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Premio Internacional de Periodismo

ENTREVISTAS

Entrevista a José Marín Guerrero

Entrevista a Juan José Sánchez Balaguer

Entrevista a Enrique Cerdán Tato

Entrevista a Amado del Pino

Entrevista a José Luis García Martín

Entrevista a Javier Villán Zapatero



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


JOSE MARIN GUERRERO

PRESIDENTE DEL JURADO
PREMIO INTERNACIONAL DE PERIODISMO
“MIGUEL HERNANDEZ”

“El Premio de Periodismo de la Fundación va teniendo cada vez más difusión”.

José Marín Guerrero es presidente del Jurado del Premio Internacional de Periodismo Miguel Hernández. Actualmente es delegado del Consell Valenciano en la provincia de Alicante. Nació en Lorca, aprobó oposiciones y accedió al Cuerpo de Aduanas, siendo Puigcerdá, en la frontera con Francia, su primer destino. Después, fue trasladado a Alicante, donde empezó a colaborar en el diario “La Verdad”, influido por su mujer, amante de la lectura. En este periódico, empezó a escribir artículos de opinión; después, con la llegada de los años setenta, inició una serie de entrevistas a personajes del mundo político, cuando los partidos no estaban permitidos en España, lo que le acarreó algún que otro serio problema. Después, publicó a diario entrevistas a figuras destacadas del país y, durante la transición, fue jefe de la sección política de “La Verdad” y encargado de las informaciones de tipo sindical y económico. Su carrera profesional cuenta con varios galardones, que reconocen su aportación al periodismo y, sobre todo, a la economía alicantina. A mediados de los años noventa dejó “La Verdad”, al ser reclamado para ocuparse de la Dirección Territorial de Cultura, Educación y Deporte con el objetivo de fomentar la educación y poner en marcha la LOGSE.

¿Qué opina del artículo ganador?
El artículo ganador es un magnífico artículo que, desde que le di el primer vistazo, me pareció muy bueno. Es un artículo en el que, entre otras cosas, alude a las dudas, que cuando estaba oculto al acabarse la guerra civil, tuvo Miguel Hernández respecto a qué hacía: si se metía en la Embajada de Chile o por el contrario se venía a Orihuela o buscaba alguna fórmula diferente. Es un tema bastante controvertido esto de lo que pudo haber pasado, incluso Neruda habla de ese tema en alguno de sus escritos. El caso es que él rechazó meterse en esa Embajada pensando que, quizá, aquello no iba a ser respetado por el nuevo régimen. Luego resultó que sí que fue respetado y, quizá si hubiera tomado esa decisión, su destino hubiera cambiado de alguna manera.

Este artículo está muy bien escrito. Ha habido artículos muy interesantes, como el que alude a las influencias de la literatura clásica en la obra de Miguel Hernández; es un profundísimo análisis de los textos escritos del poeta relacionándolo con las primeras influencias que él tuvo en sus contactos en Orihuela con Almarcha, con Ramón Sijé y con otras personas que le proporcionaban libros de gran calidad en los que dejaban en él una huella, la huella de Virgilio, y de escritores grecolatinos que luego se refleja en sus obras. Luego hay otro muy interesante, que ha recibido mención especial, que es una entrevista a una persona que estuvo con Miguel Hernández, durante una época, en varias cárceles. Es un detalle realmente interesante, que me ha parecido muy digno de destacar en el Jurado. Miguel sacó en la cárcel unos versos, que eran las “Nanas de la cebolla”, y alguien le dijo que por qué no le ponía a esos versos el nombre de “Nanas de la cebolla”. Y así fue como se le puso el nombre a estos hermosísimos versos y fue bautizado de esta forma. También había otro artículo interesante sobre las versiones musicales que se han hecho sobre poemas de Miguel Hernández a través de distintos músicos y grupos musicales y está recogido en un artículo de un señor que se apellida Peñalver, que lo publicó “La Verdad”, de Murcia. En fin, una gran cantidad de artículos, todos de mucha calidad y con posibilidades de haberse llevado el Premio.

¿Cuál ha sido su valoración de los trabajos presentados al Premio?
Ha sido muy alta, quizá ha sido el año que mejores trabajos se han presentado. Se ve que el Premio de Periodismo de la Fundación va teniendo cada vez más difusión. Ya no sólo llega a determinados admiradores sino a estudiosos muy serios de la figura de Miguel Hernández. Se ve que quieren llegar a nuestro ámbito a través de sus artículos y esos trabajos que publican en revistas, generalmente de contenido académico, y que quizá por alguna pequeña falta de contenido o estilo periodístico, pues no pueden ser premiados, pero tienen una gran calidad y por tanto yo le sugiero a quienes quieran realmente, desde esa perspectiva, llegar a este Premio, que busquen ese estilo periodístico que nosotros queremos respetar e imprimir en lo que en realidad es un Premio de Periodismo.

¿Espera algún día recuperar su faceta de periodista?
Pues sí. Ayer mismo me hicieron una oferta, ¡fíjate lo que son las cosas!. Lo que sucede es que, en estos momentos, realmente no tengo tiempo para poder dedicarme a esta actividad que nunca se abandona. Vosotras que estáis (dirigiéndose a Mayte y a mí) más o menos en relación con estos asuntos, ya sabéis que eso es algo que imprime un poco de carácter y es difícil que uno renuncie a ello, y por tanto yo nunca renunciaré a esa faceta y, desde luego, espero seguir escribiendo en los periódicos, quizá no tantos como he escrito en muchísimos años, pero sí trabajos interesantes.

En una entrevista que le hicieron dijo: “Siempre me he propuesto conseguir que alguien realice una tesis sobre Miguel Hernández y su presencia en los libros de posguerra”. ¿Falta menos para ese propósito?
Efectivamente. No paro de hacerle llegar a los responsables de la Fundación este tema tan interesante. Yo, cuando puedo, voy por ahí escarbando en libros que voy encontrando de esos años difíciles, en que la figura de Miguel era recogida con una asepsia total, no hablaban nada más de que existía un poeta muy importante que era Miguel Hernández. Pero me gustaría a mí que, algún estudioso, profundizase en ese aspecto tan interesante de la presencia de Miguel Hernández en los libros de texto de esos años, en que parecía desterrado, pero yo creo que no lo estaba del todo, y que figuraba, naturalmente, con las limitaciones que suponía, bajo un régimen de ese tipo, el contenido de sus poemas, pues eso le afectaba, esa censura, a su poesía y yo creo que sería un trabajo interesantísimo y muy digno de comentar.

¿Cree que, desde la Fundación Cultural Miguel Hernández, se le da al poeta el impulso que se merece?
Yo pienso que sí. La Fundación ha cuajado perfectamente, está siendo muy bien llevada, ésa es la verdad. Son millones las consultas que se realizan a la web de la Fundación y lo que respecta a mí, personalmente, confieso mi particular devoción por Miguel Hernández desde hace muchos años. Nunca olvidaré una oportunidad que tuve de escuchar en persona, en vivo y en directo y cerca, a Paco Rabal, recitar su famosa “Elegía” y creo que jamás he visto a nadie recitar de igual manera ni expresar con tantísima intensidad el contenido de ese poema. Pero ya digo, la Fundación, que es de lo que estábamos hablando, creo que está cumpliendo estupendamente con sus propósitos. Nosotros tenemos, incluso desde la Generalitat, un gran interés porque la Fundación lleve a cabo, con una independencia total en su gestión, las tareas que le corresponden, ya vemos que la Fundación ha extendido sus redes y sus alcances por todo el mundo, por Rusia e incluso en países donde no conocían, o muy poco, a Miguel Hernández y cada día la figura de este gran poeta es más divulgada, más querida y más conocida. No me cabe la menor duda de que la Fundación tiene un papel destacadísimo, que con tanto cariño e interés contemplamos y, con tanto interés, deseamos mantener y mejorar de manera continua.

Por último.......
Antes de terminar, quiero saludar a todos los seguidores de Miguel Hernández, poeta estimulante donde los haya y que verdaderamente su poesía es uno de los grandes hitos de la literatura española y del castellano, diría yo, y de la literatura universal. El hecho de que cada vez, gracias a los medios actuales de que se dispone, permita que llegue a más gente, sin duda hará que su figura crezca hasta la altura que corresponde a un poeta de tamañísima categoría.


María Antonieta M. Lidón
Fotos: Mayte Sánchez Gómez

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JUAN JOSÉ SÁNCHEZ BALAGUER

SECRETARIO PREMIO INTERNACIONAL DE PERIODISMO “MIGUEL HERNÁNDEZ”

Juan José Sánchez Balaguer nació en Orihuela en 1949. Actualmente es funcionario en excedencia y corresponsal del diario “La Verdad” desde hace más de treinta años.

Asimismo es activo impulsor de cuantas iniciativas culturales relacionadas con Orihuela han sido propuestas.

Desde marzo de 2002 es director de la Fundación Cultural Miguel Hernández con el objetivo de difundir el legado ético y literario del universal poeta oriolano.

¿Qué ha significado para usted estar tantos años al frente de la Fundación Cultural Miguel Hernández?
Realmente llevo cuatro años, y ha supuesto el honor de contribuir con la mayor ilusión a divulgar la vida y la obra del más universal de los oriolanos.

¿De quién fue la idea de entregar un premio de estas características?
Fue una propuesta mía aprobada por el Patronato de la Fundación, recogiendo una sugerencia del que fuera Conseller de Cultura, Manuel Tarancón.

¿Qué le parece la idea de formar parte del Jurado como secretario?
Me parece bien, puesto que se trata de dar cumplimiento a las Bases del Premio aprobadas en su día por el Patronato de la Fundación.

¿Ha formado parte del Jurado en otras ediciones anteriores?
Sí, desde que soy director de la Fundación.

¿Ha pensado introducir alguna innovación en este Premio para lograr una mayor proyección y repercusión mediática?
De momento creo que el Premio funciona bien, pero con vistas al futuro no hay que descartar plantear alguna novedad que pueda darle una mayor proyección.

¿Cuáles son sus futuros proyectos para la Fundación?
El más inmediato es ver la rehabilitación de la casa natal del poeta, cuyas obras se iniciarán este mismo año. Por otra parte, estamos ya preparando proyectos para que el centenario del nacimiento de Miguel Hernández en 2010 tenga la relevancia que se merece.

¿Cuál es su opinión sobre los Premios Literarios promovidos por la Fundación?
Si nos atenemos a la alta participación y la procedencia de los trabajos presentados, la opinión no puede ser más favorable.


David Rodríguez Ferrández
Fotos: Mayte Sánchez Gómez

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ENRIQUE CERDÁN TATO

JURADO PREMIO INTERNACIONAL DE PERIODISMO
“MIGUEL HERNANDEZ”

«Es un trabajo muy interesante, muy bien documentado, y muy novedoso»

Enrique Cerdán Tato nació en Alicante en 1930. Destaca por su variada producción literaria y periodística, en su mayoría orientada hacia el compromiso político y social con la democracia. Fue fundador de la Junta Democrática de la provincia de Alicante, vicepresidente de Junta del País Valenciano y miembro del Pleno de la Junta Democrática de España Es consejero asesor del Centro Hernandiano de Estudios e Investigación de Elche y Cronista Oficial de la ciudad de Alicante. Entre sus obras de narrativa destacan “Los ahorcados del cuarto menguante” y “Sombras nada más”; en ensayo, “La estética en el escritor alicantino: memoria y vicisitud de la iniciación a una estética o como las uvas que reviven en el vino profano”; y en artículos de prensa, “La gatera”.

Usted ya fue miembro del Jurado en la edición anterior. ¿Cree que hay mayor calidad respecto al año pasado?
Sí, mayor calidad en cuanto que hay más cantidad con la misma calidad. Si el año pasado había, por ejemplo, dos o tres artículos dignos de recibir este Premio, hoy había cuatro o cinco, es decir, ha aumentado la cantidad, ha aumentado la calidad, ese aumento cuantitativo ha producido un aumento cualitativo también. Ha sido muy gratificante la diversidad de temas vinculados a la vida y a la obra de Miguel, de aspectos a veces domésticos, pero son muy interesantes para descubrir dimensiones poco conocidas de poeta y de su obra y de su vida.

¿Qué opinión le merece el artículo ganador de esta edición?
Muy interesante porque yo al menos tenía la versión de Pablo Neruda de que se había negado la entrada a la Embajada de Chile cuando Miguel Hernández trató de refugiarse en ella. En el artículo se rebate esta opinión actualizada, es una opinión respetable de Pablo Neruda pero quizás equivocada, según este artículo, porque sí que se prestó todo tipo de ayuda, pero que fue Miguel el que no confiaba en las garantías que podía ofrecer la embajada con la derrota de la República. Entonces, al parecer, no fue cuestión del Cuerpo Diplomático chileno, sino de una decisión única de los gobernantes; y claro, el descubrimiento de estos aspectos son importantes por muchas razones: primero, en la Embajada de Chile parece que reconoció el franquismo y, al parecer, sí que había ciertas garantías pero esto nos pone incluso en la tesitura de averiguar, seguir estudiando en ese aspecto, qué garantías ofrecían las embajadas, no chilenas, sino en general, cuando se produjo la rotura de la República con los refugiados que se asilaron en diversas sedes diplomáticas. Parece ser que, y esto quizás es un poco atrevido porque no tengo documentación suficiente, pero me ha interesado tanto que me propongo personalmente estudiar si la Embajada de Chile le respondió realmente a esta confianza que le mostraron a Miguel Hernández. Aunque me da la impresión de que, en el año 1940, los pocos refugiados que podían haber en la Embajada de Chile, tuvieron que salir poco menos que de tapadillo, de alguna forma, entonces las garantías diplomáticas no eran muy grandes tampoco. Podía tener razón Miguel Hernández en definitiva al desconfiar de las bondades o protección que podrán brindar el Cuerpo Diplomático. Es un trabajo muy interesante, muy bien documentado y muy novedoso, al menos para mí.

Como conocedor del funcionamiento y actividades que se realizan en la Fundación, ¿cree que son adecuadas todas ellas mirando hacia el centenario del nacimiento del poeta?
Teniendo en cuenta que mi relación con la Fundación es por el hecho de que me nombren, de unos años a esta parte, miembro del Jurado, son conexiones de amistad y no conozco bien el programa y las funciones de la Fundación. Agradecer, como he dicho públicamente, la atención que tienen para designarme o nombrarme como miembro del Jurado. De todas formas, como Miguel Hernández es una lectura más obligada en la calle que en la Fundación e instituciones, por eso se dice que es un poeta de la calle, no un poeta de fundación. Yo creo que a Miguel Hernández todo lo que se haga es poco por parte de de la Fundación, pero se debe de hacer mucho por parte de los vecinos de Orihuela, creo que ya lo están haciendo, al menos yo estuve aquí, hace unos meses, dando una conferencia a un grupo de vecinos que me pareció extraordinario, es decir, es una recuperación popular de la figura, de la voz, de la personalidad, de la vida de Miguel Hernández. Eso sin negar que la Fundación puede y está haciendo, evidentemente, grandes cosas, pero me interesa más lo que haga el pueblo de Orihuela, no es populismo ni demagogia; no es un poeta académico, tópico.

De toda su producción literaria, ¿con cuál de ellas se quedaría?
Evidentemente, desde una perspectiva puramente poética, literaria y de compromiso último, el “Cancionero y romancero de ausencias”. Está considerado como parte de esa última fase de Miguel Hernández como poeta de la guerra me interesa mucho Victorio Puerta. Esto es tópico, pero es un libro excepcional de la literatura comprometida, todo es comprometido en Miguel Hernández, pero es un libro más juvenil, más desbocado, menos meditado que “Cancionero y romancero de ausencias”, pero a mí me atrae mucho. “El hombre acecha” también es otro de los grandes poemarios de su época beligerante que nunca dejó de serlo, pero es una magnífica poesía de guerra.

Yo escribí una breve biografía de Miguel Hernández y utilicé una expresión muy bonita referente a estos dos poemarios, es decir “Viento del pueblo” y “El hombre acecha”; uno decía: dos alas, una la que apunta hacia la victoria, y otra que cae verticalmente en “El hombre acecha”. Son poemas que anuncian, en alguna medida, el desastre de la guerra civil.

¿Qué le parece el panorama periodístico actual?
Muy complicado. Tal y como están las circunstancias, lamentablemente por la crispación de carácter político, por llevar un periódico en la mano ya te identifican. La libertad de prensa cada vez la encuentro más reducida, más oprimida, más rivalizada; no te llevan a la cárcel, pero te clasifican por hacer uso de la libertad de expresión. Yo recuerdo hace unos años que había trabajo, pero mal pagado. En el Ayuntamiento de Alicante estuve varios años de Jefe de Prensa y venían chicos jóvenes, y yo incluso podía hablar con un director de medios de comunicación, una emisora y se encontraba fácilmente un trabajo, aunque mal pagado; pero hoy, ni eso. Los licenciados en Ciencias de la Información tienen un reto importante que es la consecución de un trabajo digno, de un trabajo debidamente pagado con arreglo a su capacidad, a sus estudios. Por otra parte, es una cuestión tecnológica imparable los periódicos digitales, que pueden ser una salida, pero es un panorama muy confuso y lo digo porque tengo relación con muchos jóvenes periodistas que las pasan canutas. Es una profesión hermosa, pero dura, como lo ha sido siempre. Es desagradecida socialmente. Es el mensajero, y al mensajero siempre se le ha de matar, o, por lo menos, cuestionar. Ésa es la servidumbre que tiene el periodismo y su grandeza también. El panorama es sombrío. Ojalá pudiera haber otros cauces de expresión, de medios, etc., para el bien de la sociedad y para el bien de la profesión, igualmente.

Vemos que a la hora de escribir toca diferentes géneros: poesía, ensayo, artículos... ¿Por qué género siente mayor inclinación?
Depende de los momentos; ahora me interesa más el periodismo y los artículos de opinión. En los momentos de mayor seguridad me gustan mucho las novelas, que era lo mío realmente, pero que hay urgencias que te las resuelve antes el periodismo que la novelística, o de la misma manera que la narrativa, entonces para hacer mis artículos me encuentro como en esta sociedad tan contradictoria, tan extraña, tan poco asentada la democracia. En momentos de mayor tranquilidad mi deseo es ir a un bungaló que compré para escribir una novela que empecé hace diez años y siempre puedo retirarme un poco. Esa idea me atrae mucho, la gente me atrae mucho, dejo eso siempre como una esperanza de algún día poder volver a sentarme tranquilamente, pensar en esto, pero ahora me ha dado por escribir artículos de opinión.

¿Tiene algún proyecto próximo relacionado con Miguel Hernández?
Sí, tengo algunos proyectos. A raíz de los premios que se han concedido hoy, investigar un poco, no ya Miguel Hernández, sino el estado de las embajadas en el franquismo, el primer franquismo; pero yo creo que hay muchos estudiosos de Miguel Hernández tanto en las universidades, en la calle, están analizando la obra de Miguel Hernández, los congresos –ya ha habido dos congresos internacionales-, en 2010 tenemos un gran acontecimiento, entonces sí que quisiera hacer alguna aportación a la vida y a la obra de Miguel Hernández, pero como son tantas las personas que están investigando, y bien, resulta difícil encontrar una rendija, un aspecto intocado, que nadie se haya fijado en ello, para poder hacer algo, no distinto, sino hacer una aportación que muy pocos hayan hecho o, si puede ser, que nadie haya hecho. No tenemos fijado el programa y quisiera desarrollarlo y el tema en el que quisiera centrarme. Para el año 2010 quisiera estar vivo y peleando para hacer alguna aportación, no sé cuál, pero estoy en ello. Por eso me beneficia tanto la lectura de los artículos que se presentan al Premio, porque me informo de cómo está el estado de la cuestión. El autor que ha ganado el Premio es un chico joven, de unos treinta años y ha puesto el dedo en la llaga con un tema muy interesante, que busca unos aspectos casi inéditos.

Antonio Ignacio García
Salus Martínez
Fotos: Mayte Sánchez Gómez

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AMADO DEL PINO

JURADO PREMIO INTERNACIONAL DE PERIODISMO
“MIGUEL HERNANDEZ”

“Espero que el centenario se aproveche para publicar mucho más, para hacer un buen congreso”

Amado José del Pino González nació el 25 de febrero de 1960 en Cuba. Es licenciado en Artes Escénicas, con especialización en Teatrología y Dramaturgia en el Instituto Superior de Arte.

Ha trabajado como crítico, asesor teatral y editor-redactor de diversas publicaciones, e incluso ha trabajado como guionista para la Televisión Cubana.
Entre sus obras se encuentran títulos como: “El zapato sucio”, “Tren hacia la dicha”, “Penumbra en el noveno cuarto”, “Triángulo”, “Teatro”, etc.

A lo largo de su carrera profesional ha recibido numerosos premios: Premio UNEAC de Teatro en 2003, Premio Anual de la Crítica de Teatro en 2003, Premio de Periodismo Cultural José Antonio Fernández de Castro en 2000, Premio del Concurso Nacional de Periodismo 26 de Julio hasta en cinco ocasiones, etc.

En el año 2006 recibió una mención especial del Jurado por su trabajo junto a Tania Cordero titulado “Los amigos cubanos de Miguel Hernández”, en el Premio Internacional de Periodismo de la Fundación Cultural Miguel Hernández.

Interesado en la figura de Miguel Hernández, está muy vinculado a la Fundación que lleva su nombre, y prepara una obra teatral sobre algunos pasajes de la vida del poeta durante la guerra civil.

¿Cuál es su valoración de los trabajos presentados a esta nueva edición del Premio Internacional de Periodismo Miguel Hernández?
Hay de todo pero en general es valioso. Creo que extraño los trabajos que tengan intenciones más amplias en algunos casos. Algunos son demasiado puntuales, domésticos, pero también hay trabajos muy buenos. Un jurado es como el cura, no debe dar mucho testimonio. En general pienso que el nivel es mediano.

La cantidad es buena, el número me parece superficial pero expresa lo importante que sigue siendo, como es sin duda la figura de Miguel Hernández y el interés de los periodistas y escritores por él.

Los artículos presentados a este concurso, ¿reflejan el estado del periodismo actual y la difusión de la obra de Miguel Hernández?
No estoy al tanto del periodismo español, pero leo muchos periódicos y consulto Internet. Básicamente son trabajos españoles aunque hay de otros países. Creo que reflejan lo positivo de que en varios países del mundo, y sobre todo, de nuestra lengua, haya interés en escribir sobre Miguel. Y eso es buen síntoma, creo que su poesía es tan grande que merece aún más.

¿Qué puede destacar de la obra ganadora? ¿Es para usted merecedora de este galardón?
El artículo ganador me parece que está muy bien escrito, oportuno. A mí me llega con una especial sintonía, porque se trata de buscar en otra figuras literarias ese otro complemento que Miguel decide: quién, con quiénes interactuó Miguel Hernández, a quiénes admiró, quiénes defendieron su obra.

El autor se basa en Arturo del Hoyo. Me entero profundizando en su trabajo, nada menos, de que logró una obra escogida Miguel en el 52, casi todavía en la época más fervorosa del franquismo. El trabajo narra todas esas peripecias, todo el esfuerzo de este hombre, intelectual y también práctico.

Elogio el rigor intelectual de Arturo, pero también el valor cívico. A veces, los jurados tienen que acogerse a la mayoría, pero en este caso te puedo asegurar que mi voto coincidió con el Premio.

Desde la Fundación Cultural Miguel Hernández se están preparando diversos actos de cara al centenario del nacimiento del poeta. ¿Propondría alguna actividad? ¿Qué matiz daría usted a este homenaje?
Estoy investigando para hacer una obra de teatro que debe formar parte de eso. La obra trata de los vínculos entre Pablo de la Torriente Brau, escritor cubano muerto en la guerra civil, y Miguel Hernández. Es una obra panfletaria, una obra crítica también acerca de sus vidas, y llena de amor hacia esos dos grandes escritores. Hay mucho más, no lo digo para hacerme promoción, sólo comento en qué estoy ahora.

Ojalá sea en breve. En el 92 salió dos buenos tomos de las obras completas, o casi completas. Espero que el centenario se aproveche para publicar mucho más, para hacer un buen congreso. Creo que si el de Lorca en el 98, que fue merecidísimo, tuvo mucho auge, el de Miguel también.

Uno de sus próximos proyectos está relacionado con el teatro y con Miguel. ¿Podría adelantarnos algún dato más?
Ha salido una obra doblemente biográfica, aunque no del todo histórica, no de la guerra civil, aunque naturalmente habla de ella. Habla sobre sus poesías, sus dudas, sus amores, sus amistades, de ambos autores.

Marisa Meseguer
Monse Serna
Fotos: Mayte Sánchez Gómez

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JOSÉ LUIS GARCÍA MARTÍN

JURADO PREMIO INTERNACIONAL DE PERIODISMO
“MIGUEL HERNANDEZ”

“Me gusta el Premio porque es un homenaje a Miguel Hernández”

José Luis García Martín (Aldeanueva del Camino, Cáceres, 1950). Inició su carrera literaria en 1972 con la publicación de “Marineros perdidos en los puertos”. Profesor de la Universidad de Oviedo, es director de “Clarín” y colaborador habitual de diversos suplementos culturales. El conjunto de su obra se encuentra recogida en los volúmenes “Material perecedero” en 1998, y “Mudanza” en 2004. Es, además, autor de diversos estudios referentes a la generación de la posguerra y crónicas de viajes.

Tengo entendido que el ganador del Premio, Alfonso López Alfonso, es paisano suyo.
Sí, es paisano mío. En este Premio hay dos tipos de obras presentadas: las presentadas por los mismos autores y los propuestos por la Fundación Cultural Miguel Hernández, y éste fue escogido, es decir, él no sabía que participaba en el concurso. Cuando fui elegido jurado me sorprendió que entre las obras presentadas hubiera una de un autor natural de Oviedo y que, además, colaborara con la revista “Clarín”.

¿Qué opinión le merece el conjunto de las obras presentadas?
Yo desde el principio tenía cuatro trabajos que me gustaron mucho y me alegró mucho que en la primera votación, para descartar, pasaran esos cuatro. De esos cuatro, uno quedó descartado en cierto modo, no por calidad, sino por no encajar en las bases del concurso; era, más bien, un trabajo de investigación universitaria tipo tesina. Finalmente entre estos cuatro trabajos se fue discutiendo y el final fue, realmente, difícil. Los dos trabajos que han quedado son dos trabajos excelentes que aportan y divulgan muchas cosas sobre Miguel Hernández y las figuras que le rodean. Cada escritor genera una magia que imanta a quien le rodea y esto crea un interés especial aunque fuera gente común o normal, y en la gente que se dedica a estudiarlo, en este caso un amigo suyo, un joven de 17 años, Arturo del Hoyo.

A mí me gusta el Premio porque es un homenaje a Miguel Hernández y a Arturo del Hoyo, que es de esos jóvenes que tienen 18 años y de pronto leen un libro, quedan deslumbrados, que ese libro es de alguien que tiene veintipocos y que es Miguel Hernández. Desde la adolescencia tienen esa figura. Miguel Hernández muere en la cárcel pero Arturo del Hoyo es un exiliado interior, malviviendo lucha para publicar a Miguel Hernández; copia sus poemas en las revistas. Es una figura realmente ejemplar, un poco de esos “santos laicos”.

Usted lleva varios años dedicándose tanto a la docencia como al periodismo en los últimos 25 ó 30 años. ¿Cree que ha variado mucho la profesión del periodismo?
Yo, más que al periodismo, he colaborado en periódicos desde hace 30 años, pero fundamentalmente lo que hago es comentario de libros, en el periódico de Asturias, en el Cultural del “ABC”. A mí me gusta el periodismo que hacía Azorín, otros autores, escritores, críticos, que hacían su obra en el periódico, pero no periodistas de redacción. Yo, por ejemplo, escribo tres colaboraciones semanales, pocos periodistas, en cierto modo, hacen tanto.

¿Es cierto que también ha publicado en asturiano o bable?
He publicado alguna cosa pero no significativa. Tengo unos 50 libros. Soy escritor, vivo en Oviedo, pero soy extremeño, de Cáceres, es decir, que mi lengua es el castellano. Lo del bable fue una curiosidad. He publicado una antología de poetas en asturiano, pero mi obra es en español.

¿Es cierto que hace un hace un viaje anual a Nueva York?
Suelo escribir en mis diarios las impresiones que me causan los viajes; a Nueva York voy a primeros de abril. Voy de vez en cuando a sitios que me gustan: Nueva York, Roma,... pequeños viajes que luego cuento en mis diarios y en mis libros.

Dígame un país o una región que recomendaría a un amigo y un país o región a un enemigo.
Más que de regiones o países, a mí me gusta hablar de ciudades. Voy coleccionando ciudades y pequeños barrios; me gusta Roma, París, Lisboa, Nueva York, esas ciudades amables. Un país que recomendaría a un amigo sería, siempre, Italia. Hay ciudades maravillosas cercanas; estás en Venecia, coges el tren y en media hora estás en Padua. Hay tanta maravilla cerca que no creo que haya tanta maravilla junta en el mundo: Roma, Florencia, Nápoles (que ahora me gusta mucho) y todo se puede hacer cogiendo el tren, es algo maravilloso. En cuanto a un enemigo, pues, no sé, no le recomendaría nada. Cualquier país puede convertirse, en ciertos momentos, en un infierno.

Supongo que no ha tenido tiempo de conocer Orihuela.
He estado esta mañana y he hecho unas cuantas fotos para mi diario. Escribo todas las semanas en “La Nueva España”, periódico de Oviedo donde escribo desde hace mucho tiempo; o sea, que mi visita a Orihuela aparecerá comentada este domingo. Soy muy rápido. Me ha gustado mucho, he hecho fotos; los rincones, un palacio, un caserón; las casas recientes, horribles, pero tiene una luz especial, me ha emocionado mucho la casa de Miguel Hernández.

Entre todos los géneros que ha cultivado, ¿tiene alguna preferencia por alguno de ellos?
Yo escribo poesía, diarios, crítica literaria. Si tuviera que escoger, me quedaría con los diarios; son una visión personal, una recreación de mis viajes; todo cabe en el diario: crítica literaria, etc.

Por último, ¿qué opinión tiene sobre la vida y obra de Miguel Hernández?
Hay una frase de Alfonso Reyes que dice : “La rosa es sin por qué, el amor es sin por qué”. Tengo desde el principio una gran simpatía por la figura de Miguel Hernández. Es un escritor muy torrencial, que muere muy joven y por tanto, su obra es muy desigual, a veces un poco brusca. A mí me parece que tiene gran fuerza y encanto, siempre he sido un devoto suyo. Tiene una especie de lenguaje personal, además es un prodigio, lo que escribió, la vida que llevó; hay que tener en cuenta que sólo vivió treinta y un años; es de esos casos prodigiosos, casi únicos en la Historia; que escribiera tanto, que cambiara tanto de estilo en tan poco tiempo y en esas circunstancias vitales realmente terribles.

¿Se quedaría con algún poema concreto de la obra de Miguel Hernández?
No me quedaría con ninguno en concreto, quizás con “Vientos del pueblo”, la “Elegía” a Ramón Sijé. Es un poeta muy impactante, y muy de quedarse en la memoria.

José Mª Latorre Flores
Fotos: Mayte Sánchez Gómez

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JAVIER VILLÁN ZAPATERO
JURADO PREMIO INTERNACIONAL DE PERIODISMO
“MIGUEL HERNANDEZ”

“Felicito a la Fundación Miguel Hernández por todo lo que está haciendo por un poeta, que fue, y que sigue siendo un poco, la bandera de mi generación y de otras generaciones”

Javier Villán nació en Torre de los Molinos (Palencia). Este periodista se dedica sobre todo a la crítica teatral y, al mismo tiempo, a las crónicas taurinas en “El Mundo”. También se debe destacar su faceta como poeta.

Entre sus libros publicados cabe mencionar el ensayo “Umbral de la escritura absoluta”; los poemarios, “Parábolas palentinas”, “Indicios y desmemorias”, “El fulgor del círculo”, “El rostro en el espejo”, “Sonetos de la impostura”, “La frente contra el muro” y “Memorias de insomnios”, que dedica a José Hierro.

Publicó un libro de juegos llamado “Tole, Catole, Cuneta”, donde el periodista refleja la manera de divertirse de los más pequeños en la España de posguerra.

Al mundo de los toros le ha dedicado las siguientes obras: “Curro Vázquez, sombra iluminada”, “César Rincón, de Madrid al cielo” y “José Tomás. Claves rituales de un enigma”.

Otra publicación es “Memoria sentimental”, que es una mirada sobre la España franquista y consta de cuatro volúmenes, compuestos por sus libros “Tole, Catole, Cuneta”, “Sin pecado concebido”, “Derecha ¡ar!” y “Y vinieron las suecas”.

También se ha de mencionar la colección de poemas del pintor Juan Manuel Díaz-Caneja, “Versos ocultos”, que fueron escritos en la década de los 20, y Villán se encargó de su coordinar su edición.

¿Qué destacaría de los trabajos presentados al Premio Internacional de Periodismo Miguel Hernández?
Pues de los trabajos, de una procedencia muy varia geográficamente hablando, me parece que responden al interés que, una figura tan imponente dentro de la poesía española como Miguel Hernández, suscita. Destacaría precisamente esa especie de buscar, de ahondar en aspectos inéditos más o menos de Miguel Hernández, y que llegan a un conocimiento mucho más completo. Quizá, al menos para mí después de leer, tampoco es que haya grandes descubrimientos, pero, después de leer los trabajos presentados a concurso, soy consciente de que su lectura enriquece.

¿Cuál es su punto de vista respecto a la situación actual del periodismo en nuestro país?
El periodismo en general yo creo que está tan envenenado como está el país. Yo creo que el país está en un momento, casi me atrevería a decir que crítico y es preocupante. Obviamente, no se puede hacer tabla rasa de todo el periodismo. Pero sí que se está entrando en un periodismo de confrontación, en un periodismo en el que posiblemente prima en muchas ocasiones, no digo en todos, no quiero citar naturalmente nombres de periódicos, puesto que pertenezco a uno, yo escribo en un periódico determinado, que es “El Mundo”; pero yo creo que el periodismo está entrando, ha entrado ya, en una fase de confrontación partidaria, incluso que le quita altura, le quita grandeza, y son muy pocos los casos que se puede hablar verdaderamente de periodismo de investigación y de periodismo al servicio de la verdad.

¿Piensa usted que el trabajo que desempeña la Fundación es suficiente para rendir homenaje al poeta oriolano?
Suficiente no es nada, siempre se pueden hacer más cosas. A mí me parece enormemente positiva, y estoy seguro de que seguirá creciendo, naturalmente. A mí me parece importantísimo lo que está haciendo la Fundación. ¿Qué es suficiente? Pues seguramente se puede hacer más, en todo se puede hacer más: el periodismo puede ser un periodismo de menos confrontación, y claro que los hay; los partidos políticos tendrían que ser también zonas de entendimiento y no zonas de estricta confrontación electoral al servicio de intereses muy concretos, en muchas ocasiones, e innombrables, en otras ocasiones. En fin, todo puede ir mucho mejor, pero, de entrada, felicito a la Fundación Miguel Hernández por todo lo que está haciendo por un poeta, que fue, y que sigue siendo un poco, la bandera de mi generación y de otras generaciones.

Como crítico de teatro, ¿qué le parece la obra dramática de Miguel Hernández?
Yo creo que está por estudiarse y por conocerse; es muy difícil, y les ha pasado a muchos escritores, a muchos poetas de gran intensidad poética, de gran nervio poético, y que luego el lenguaje dramático va a ser muy difícil que un estudio, incluso que una representación del teatro, inconcluso obviamente, de Miguel Hernández alcance los niveles grandiosos o extraordinarios que ha alcanzado su obra poética. Es una incógnita, para mí todavía es una incógnita, en la que había que trabajar como ha pasado con otros escritores, y poetas sobre todo.

Según su opinión, Miguel Hernández, de haber vivido más, ¿cree que se hubiera decantado por la crítica literaria?
Es difícil opinar sobre algo que no ha ocurrido, es jugar un poco a profeta extraño, no lo sé. Él, obviamente, capacidad y condiciones tenía, pero yo no se lo hubiera aconsejado nunca, pero la crítica puede ser necesaria tanto en teatro como en la poesía. Es un mal necesario todo eso. El don de la creación poética, sobre todo, es mucho más importante, un poeta puede existir sin críticos, un crítico no podrá existir nunca sin poetas a los que enjuiciar o a los que criticar.

De todo lo que usted ha escrito, ¿cuál es su obra predilecta?
Está por escribir todavía, hay algunos libros de poemas que a mí sentimentalmente me recuerdan una etapa de mi vida, una época. Me gusta mucho “Indicios y desmemorias”, me gusta mucho también, relativamente mucho, me interesa un libro que se llama “Deshora incierta”, no voy a citar todos, estoy esperando a ver qué pasa porque dentro de poco publicaré dentro de un mes o un mes y pico, publicaré una amplia selección, una antología de mis ocho o nueve libros de poemas. Eso me interesa bastante y me interesa mucho un libro que escribí sobre José Tomás, es una comparación entre la tragedia del toro y la tragedia, digamos, del teatro y se llama “José Tomás. Claves rituales de un enigma”. Es una indagación sobre el toro, sobre el sentido trágico de los toros.

Maria Martínez
Antonia Costa
Fotos: Mayte Sánchez Gómez

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