nuestro empeño de exaltar los valores que Miguel Hernández siempre quiso transmitir en vida. Los motivos pudieron ser muy diversos: falta de publicidad o encontrarnos con la época vacacional de Semana Santa; sin embargo, son circunstancias que escapan a nuestra voluntad y que nos es imposible controlar.

Agradecemos enormemente la participación y colaboración de los diferentes músicos (Grupo Instrumental ‘Dragón Gutiérrez’, ‘Asociación de Amigos de las Campanas de Segorbe’ ‘Colla de Campaners d’Ontinyent’, ‘Grupo de Campaneros Universo Exedra’) y actores (Grupo teatral ‘In Centro’), por su esfuerzo, ayuda, buen hacer y, sobre todo, por su apoyo incondicional y buen humor en todas las ocasiones. Del mismo modo, agradecemos infinitamente el apoyo y ayuda de todos aquellos que colaboraron de una forma u otra parte que ‘Con los ojos bien abiertos’ fuera una realidad: párrocos y sacristanes de las diferentes iglesias, hermanas de las distintas congregaciones religiosas, guardias de seguridad, organización de la Luz de las Imágenes, miembros de la Fundación Cultural Miguel Hernández, Universidad Miguel Hernández, etc.

Ya para terminar, mandamos nuestra más sincera gratitud a todos los que siempre nos recibían con una sonrisa y nos ayudaban en todo cuanto estuviera a su alcance, sin ningún tipo de interés, facilitando así nuestra tarea y ayudando a mantener viva nuestra ilusión y nuestro ánimo: GRACIAS A TODOS.


Colectivo Exedra

manuel m. hervás lino
Rubén Ballestar Urbán
Jorge Figueredo Escrig


Ángeles Martínez Sainz

*El nombre y apellidos están escritos en minúscula por voluntad de la misma persona.

     
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