EL
RAYO QUE NO CESA |
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| Hemos hablado con... | |||||||||||||||||||
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| El
rayo que no cesa, edición JoséMaría Balcells, Madrid
Sial Ediciones, 2002, 125 pp, Colección Contrapunto:1 |
La terra, l’amore, la guerra. Poesie 1937-1939, edición de Enzo Calcaterra, Tolentino (Macerata), PolisLab, 2002, 177 pp. | L’età Contemporanea della letteratura spagnola. Il Novecento, a cura di Maria Grazia Profeti, contribuiti di Norbert von Prellwitz, Gabriele Morelli, Silvia Monti, Elide Pittarello, Milano, La Nuova Italia, 2001, 678 pp., Biblioteca di Cultura; 263. | |||||||||||||||||
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Este año José María Balcells ha realizado una edición dedicada a MIGUEL HERNÁNDEZ en su obra “El rayo que no cesa”. Varios años de dedicación de José María Balcells al estudio de la obra del poeta ha supuesto la más especial y profunda edición realizada hasta la fecha . Esta edición esta compuesta de una introducción (PP.7-54) en la cual Balcells hace un recorrido por las distintas fases o etapas por las que ha pasado la obra. En principio nos describe un Silbo Vulnerado primitivo donde los temas principales son el aire libre, la pastoría... es decir el juego de convivencia entre el poeta y su entorno junto a la influencia de los clásicos entre los que podemos destacar a Góngora sobre todo además de Quevedo, Garcilaso de la Vega, San Juan de la Cruz, Boscán... dando paso a un segundo "Silvo" influenciado por Benjamín Palencia que desembocaría en un tercero definitivo donde M. Hernández refleja sus objetivos como poeta.
El conjunto de estos Silbos dan lugar a lo que en 1935 denominaría
el poeta Los criterios que José María Balcells ha seguido para llevar a cabo esta edición de el “Rayo que no cesa” constituyen el resultado de un estudio concienzudo de la obra completa hernandiana llevada a cabo por Agustín Sánchez Vidal y José Carlos Rovira con la colaboración de Carmen Alemany Además de una investigación personal basada en atentas lecturas de poetas áureos y contemporáneos los cuales han permitido observar la relación existente entre los textos de la producción del poeta. La bibliografía utilizada es bastante completa y muy rica en contenido, esta dividida en aportaciones bibliográficas, principales ediciones, estudios y notas de conjunto. |
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Aunque
en Italia parece que no soplan vientos tan favorables para la figura de
Miguel Hernández, donde se recuerdan todavía las obras de
Darío Puccini y Oreste Macrí, felizmente todavía
se registran publicaciones y eventos que continúan reivindicando
la grandeza del poeta. Por fortuna, asociaciones de tipo cultural como
PolisLab, de Tolentino, capital de la provincia italiana de Macerata,
se prodigan en homenajes (se han realizado dos en el pasado año
2002, uno en marzo, y otro el 30 de octubre) y en la edición de
volúmenes que completen las carencias que sobre el poeta pudiesen
existir. En esta ocasión, nos vamos a referir al libro “La
terra, l’amore, la guerra. Poesie 1937-1939”, una edición
antológica a cargo de Enzo Calcaterra y publicada este pasado año
por la referida asociación cultural PolisLab. |
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L´ETÀ CONTEMPORANEA DELLA LETTERATURA SPAGNOLA. II NOVECENTO Continuando
con las novedades editoriales aparecidas en el país transalpino
sobre la vida y obra de Miguel Hernández, recogemos en estas líneas
L’età contemporanea della letteratura spagnola. II Novecento,
dirigida por la hispanista Mª Grazia Profeti, con la colaboración
de Norbert Von Prellwitz, Gabriele Morelli, Silvia Monti y Elide Pittarello,
publicado en Milán el año 2001 por la editorial Nuova Italia,
con el número 263 en su colección Biblioteca de Cultura.
Si bien nos sorprende que se emprenda tan ingente tarea en un país
como Italia, más lo es el encontrar todo un apartado dedicado a
la figura y la obra de Miguel Hernández. |
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Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca. Tras recibir una Beca a la Creación Literaria del Ministerio de C°ltura en 1982 publica Piélago (°985), su primer libro de poemas, por el que se le concede el Premio a la Crítica de la Comunidad Valenciana. Su trayectoria como poeta se consolida cuando en 1984 recibe un accésit del Premio Adonais con Cetro de cal y en 1989 publica Niebla firme. Es autor de los relatos infantiles Las palabras del agua (1991)y La isla de Tododelrevés (1994), de más de un centenar de artículos de creación y crítica literaria en diversos diarios y revistas, de El amor y la nada (2000) y Bajarás al reino de la tierra, novela esta última por la que se le concede el Premio Azorín en 1999, además de la edición crítica de una antología de la poesía de Federico García Lorca (1991), así como de la biografía Miguel Hernández. Pasiones, cárcel y muerte de un poeta (2002). |
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1.- ¿Cómo comenzó su interés por Miguel Hernández? Fue un interés accidental y casi impuesto. Desde siempre he tenido un interés natural, que está ahí. He sido un lector de Miguel Hernández desde los catorce o quince años, interesado en su obra y poco más. Pero hace tres años aproximadamente me llamó la directora de la Colección Austral de la editorial Espasa-Calpe para encargarme una antología de la poesía de Miguel Hernández. Me lo pensé mucho, pero me convenció el argumento de que querían una antología preparada por un escritor, no por un filólogo. Ahí empezó el interés más profundo hacia Miguel Hernández. Después surgió una novela, porque ese interés me provocó una serie de dudas que yo quise resolver a través de la ficción. Hay además otra razón, que se puede explicar por la relación que yo tenía con Ana Gabín, que entonces fue nombrada directora de Temas de Hoy, y que me encargó la biografía. Eso, y prácticamente todo lo que he hecho en mi vida, ha sido por encargo. Un escritor es un personaje todo terreno, e igual que me pueden encargar eso y me puede interesar pueden encargarme una novela o un ensayo sobre la arqueología clásica y a lo mejor me seduce el tema y lo hago. Yo no soy hernandiano ni me he considerado nunca hernandiano. Me considero un escritor que procura hacer lo mejor que puede lo que le encarguen. 2.- ¿Qué novedades aporta su libro en relación con otras biografías? El libro aporta, sobre todo, las novedades que se vienen incorporando por parte de los estudiosos de Hernández en los últimos diez años. Desde la última biografía o estudio de la vida y la obra sobre Miguel que hizo Agustín Sánchez Vidal ha habido un Congreso Internacional en el noventa y dos, y han salido a la luz una serie de descubrimientos interesantes que yo he recogido en la biografía. Entre las novedades: romper el tópico de la supuesta pobreza de Miguel, de su autodidactismo, y romper también la imagen idílica que había de las relaciones de Miguel con la Generación del 27; le supuso verdadero dolor y angustia no ser comprendido y aceptado por algunos autores de esa generación. Dilucidar un poco más aspectos del proceso que se hizo contra él y su condena a muerte. Por mi parte, lo que he añadido como novedad ha sido la reflexión sobre esos hechos y profundizar en la supuesta relación, ya descubierta por algunos, que hubo entre Miguel Hernández y otras mujeres, sobre todo en el caso de Maruja Mallo, llegando incluso a delimitar dentro de El rayo que no cesa qué poemas se deben a ella. Ver cómo todo ello se trasluce a la obra. Atreverme a trazar casi un mapa de esa relación, cuándo empieza y cuándo termina, sobre todo incidiendo en la repercusión que tuvo en la obra literaria de Miguel Hernández. También profundizar en los últimos meses de la vida de Miguel, en su muerte. Sacar conclusiones en relación a los rumores sobre la supuesta influencia negativa de Almarcha para que Miguel no se pudiera salvar a tiempo, documentando con suficiente material que, efectivamente, pudo haber una especie de conjura o venganza a su alrededor . Son muchos los elementos. Hacer también un mapa muy claro y muy cronológico de cómo se forma un poeta; qué factores se juntaron para que partiendo del talento natural de Miguel Hernández llegara a ser el poeta que fue. 3.- ¿Hasta qué punto considera imprescindible conocer en detalle la vida del autor para poder comprender su obra? Hay detalles de la vida del autor que yo he descubierto y no he puesto en la biografía porque no tenían una incidencia en la obra, me parecían excesivamente anecdóticos y poco añadían al conocimiento de Miguel. Lo que sí que he hecho ha sido rastrear, yo creo que día a día, hora a hora, su biografía. Otra de las cosas que he respetado en este sentido es la cronología. Desde el principio hasta el final no hay vueltas atrás en el tiempo, es un progreso. Yo creo que eso ayuda al lector a entender más la vida de Miguel Hernández. 4.- ¿Qué papel juega entonces el lector? Me refiero al hecho de que, al ofrecer al lector una biografía contextualizada del autor parece irremediable que el lector la utilice como clave para “leer” su obra, no dejando cabida, en este sentido, a su participación activa a la hora de interpretarla. Eso puede tener dos lecturas. Yo soy filólogo y siempre he intentado ceñirme a la filología. Eso es evidente. Lo que pasa es que por muy abierto o sugerente que sea un poema, el poeta lo hace porque ha recibido un estímulo. Con un estímulo único podemos escribir un poema ambiguo. Se me ocurre ahora, por ejemplo, Rafael Alberti cuando dice “se equivocó la paloma, se equivocaba”. Ese poema tiene miles de interpretaciones y cada uno lo ha interpretado como ha querido. Esa es la grandeza de la poesía: que sugiera, desde luego, al mundo del lector, y que cada lector lo aplique a sus circunstancias. Pero Alberti lo escribió por algo y en un momento determinado. Él sabía por qué estaba escribiendo ese poema, independientemente de que las interpretaciones sean otras. Yo creo que Miguel Hernández cuando escribía un poema, que siempre estaba unido a un hecho vital -él no era un poeta inventor ni un fabulador, era un poeta vital y lo que dejaba en un papel era lo que él sentía-, nos dejaba muchas pistas para que alguna vez, fuera de las interpretaciones ambiguas, algún lector pudiera llegar a conclusiones quizá más aproximadas al estímulo que provocó ese poema en un momento determinado. Yo puedo leer un poema como “Una creencia tengo por acento”, un soneto de El rayo que no cesa, y pensar que el poeta está reclamando el amor de la amada, la cual, tal y como cuenta el soneto o da a entender, está lejos, y él reclama su presencia. Y la reclama con cierta urgencia porque algo le está amenazando. Ésa es la interpretación del poema, y cada uno, a partir de ahí, se la aplica a sus circunstancias o no. Lo cierto es que si tú sabes que ese poema está escrito en un determinado mes, justo cuando, según todas las cartas que él escribe por esas fechas, su novia se está distanciando de su vida, precisamente porque ella se ha portado de un modo distante con él; que cuando está fuera y lejos ese echarla de menos del principio se va convirtiendo en lejanía, y ya ni siquiera la echa de menos porque la tiene muy lejos. Cuando sabes que está ocurriendo algo en su vida, que ha conocido a otra persona por esas fechas, a otra mujer, en Madrid, entonces el poema lo entiendes de otra manera, con mucha más claridad. Sabes que le está reprochando a esa mujer que está a punto de dejar que si la deja es porque ella lo ha abandonado a él, porque ella no le ha dado lo que un joven necesitaba en ese momento, que es afecto, que son abrazos, que es cercanía. Y él, está claro que dice que, o viene pronto a por él o un rayo va a aparecer para cambiarle el rumbo de su vida. Si tú sabes que ese rayo, esa sacudida a la que está aludiendo por las fechas, tiene mucho que ver con haber conocido a Maruja Mallo, el poema lo ves de otra manera, sobre todo cuando dice en un verso determinado que “si no vienes a por mí voy a caer sobre mayo”, pues ese mayo, que es un mes, posiblemente se interprete como el propio apellido de Maruja Mallo, con el que está jugando, con la “ll” y con la “y”. Ahí está la lectura. Sin darnos apenas cuenta, una interpretación abierta se nos ha convertido en una interpretación más concreta. El tema de la soledad, el tema de la angustia, el tema del padecimiento de un joven que no ve realizado su amor y que está dolido, o sea, la pena hernandiana, sigue estando ahí, pero vemos todavía más claro el significado del poema. Yo creo que puso ese mayo a propósito, para que alguna vez alguien descubriera que estaba aludiendo a una mujer, que en ese momento, a lo mejor, no entraba en su vida, pero estaba a punto de hacerlo. Eso ha quedado ahí para que alguna vez se descubra. Hay muchos guiños en la poesía de Miguel. Yo creo que el conocimiento profundo de la anécdota o de la circunstancia que provoca un poema enriquece más la interpretación, y sobre todo enriquece más el entender cómo el poeta era capaz de convertir algo circunstancial en un poema transcendente. 5.- Por otro lado, una biografía no parece dejar de ser una novelización sobre la vida del personaje biografiado, ¿responde la suya a alguna intención? Hay que distinguir dos cosas: una biografía escrita por un historiador y una biografía escrita por un escritor o por un novelista. La biografía de un historiador, evidentemente, se supone que es científica o que se ciñe a los datos recavados de un modo casi académico o estrictamente formal. Estamos hablando de que, normalmente, la biografía de un historiador es casi una tesis. El novelista, como en mi caso, tiene otras posibilidades, y es contar lo mismo que un historiador pero de un modo mucho más ameno porque domina los resortes de la narración, la mecánica de una novela. Yo creo que en este caso era perfectamente compatible contar una biografía utilizando técnicas narrativas, siempre y cuando no se pierda la perspectiva de la realidad, ni la de los datos históricos, ni la ecuanimidad. Esto es lo que yo llamo, o se conoce como, modelo anglosajón: la biografía amena, vamos a decirlo así, que es la que yo he hecho. Yo no he hecho una novela; hablo de un personaje del que estoy contando su vida. Lo que sí que es cierto es que lo puedes hacer de una manera más eficaz, y la novela permite ir más allá de lo que la historia o historiador hace. Y es que, entre las líneas de la vida de un escritor, puedes también conseguir que el lector se emocione, que el lector sienta lo que tú quieres que sienta. Si haces un texto objetivo y plano, el lector recibirá la información, pero nada más. Creo que el novelista consigue ir más allá, y me parece acertadísimo. No creo que vaya en detrimento de la información sino todo lo contrario, hace que el lector lea con más interés el libro. 6.- ¿Cree que a Miguel se le ha tratado justamente como escritor? No, no se le ha tratado justamente. Ni siquiera sus contemporáneos lo trataron justamente, porque no tenían perspectiva o porque estaban muy ciegos. El caso más conocido es el de Cernuda. Cernuda pensó que Miguel era un torpe poeta y nunca reconoció su valor. Luego en la posguerra era un autor prohibido o silenciado, y aquellos que leían su poesía la leían con muchos prejuicios. Cuando acabamos la era del franquismo se volvió a leer a Miguel Hernández pero utilizándolo o instrumentalizando su obra. A esas masas reivindicativas les interesaba nada más que el Miguel Hernández político o beligerante. Yo creo que a Miguel Hernández se le empieza a leer con cierta objetividad y con cierta justicia a partir de los años ochenta, cuando se recuperan libros fundamentales como Cancionero y romancero de ausencias, por ejemplo, y cuando hay una perspectiva que permite recorrer su obra desde Perito en lunas hasta el final. Ahí se valora justamente toda una trayectoria, no solamente un libro o dos por ser especialmente entendidos en tonos sociales o reivindicativos. Yo creo que se ha tardado, y que ahora es cuando se está leyendo a Miguel con la luz y con los ojos que se debe leer. 7.- Hay quien opina que a Miguel se le vaticinaba un gran futuro como poeta, pero murió demasiado joven. ¿Qué tiene que decir a esto? Yo creo que Miguel labró suficientemente su futuro como para quedar donde está. A todos nos queda la duda de qué hubiera hecho de vivir más años. Hubiera tenido por delante muchas más obras. También dio a entender que se iba a dedicar al cine, por ejemplo. Le interesaba mucho. A lo mejor hubiéramos tenido un director de cine con un buen pasado poético. Y a lo mejor su labor en otras ramas artísticas hubiera eclipsado su obra literaria. También pudiera haber ocurrido. Todo esto son especulaciones. Yo creo que con la obra que dejó quedó suficientemente claro que era un poeta de un enorme talento, capaz de resolver una fórmula que ni siquiera los grandes poetas resolvieron, y que era la de escribir con una gran talla artística, con todo lo que supuso la revolución vanguardista del primer tercio del siglo XX. Miguel la asume muy bien, la aplica a su obra y, además, es capaz de convertir esa materia, vamos a decir, elevada, en una materia entendible por el pueblo. Esa es su gran aportación, yo creo, el que siendo un poeta de matáforas arriesgadas sea entendido por cualquier lector de la época, por cualquier combatiente que estaba con él en el frente y que leía sus versos, cosa que no consiguen los poetas burgueses de la Generación del 27. 8.- Como miembro del Jurado de esta convocatoria del Premio Internacional de Periodismo ‘Miguel Hernández 2003’, ¿qué opinión le merecen la calidad de los trabajos que han ido a concurso? Al ser el primer año que se convoca todavía no ha habido suficiente reflexión por parte de los periodistas que se dedican a hacer ese tipo de trabajos. No se han presentado muchos, y yo creo que no se han entendido bien las bases en muchos casos. Han enviado entrevistas, han enviado casi crónicas de un hecho que ha ocurrido o de un percance relacionado con los herederos de Miguel Hernández, y no precisamente sobre la figura del poeta. Hay menos trabajos sobre la figura del poeta en sí de los que yo hubiera querido que se presentaran, yo creo que por haber sido ésta la primera convocatoria. El año que viene estoy convencido de que se presentarán muchos más. 9.- ¿De qué manera pueden estos premios fomentar los estudios sobre el poeta? Yo creo que eso sí lo va a formentar, por una razón: hay, tanto periodistas como escritores que necesitan un argumento, un pretexto para escribir sobre algo. Hay escritores que tienen todas las semanas o todos los días una columna en prensa, y yo imagino las dificultades que tienen para buscar cada vez un tema distinto. Si les pones en boca un tema tan suculento como es la figura y la obra de Miguel Hernández yo creo que pueden salir cosas muy interesantes. El hecho de convocar un premio lo que hace es incentivar a los escritores y a los periodistas para que investiguen, para que se aproximen a la figura de Miguel e intenten conocer más cosas y aportar conclusiones personales o reflexiones. 10.- Usted es, además, miembro del Patronato de la Fundación Cultural Miguel Hernández, ¿cuáles son los principales objetivos de dicha fundación? Tanto cuando acepté la primera vez nombrado por la familia el cargo de patrono como ahora, cuando me ha nombrado la nueva formación de la Fundación, el objetivo siempre ha sido el mismo, y es único, yo creo que el fundamental, y es que Miguel Hernández sea un autor conocido, respetado y leído. Ese es el objetivo fundamental y para eso se crea la Fundación, para que Miguel Hernández no caiga otra vez en el olvido. Yo creo que lo que está haciendo la Fundación de un tiempo a esta parte es muy interesante. Está llevando a Miguel a las escuelas, está trayendo aquí, a Orihuela, a escolares, a gente interesada en su figura, está moviéndose, que eso sí que era necesario. Está generando premios, está generando congresos, está generando una serie de actividades que hacen que Miguel Hernández esté ahí presente en cada momento como puntos para mantener ese objetivo final que es que Miguel Hernández se lea, se siga leyendo y cada vez haya más generaciones que lo vayan conociendo. Eso es lo que justifica el hecho de que exista la Fundación y el hecho de que estemos también ahí apoyándola. 11.- Uno de los más inmediatos proyectos de la Fundación es la organización del II Congreso Internacional sobre Miguel Hernández, centrado en su etapa madrileña, ¿podría adelantarnos algo sobre dicho congreso? Está bien que este congreso haya especificado el interés por una etapa concreta de Miguel, porque vamos así completando etapas. La etapa de Miguel en Madrid es fundamental porque tras la formación local y primera de Miguel en Orihuela, Madrid va a ser fundamental y clave para entender el rumbo que luego va a tomar su obra literaria y su poesía. Madrid lo es todo en ese momento. Es una ciudad que a Miguel le asusta y le atrapa. Es un lugar donde, por una parte, él se siente perdido pero, por otra parte, también ve que es donde puede conseguir el triunfo como escritor y ser reconocido. Y ahí hay tantas historias, tantos personajes con los que se va a cruzar, tantos momentos de amor-odio, de rechazo y aceptación, que yo creo que va a dar mucho juego. Me parece un acierto haber cogido una etapa y, a partir de ahí, que todos los expertos aporten ideas, pensamientos, trabajos, artículos, ponencias sobre ella, porque vamos a acabar enriqueciéndola, y esa etapa parece que es la mejor. 12.- ¿Piensa seguir investigando en torno a Miguel Hernández? ¿Tiene algun nuevo proyecto en marcha? Proyectos sí que tengo, pero sobre Miguel Hernández no. Miguel Hernández me ha obsesionado demasiado tiempo. Ahora necesito oxigenarme con otras cosas. Lo que no quita es que tengo varias carpetas abiertas que voy llenando de documentos de lo que va saliendo de Miguel, y un epistolario, muy interesante, de toda la gente que me va escribiendo a raíz de la biografía. Están los que, sencillamente te muestran su opinión, su entusiasmo o, incluso, su agradecimiento porque gracias a este libro han podido leer, conocer o interesante más por la obra de Miguel Hernández. Y luego están las cartas de personas que están por ahí, que nunca han hablado, y que tienen mucho que decir sobre Miguel porque lo conocieron en vida, incluso hay quien tiene documentos de Miguel de la época de la Guerra Civil, poemas que él escribía y regalaba a los amigos para que se los enviaran a sus hijos que estaban enfermos en aquellas fechas, y de los que no se quedaba copia. Están apareciendo ahora cosas gracias a la biografía. Hay muchas personas en España que estaban esperando saber a quien enviarle esos textos que tenían guardados más de sesenta o setenta años. Todo eso está en una carpeta y ya veremos, con el tiempo, lo que hago con ello. |
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