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EL RAYO QUE NO CESA
   
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Pérez Álvarez, Ramón, Hacia Miguel Hernández. Prólogo de Aitor L. Larrabide Achútegui y José Luis Zerón Huguet. Epílogo de César Moreno. Orihuela, Fundación Cultural Miguel Hernández, 2003, 131 pp. Colección Biblioteca Hernandiana; Documentos.

       


Edición; Orihuela, Universidad de Murcia, Caja Rural Central de Orihuela 1987,738p. José Muñoz Garrigós.

       

 

 

 

HACIA MIGUEL HERNÁNDEZ

Que la verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero, como decía Antonio Machado, es algo que al final se cumple en el caso de Ramón Pérez Álvarez. Olvidado por todos en el cincuentenario hernandiano, hoy, su voz se escucha por suerte en varias de las novedades hernandianas que están en las librerías. Son muchos los que han bebido de sus fuentes. Unos, citándolo, y otros, incluso, denostándolo. Lo que queda claro, es la amplitud de esta figura y las líneas de investigación que de él derivan.

El libro que hoy tenemos en nuestras manos, es fruto del homenaje personal de tres conocedores de su persona y su trayectoria, Aitor Larrabide, José Luis Zerón y César Moreno, auspiciados por la Fundación Cultural Miguel Hernández. Recoge tan sólo artículos publicados por la desaparecida revista La Lucerna, artículos que los editores han escogido, como confiesan en su prólogo, “por su coherencia y su ligazón” y que presentan ordenados siguiendo un criterio cronológico. Además, siguiendo con esa “confesión”, continúan diciendo que han seguido un criterio conservador, en el que han respetado la disposición y la naturaleza de los textos, a los que se han añadido una serie de ilustraciones que están siempre relacionadas con los artículos y que en su momento no aparecieron.

Se han recogido en esta ocasión dieciocho artículos salidos de la pluma de Ramón Pérez y un poema, La flor en el erial, trabajos que se corresponden perfectamente con algunas de las líneas de investigación que él trazó y que a día de hoy tienen como principal continuador al Profesor Eutimio Martín.

El espíritu rebelde de Ramón Pérez, con el concurso de una prodigiosa memoria, sirvió para desmontar fabulaciones, denunciar mentiras y restituir el valor a los auténticos amigos del poeta. Él se fijó unas metas a la hora de realizar su nunca iniciada biografía de Miguel, sirviendo los artículos presentados en el libro, de mojones delimitadores de esas premisas investigadoras.

Veamos ahora cuáles son esos artículos y esas premisas. Por un lado, clarifican la relación “contradictoria” con Josefina Manresa, acentuada ésta por un lado por el tema del carnet del Partido Comunista de Miguel (pp. 52-59) y por otro por el tema de las relaciones de Miguel con otras mujeres, como María Cegarra (Vid María-Josefina-Miguel, pp. 32-36) o Maruja Mallo (Maruja Mallo – Miguel Hernández. Una intensa y luminosa relación, pp. 47-51).

Siguiendo con el tema femenino, Ramón aprovecha también para dejar claras en distintos artículos, las relaciones de Miguel con el sexo opuesto, siempre definidas como de amistosas y acompañadas del epíteto correspondiente: emotiva, generosa, dilecta... y en algún caso definidas como de cordial hermandad, no faltando la relación política o politizada e incluso la de tipo político-sentimental. Entre las amistosas, recoge las mantenidas con Elena Garro (pp. 60-66), Concha Méndez (pp. 79-84), o María Zambrano (pp. 90-96); de hermandad es la mantenida con Carmen Conde (pp. 71-78), siendo la más política o politizada la de María Teresa León, la esposa de Rafael Alberti (pp. 103-108) y de carácter político y sentimental la mantenida con Delia del Carril (pp. 67-70).

También, va a demostrar en sus textos la no-existencia de la tertulia de la tahona de los Fenoll, de la cual también aparta a Carlos Fenoll, y a quien sitúa como maestro de Miguel, desautorizándole también como director de Silbo, de donde se debe excluir a Manuel Molina y a Adolfo Lizón, (pp. 37-42 y 43-46,).

Otro momento decisivo en la vida de Miguel Hernández, la posibilidad de su exilio a través de las gestiones de Pablo Neruda, -extremo que queda desmontado-, tiene también un hueco en estas páginas. Las gestiones de Carlos Morla Lynch, Encargado de Negocios de la Embajada de Chile, en funciones de Embajador durante la Guerra Civil, y la imposibilidad de prestarle asilo, junto a las gestiones de Cossío y de Germán Vergara Donoso, otro diplomático con interés en proporcionar asilo a Miguel, y que pasó una asignación a su viuda de su bolsillo durante varios meses (pp. 113-120), son también descritas aquí.

En cuanto a las vivencias de los últimos años de Miguel, su periplo carcelario, aparece reflejado por un lado en el artículo El poeta sacrificado (pp. 23-27) y en el dedicado a la visita a posteriori al Reformatorio de Adultos de Alicante. (pp.121-123).

Para terminar, debemos mencionar que al caudal informativo largamente esperado y solicitado por cantidad de estudiosos que suponen los artículos mencionados, se añaden una “Bibliografía Hernandiana”, un listado de sus colaboraciones en La Lucerna y un índice de los trabajos que han sido incluidos, y todo ello precedido de un prólogo escrito por Aitor Larrabide y José Luis Zerón y al que se añade, cerrando el volumen, un epílogo que ha sido responsabilidad de César Moreno.

Manuel Ramón Vera Abadía

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VIDA Y OBRA DE RAMÓN SIJÉ

Dicen de Ramón Sijé, que hubiera llegado mucho más lejos de lo que ya lo hizo, pero su vida se truncó muy pronto, a pesar de ello, su legado es amplio y gracias a diversas y recientes ediciones podemos disfrutar de su vida y obra de un modo más cercano y humano.

‘Vida y obra de Ramón Sijé es una edición de José Muñoz Garrigós.

Fue coeditada por la Universidad de Murcia y la Caja Rural Central de Orihuela en 1987.

Esta edición esta dividida en varias partes:

-Prólogo; en el cual se cuenta la vida y obra de Sijé dividida en tres períodos. Un primer periodo comprendido entre 1913-1930; un segundo período comprendido entre 1931-1935; y un último período, identificado con los últimos años de su vida, comprendido entre 1934-1935.

-Parte segunda y parte tercera: Ambas están formadas por 36 documentos obtenidos de las revistas de la época así como de la revista ‘El Gallo Crisis’. Son artículos basados en el problema religioso vinculado a las corrientes más renovadoras de la Iglesia que van desde un humanismo cristiano hasta el movimiento Guardinista.

José Muñoz Garrigós era un familiar de Ramón Sijé, el mismo nos cuenta en esta edición que José Marín Gutiérrez fue un oriolano que, aun muriendo con 22 años, había sembrado un gran éxito literario ya que había dedicado la mayoría de sus años escribiendo artículos para muchas revistas y periódicos.

Los primeros pasos en la vida literaria de Sijé iban encaminados en la línea del costumbrismo, es decir, su literatura estaba íntimamente ligada al entorno en que nace , su obra fue considerada en conjunto dentro del genero prosa de critica literaria. Es importante destacar que sus artículos eran firmados con seudónimos como podían ser ‘Chas’,’Rataplan’,’Soscha’... e incluso el más conocido Ramón Sijé. Éste publica una antología de San Juan de la Cruz y estudia exhaustivamente la obra de Miró consiguiendo su difusión a través de la universidad de Murcia (Gracias a su amistad con Oliver, miembro de la Universidad popular de Cartagena, participó en el diario ‘La Verdad’ con un artículo dedicado a Góngora).

Entre las revistas más importantes con las que colaboró además de ‘El Pueblo’ ‘La Gaceta’,y ‘El Diario de Alicante’ ‘Cruz y Raya”... se pueden destacar:

-Destellos; dicha revista se caracteriza por tener un carácter literario y una independencia política.

-Actualidad; era una revista de carácter político y literario, pero sin duda lo más importante de esta revista es que puso en contacto directo y personal a tres escritores jóvenes: José Marín Gutiérrez (Ramón Sijé),Miguel Hernández, y Carlos Fenoll.

-Más tarde coincidirían en Voluntad; Dicha revista trataba aspectos, trabajos de crítica y literatura, más tarde surgirá la revista ‘El Gallo Crisis’.

José Muñoz Garrigós comenta en esta edición que ‘El Gallo Crisis’ surgió como consecuencia de unas tertulias filosóficas capuchinas entre el padre Buenaventura dé Puzol, Juan Bellod, Juan Colóm y Ramón Sijé, este último se verdadero inspirador de ‘El Gallo Crisis’; era una revista de literatura y de pensamiento dirigida a las minorías intelectuales de Orihuela. Ramón Sijé se fijó en la revista literaria madrileña ‘Cruz y Raya’, que constituía la reafirmación de lo nacional- español en unidad de ideas y de doctrinas, además de mantener un compromiso con el catolicismo reflexivo. Es decir, Sijé vinculaba en dicha revista su sentido religioso con las corrientes más renovadoras de la Iglesia.

Hay que hacer referencia a un apartado de notas donde el editor establece una información sobre artículos de escritores así como ediciones que se han hecho de ello relacionados con la vida y obra de este gran escritor del mundo literario de la ciudad de Orihuela.

R. Padilla

 

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ENTREVISTA A LOS CREADORES DE LA ESCULTURA HOMENAJE A MIGUEL HERNÁNDEZ:
.....Víctor Sánchez
.....Ricardo Canovas

ENTREVISTA CON JESÚS HILARIO TUNDIDOR

 

 

 

 


ENTREVISTA A LOS CREADORES DE LA ESCULTURA HOMENAJE A MIGUEL HERNÁNDEZ

Víctor Sánchez

“...el verde y el marrón representan la huerta y la sierra que tanto influyeron en su obra”

Víctor Sánchez posee una longeva formación fotográfica, que le ha permitido educar su mirada en la plasmación de la realidad que le rodea, además de codearse con fotógrafos de prestigio internacional en Guardamar. Esta vocación, primero intuitiva y autodidacta y más tarde académica (Universidad Complutense de Madrid), le ha sido de gran ayuda para la realización de proyectos artísticos como el diseño del trono para la Hermandad de la Resurrección, o en este caso el boceto de la “Escultura Homenaje a Miguel Hernández”, escultura encargada por la Fundación Cultural Miguel Hernández. El emplazamiento de esta magna obra, se ubica en la sede de dicha Fundación, fundiéndose con la arquitectura vanguardista del edificio.

¿Cree que en la escultura se refleja el sentir de Miguel?
Yo creo que sí, quizás hay que educar la mirada. Se descubre su intencionalidad, jugando con los elementos esenciales hay una serie de símbolos relacionados con su obra enraizados con la tierra, se han utilizado al efecto los colores corporativos como el verde y el marrón que representan la huerta y la sierra, que tanto influyeron en su obra.

También se ha pretendido que no sea una masa sino que, con las aberturas que presentan, represente el fluir del río y el soplo del viento, tan típicos de estos parajes.

Se aprecia un cierto hieratismo y serenidad en el busto que se muestra, ¿tiene influencia del arte egipcio?
Sí que lo hay. Personalmente el arte egipcio me ha fascinado. Pese a que el arte egipcio es estático tiene mucho ritmo, en el fondo hay una simbiosis del arte arcaico y moderno en el simbolismo que encierran en cada detalle que se muestra en la obra.

Tiene herencia de la corriente cubista, ¿cómo se aprecia en su obra?
Desde todos los puntos de vista se muestra la obra. También tengo gran influencia en este punto de Cezanne, Brake y sobre todo Chillida. Todos ellos rompieron con el “Academicismo”, afirmando que tras la invención de la fotografía, ya no era necesario que las artes plásticas tradicionales intentaran representar la realidad de las formas percibidas sino su interior.

¿Se rompe con la figura?
Se rompe con ella y se invita al espectador a que se desarrolle su capacidad para observar, según las sensaciones de cada uno. Tiene muchos matices de tonalidad y de concepto que el visitante interpreta en su interior.

Todas las disciplinas artísticas están interrelacionadas, todas beben las unas de las otras y los creadores comparten influencias para el desarrollo creativo, en este caso entre esculturas y obra literaria.

¿Desde cuándo tiene esa inquietud por la fotografía?
Me surgió a los 16 años, aunque creo que, antes, jugaba con las hebillas de los cinturones y enfocaba. Creo que el mundo es tan amplio que, para comprenderlo, es necesario recoger pequeñas parcelas del mismo para su comprensión.

¿Tiene algún proyecto en mente?
Me gustaría montar una exposición fotográfica sobre diferentes aspectos de la obra de Miguel, en este caso con un tipo de fotogrfía simbolista rozando la abstracción. Trasladar la poesía de Miguel a la fotografía.

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Ricardo Canovas

“Pensamos en hacer algo diferente y salió una gran escultura para disfrute de todo aquel que tenga curiosidad y sentido artístico”

Lleva trabajando ocho años, casi todo lo que realiza es para la Semana Santa, para la fiesta de Moros y Cristianos y para el Ayuntamiento de Orihuela. Hace pocas fechas restauró el palacio Puig Marín de Murcia, los Ángeles que hay en la Universidad de Murcia y la entrada a Guardamar. Es el responsable último de esta obra, sus manos fueron las artífices de que el boceto de Víctor Sánchez fuera una realidad. Ahora ha querido relatar su experiencia.

¿Cómo surgió su interés por Miguel?
En uno de mis frecuentes viajes por Madrid compré, hace ya treinta años, un ejemplar suyo editado en Méjico, al instante quedé hechizado por su obra. Creo que desde ese momento sentí en mi interior un gran deseo de dedicarle esta ofrenda escultural.

¿Fue difícil el trabajo en equipo?
En absoluto, fue fácil, me gustaría hacerlo de nuevo. En realidad el trabajo se convirtió en placer, nunca había trabajado con un tipo como Víctor Sánchez.

¿De qué materiales está hecha la escultura?
De Absulite, podemos dar con este material la textura que queramos, desde piedra, hierro, madera, bronce, plata, lo que quieras. Este material se asemeja en gran medida a la piedra filosofal que tanto buscaron los alquimistas.

¿Cuánto tiempo han tardado en realizarla?
La realizamos en dos meses, pero ha sido inolvidable, nunca he disfrutado tanto en mi vida.

¿Qué dimensiones tiene?
Tiene unas dimensiones de 65 por 1 metro de altura, también me gustaría señalar la importancia de su ubicación, ya que la cristalera que presenta tras ella le da la iluminación precisa para la contemplación serena del mismo.

¿Qué le motivó a realizarla?
Como he señalado anteriormente, mi intención fue la de mostrar a Miguel mi más reconocida admiración hacia su obra, creo que se deberían realizar más actos y más monumentos a nuestro genial lírico.

¿Qué opina de la labor que está realizando la Fundación Cultural Miguel Hernández?
Ya era hora de que alguien hiciera algo, creo que es la vanguardia del pueblo, que sin lugar a dudas quiere pleitesía a Miguel.

Alfonso Moya
R. Padilla

 

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ENTREVISTA CON JESÚS HILARIO TUNDIDOR

“El Arte, como la vida, necesariamente tiene que buscar la diferenciación. Buscarla y trabajarla, lo que en ningún momento quiere decir forzamiento, rebuscamiento o aparatosidad”.

Nos encontramos con uno de los miembros del jurado del Premio Internacional de Poesía; Jesús Hilario Tundidor. Es una persona con una energía y vitalidad que trasmite entusiasmo por todo lo que emprende activando un interés especial por sus palabras. Nació en Zamora, cursó estudios de Magisterio y de Historia ejerciendo posteriormente docencia. Reside actualmente en Madrid. Su obra se inicia en una primera época con Junto a mi silencio (1963) que obtuvo el Premio Adonais de 1962, le siguen, las hoces y los días (1966), En voz baja (1969) con el que recibió el galardón Álamo y Pasiono (1972) destacando con el reconocimiento González de Lama. Con Tetraedro (1978) comienza un nuevo ciclo, una segunda etapa, los títulos Libro de amor para Salónica (1980) que recibió el premio Esquio, Repaso de un tiempo inmóvil (1982), Mausoleo (1988), Construcción de la rosa (1990) y Tejedora de azar (Poemas exentos). Por último, Las llaves del reino (Hiperión 2000).

En cuanto a sus antologías suman Lectura de la noche (1990), Mundo ahí (selección de poemas de la primera época), Elegía en el monte de palomares (2000). Además entre sus ediciones no venales se cuenta con Cinco canciones en Zamora (1974), El ojo de la lluvia (1998), El circo (2002), El vuelo del Albatros (2002), y Junto a mi silencio (2002). Por último resaltar la universalidad de sus poemas que han sido traducidos al francés, inglés, italiano y rumano.

‘Las llaves del reino’, es hasta ahora tu último libro publicado ¿no es así?
Efectivamente. Ahora saldrá en Hiperión una Antología titulada ‘Un paso atrás’ que prologa el hispanista Gabrielle Morelli y que recoge poemas representativos de todos mis libros.

‘Las llaves del reino’ ¿supone una superación de tu trayectoria anterior?
Todos mis libros se conforman bajo el punto de vista del esfuerzo por alcanzar un estado de diferencia con lo anteriormente publicado. Mi estilo permanece y da unidad a mi obra, pero los planteamientos son

distintos. La temática se lleva a otros estadios de la realidad que lo configura y transciende, procurando, a la vez, que el lenguaje y la morfología alcancen argumentaciones y conocimientos emocionales desde otras posiciones distintas a todo lo ya rodado. Así que bajo estos mismos presupuestos escribí este libro.

¿Se puede decir que hay una ruptura de carácter literario en esta obra, con las propuestas generales de nuestra poesía actual?
Pienso que es un acercamiento al hecho poético verdaderamente diferenciado a esas propuestas generales que dices. La verdadera creación poética ya no puede ser una mimesis de concordancia entre las diferentes poéticas que se presentan. El Arte como la vida, necesariamente tiene que buscar la diferenciación. Buscarla y trabajarla, lo que en ningún modo quiere decir forzamiento, rebuscamiento o aparatosidad. Creo que muchos poetas pueden llegar a aburrirnos por escribir un libro único en todos sus libros. Esto es lo fácil. El libro único, sí, pero con capítulos absolutamente distintos. Como la misma vida que, siendo única, es múltiple y distinta tanto en circunstancia como en acontecimiento.

¿Tiene alguna pretensión concreta con la demarcación del libro poético?
Considero que todo libro poético debe presuponer un mundo personal e íntimo, presentado por una palabra propia y adecuada, que manifieste una visión e interpretación del acontecer de lo real en que se funda y que nos trasmita la emoción radical del hombre ante la pasión existencial y la integridad intelectual.

Después de obtener premios como el Adonais o el Esquío, por ejemplo, y otros donde se reconoce los valores de su obra y trayectoria, como el premio de la Academia de Poesía Castilla-León en 1999... ¿Considera un antes y un después tras cada uno de esos premios?
Salvo el Adonais, que gané en 1962, siendo casi un niño, los premios no han tenido ningún influjo en mi escritura, sino la alegría de su reconocimiento a años de trabajo. Por otra parte ya hace muchos años que no me presento a premios que considero deben ser para gente más joven y con necesidad de reconocimientos. Otra cosa son aquellos premios donde presentan otras personas tu obra general para ser valorada y reconocida. Por ejemplo, el León Felipe que premió, según el jurado “el valor ético y estético de mi poesía”.

Desde el 2000, año en que terminaste ‘Las llaves del reino’ ¿trabajas en algún otro libro de poesía?
Una vez publicada esa obra, empecé a trabajar en el libro que pienso que cerrará mi escritura en verso, es decir, mi obra poética. Pues toda ella es, o debe ser, un conjunto circular cerrado que exprese mi deseo de siempre de clarificar la emoción producida por el conocimiento de las cosas, la vida y el mundo bajo un apasionamiento entrañable de la inteligencia, por medio del lenguaje y la experiencia de la interioridad en lo inmediato y en lo trascendente. Este último libro debe expresar la consecuencia de todo su desarrollo. Con ella, mi Poesía Completa quedará circunscrita a mis dos etapas de escritura poética y dispuesta para ser publicada una vez que lo sea este último libro en el que ahora estoy trabajando.

Pasando ahora a otro tema: nuestra Fundación Cultural Miguel Hernández, ¿qué opinión te merece y como consideras su labor de difusión de la obra del poeta oriolano?
Lo que acabo de conocer me parece de una gran preocupación por un espacio dignísimo y unas operaciones consecuentes, que va a ayudar a comprender y poner al día el nombre del gran poeta que es Miguel Hernández. El edificio moderno y funcional, el mobiliario preciso para las clases, y las personas jóvenes casi todas, que allí he conocido, espero y deseo que contribuyan a dar una gran movilidad y validez cultural no sólo a la cultura oriolana, sino también a la valenciana y española.

Como escritor y poeta reconocido. ¿Qué opinión tienes de la obra poética de Miguel Hernández?
No cabe duda alguna, que Miguel Hernández es una de la más alta, verdadera y emocionante de las voces poéticas españolas. La más natural de las emociones llenaba su corazón, ocupaba su cántico y estremecía sus poemas. Y además del magnífico poeta que es, y de haber escrito una de las cuatro mejores elegías de todos los tiempos en lengua castellana, le honra su sacrificio por el pueblo, su integridad ideológica y –dejemos aparte militancias políticas- y el gran apasionamiento por la vida y por el hombre.

¿Considera importante el conocimiento de la biografía de un escritor, para conocer su obra?
No necesariamente. Depende del tipo de poesía que se escriba y de la formulación en que se implique el contexto poemático. Pero es de evidencia que el ámbito sociológico cultural y vital en que se desarrolle una obra, en algún modo implica consecuencias en la creación. En Miguel Hernández es difícil separar al hombre del poeta. Yo mismo, hoy, viendo el huerto de la casa de nuestro poeta, he visto como se aclaraban algunos versos que no acababa de comprender en Miguel. Así:

Volverás a mi huerto y a mi higuera

El Patronato de la Fundación Cultural Miguel Hernández convoca el Premio Internacional de Poesía. Con arreglo a las bases, ¿qué opinas sobre los trabajos que se han presentado en este certamen?
Los libros seleccionados presentaron una gran calidad. Ha habido variedad de estilo y buena construcción en las obras. Sus autores conocían y sentían su trabajo y por su dignidad en los libros se les sentía poetas verdaderos.

Como miembro del jurado, ¿ha sido muy difícil su selección entre tantos candidatos?
Cuando trabajas con responsabilidad y en el conocimiento de lo que supone un Premio de Poesía de estas características, siempre es difícil realizar una selección para obtener un finalista cuando lo haces con verdadero sentido de responsabilidad ante el premio y la obra que ha de ser premiada. El libro ganador obtuvo la unanimidad del jurado.


María Zaragoza Riquelme

     
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