Premio Internacional de Periodismo
ENTREVISTAS
Entrevista
a José Marín Guerrero
Entrevista
a Juan José Sánchez Balaguer
Entrevista
a Enrique Cerdán Tato
Entrevista
a Amado del Pino
Entrevista
a José Luis García Martín
Entrevista
a Javier Villán Zapatero
JOSE MARIN GUERRERO
PRESIDENTE DEL JURADO
PREMIO INTERNACIONAL DE PERIODISMO
“MIGUEL HERNANDEZ”
“El
Premio de Periodismo de la Fundación va
teniendo cada vez más difusión”.
José Marín Guerrero es
presidente del Jurado del Premio Internacional de Periodismo Miguel
Hernández. Actualmente es delegado del Consell Valenciano en
la provincia de Alicante. Nació en Lorca, aprobó oposiciones
y accedió al Cuerpo de Aduanas, siendo Puigcerdá, en la
frontera con Francia, su primer destino. Después, fue trasladado
a Alicante, donde empezó a colaborar en el diario “La Verdad”,
influido por su mujer, amante de la lectura. En este periódico,
empezó a escribir artículos de opinión; después,
con la llegada de los años setenta, inició una serie de
entrevistas a personajes del mundo político, cuando los partidos
no estaban permitidos en España, lo que le acarreó algún
que otro serio problema. Después, publicó a diario entrevistas
a figuras destacadas del país y, durante la transición,
fue jefe de la sección política de “La Verdad”
y encargado de las informaciones de tipo sindical y económico.
Su carrera profesional cuenta con varios galardones, que reconocen su
aportación al periodismo y, sobre todo, a la economía
alicantina. A mediados de los años noventa dejó “La
Verdad”, al ser reclamado para ocuparse de la Dirección
Territorial de Cultura, Educación y Deporte con el objetivo de
fomentar la educación y poner en marcha la LOGSE.
¿Qué opina del
artículo ganador?
El artículo ganador es un magnífico artículo que,
desde que le di el primer vistazo, me pareció muy bueno. Es un
artículo en el que, entre otras cosas, alude a las dudas, que
cuando estaba oculto al acabarse la guerra civil, tuvo Miguel Hernández
respecto a qué hacía: si se metía en la Embajada
de Chile o por el contrario se venía a Orihuela o buscaba alguna
fórmula diferente. Es un tema bastante controvertido esto de
lo que pudo haber pasado, incluso Neruda habla de ese tema en alguno
de sus escritos. El caso es que él rechazó meterse en
esa Embajada pensando que, quizá, aquello no iba a ser respetado
por el nuevo régimen. Luego resultó que sí que
fue respetado y, quizá si hubiera tomado esa decisión,
su destino hubiera cambiado de alguna manera.
Este artículo está muy bien escrito.
Ha habido artículos muy interesantes, como el que alude a las
influencias de la literatura clásica en la obra de Miguel Hernández;
es un profundísimo análisis de los textos escritos del
poeta relacionándolo con las primeras influencias que él
tuvo en sus contactos en Orihuela con Almarcha, con Ramón Sijé
y con otras personas que le proporcionaban libros de gran calidad en
los que dejaban en él una huella, la huella de Virgilio, y de
escritores grecolatinos que luego se refleja en sus obras. Luego hay
otro muy interesante, que ha recibido mención especial, que es
una entrevista a una persona que estuvo con Miguel Hernández,
durante una época, en varias cárceles. Es un detalle realmente
interesante, que me ha parecido muy digno de destacar en el Jurado.
Miguel sacó en la cárcel unos versos, que eran las “Nanas
de la cebolla”, y alguien le dijo que por qué no le ponía
a esos versos el nombre de “Nanas de la cebolla”. Y así
fue como se le puso el nombre a estos hermosísimos versos y fue
bautizado de esta forma. También había otro artículo
interesante sobre las versiones musicales que se han hecho sobre poemas
de Miguel Hernández a través de distintos músicos
y grupos musicales y está recogido en un artículo de un
señor que se apellida Peñalver, que lo publicó
“La Verdad”, de Murcia. En fin, una gran cantidad de artículos,
todos de mucha calidad y con posibilidades de haberse llevado el Premio.
¿Cuál ha
sido su valoración de los trabajos presentados al Premio?
Ha sido muy alta, quizá ha sido el año que mejores trabajos
se han presentado. Se ve que el Premio de Periodismo de la Fundación
va teniendo cada vez más difusión. Ya no sólo llega
a determinados admiradores sino a estudiosos muy serios de la figura
de Miguel Hernández. Se ve que quieren llegar a nuestro ámbito
a través de sus artículos y esos trabajos que publican
en revistas, generalmente de contenido académico, y que quizá
por alguna pequeña falta de contenido o estilo periodístico,
pues no pueden ser premiados, pero tienen una gran calidad y por tanto
yo le sugiero a quienes quieran realmente, desde esa perspectiva, llegar
a este Premio, que busquen ese estilo periodístico que nosotros
queremos respetar e imprimir en lo que en realidad es un Premio de Periodismo.

¿Espera algún
día recuperar su faceta de periodista?
Pues sí. Ayer mismo me hicieron una oferta, ¡fíjate
lo que son las cosas!. Lo que sucede es que, en estos momentos, realmente
no tengo tiempo para poder dedicarme a esta actividad que nunca se abandona.
Vosotras que estáis (dirigiéndose a Mayte y a mí)
más o menos en relación con estos asuntos, ya sabéis
que eso es algo que imprime un poco de carácter y es difícil
que uno renuncie a ello, y por tanto yo nunca renunciaré a esa
faceta y, desde luego, espero seguir escribiendo en los periódicos,
quizá no tantos como he escrito en muchísimos años,
pero sí trabajos interesantes.
En una entrevista que le hicieron dijo: “Siempre
me he propuesto conseguir que alguien realice una tesis sobre Miguel
Hernández y su presencia en los libros de posguerra”. ¿Falta
menos para ese propósito?
Efectivamente. No paro de hacerle llegar a los responsables de la Fundación
este tema tan interesante. Yo, cuando puedo, voy por ahí escarbando
en libros que voy encontrando de esos años difíciles,
en que la figura de Miguel era recogida con una asepsia total, no hablaban
nada más de que existía un poeta muy importante que era
Miguel Hernández. Pero me gustaría a mí que, algún
estudioso, profundizase en ese aspecto tan interesante de la presencia
de Miguel Hernández en los libros de texto de esos años,
en que parecía desterrado, pero yo creo que no lo estaba del
todo, y que figuraba, naturalmente, con las limitaciones que suponía,
bajo un régimen de ese tipo, el contenido de sus poemas, pues
eso le afectaba, esa censura, a su poesía y yo creo que sería
un trabajo interesantísimo y muy digno de comentar.
¿Cree que, desde
la Fundación Cultural Miguel Hernández, se le da al poeta
el impulso que se merece?
Yo pienso que sí. La Fundación ha cuajado perfectamente,
está siendo muy bien llevada, ésa es la verdad. Son millones
las consultas que se realizan a la web de la Fundación y lo que
respecta a mí, personalmente, confieso mi particular devoción
por Miguel Hernández desde hace muchos años. Nunca olvidaré
una oportunidad que tuve de escuchar en persona, en vivo y en directo
y cerca, a Paco Rabal, recitar su famosa “Elegía”
y creo que jamás he visto a nadie recitar de igual manera ni
expresar con tantísima intensidad el contenido de ese poema.
Pero ya digo, la Fundación, que es de lo que estábamos
hablando, creo que está cumpliendo estupendamente con sus propósitos.
Nosotros tenemos, incluso desde la Generalitat, un gran interés
porque la Fundación lleve a cabo, con una independencia total
en su gestión, las tareas que le corresponden, ya vemos que la
Fundación ha extendido sus redes y sus alcances por todo el mundo,
por Rusia e incluso en países donde no conocían, o muy
poco, a Miguel Hernández y cada día la figura de este
gran poeta es más divulgada, más querida y más
conocida. No me cabe la menor duda de que la Fundación tiene
un papel destacadísimo, que con tanto cariño e interés
contemplamos y, con tanto interés, deseamos mantener y mejorar
de manera continua.

Por último.......
Antes de terminar, quiero saludar a todos los seguidores de Miguel Hernández,
poeta estimulante donde los haya y que verdaderamente su poesía
es uno de los grandes hitos de la literatura española y del castellano,
diría yo, y de la literatura universal. El hecho de que cada
vez, gracias a los medios actuales de que se dispone, permita que llegue
a más gente, sin duda hará que su figura crezca hasta
la altura que corresponde a un poeta de tamañísima categoría.
María Antonieta M. Lidón
Fotos: Mayte Sánchez Gómez
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JUAN
JOSÉ SÁNCHEZ BALAGUER
SECRETARIO
PREMIO INTERNACIONAL DE PERIODISMO “MIGUEL HERNÁNDEZ”
Juan José Sánchez Balaguer nació en Orihuela en
1949. Actualmente es funcionario en excedencia y corresponsal del diario
“La Verdad” desde hace más de treinta años.
Asimismo es activo impulsor de cuantas iniciativas culturales relacionadas
con Orihuela han sido propuestas.
Desde marzo de 2002 es director de la Fundación Cultural Miguel
Hernández con el objetivo de difundir el legado ético
y literario del universal poeta oriolano.
¿Qué ha
significado para usted estar tantos años al frente de la Fundación
Cultural Miguel Hernández?
Realmente llevo cuatro años, y ha supuesto el honor de contribuir
con la mayor ilusión a divulgar la vida y la obra del más
universal de los oriolanos.
¿De quién fue la idea de entregar
un premio de estas características?
Fue una propuesta mía aprobada por el Patronato de la Fundación,
recogiendo una sugerencia del que fuera Conseller de Cultura, Manuel
Tarancón.
¿Qué le parece la idea de formar
parte del Jurado como secretario?
Me parece bien, puesto que se trata de dar cumplimiento a las Bases
del Premio aprobadas en su día por el Patronato de la Fundación.
¿Ha formado parte del Jurado en otras
ediciones anteriores?
Sí, desde que soy director de la Fundación.
¿Ha pensado introducir alguna innovación
en este Premio para lograr una mayor proyección y repercusión
mediática?
De momento creo que el Premio funciona bien, pero con vistas al futuro
no hay que descartar plantear alguna novedad que pueda darle una mayor
proyección.
¿Cuáles son sus futuros proyectos
para la Fundación?
El más inmediato es ver la rehabilitación de la casa natal
del poeta, cuyas obras se iniciarán este mismo año. Por
otra parte, estamos ya preparando proyectos para que el centenario del
nacimiento de Miguel Hernández en 2010 tenga la relevancia que
se merece.
¿Cuál es
su opinión sobre los Premios Literarios promovidos por la Fundación?
Si nos atenemos a la alta participación y la procedencia de los
trabajos presentados, la opinión no puede ser más favorable.
David Rodríguez Ferrández
Fotos: Mayte Sánchez Gómez
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ENRIQUE CERDÁN TATO
JURADO PREMIO INTERNACIONAL DE PERIODISMO
“MIGUEL HERNANDEZ”
«Es un trabajo muy interesante, muy bien
documentado, y muy novedoso»
Enrique Cerdán Tato nació
en Alicante en 1930. Destaca por su variada producción literaria
y periodística, en su mayoría orientada hacia el compromiso
político y social con la democracia. Fue fundador de la Junta
Democrática de la provincia de Alicante, vicepresidente de Junta
del País Valenciano y miembro del Pleno de la Junta Democrática
de España Es consejero asesor del Centro Hernandiano de Estudios
e Investigación de Elche y Cronista Oficial de la ciudad de Alicante.
Entre sus obras de narrativa destacan “Los ahorcados del cuarto
menguante” y “Sombras nada más”;
en ensayo, “La estética en el escritor alicantino:
memoria y vicisitud de la iniciación a una estética o
como las uvas que reviven en el vino profano”; y en artículos
de prensa, “La gatera”.

Usted ya fue miembro del Jurado
en la edición anterior. ¿Cree que hay mayor calidad respecto
al año pasado?
Sí, mayor calidad en cuanto que hay más cantidad con la
misma calidad. Si el año pasado había, por ejemplo, dos
o tres artículos dignos de recibir este Premio, hoy había
cuatro o cinco, es decir, ha aumentado la cantidad, ha aumentado la
calidad, ese aumento cuantitativo ha producido un aumento cualitativo
también. Ha sido muy gratificante la diversidad de temas vinculados
a la vida y a la obra de Miguel, de aspectos a veces domésticos,
pero son muy interesantes para descubrir dimensiones poco conocidas
de poeta y de su obra y de su vida.
¿Qué opinión le merece
el artículo ganador de esta edición?
Muy interesante porque yo al menos tenía la versión de
Pablo Neruda de que se había negado la entrada a la Embajada
de Chile cuando Miguel Hernández trató de refugiarse en
ella. En el artículo se rebate esta opinión actualizada,
es una opinión respetable de Pablo Neruda pero quizás
equivocada, según este artículo, porque sí que
se prestó todo tipo de ayuda, pero que fue Miguel el que no confiaba
en las garantías que podía ofrecer la embajada con la
derrota de la República. Entonces, al parecer, no fue cuestión
del Cuerpo Diplomático chileno, sino de una decisión única
de los gobernantes; y claro, el descubrimiento de estos aspectos son
importantes por muchas razones: primero, en la Embajada de Chile parece
que reconoció el franquismo y, al parecer, sí que había
ciertas garantías pero esto nos pone incluso en la tesitura de
averiguar, seguir estudiando en ese aspecto, qué garantías
ofrecían las embajadas, no chilenas, sino en general, cuando
se produjo la rotura de la República con los refugiados que se
asilaron en diversas sedes diplomáticas. Parece ser que, y esto
quizás es un poco atrevido porque no tengo documentación
suficiente, pero me ha interesado tanto que me propongo personalmente
estudiar si la Embajada de Chile le respondió realmente a esta
confianza que le mostraron a Miguel Hernández. Aunque me da la
impresión de que, en el año 1940, los pocos refugiados
que podían haber en la Embajada de Chile, tuvieron que salir
poco menos que de tapadillo, de alguna forma, entonces las garantías
diplomáticas no eran muy grandes tampoco. Podía tener
razón Miguel Hernández en definitiva al desconfiar de
las bondades o protección que podrán brindar el Cuerpo
Diplomático. Es un trabajo muy interesante, muy bien documentado
y muy novedoso, al menos para mí.
Como conocedor del funcionamiento y actividades
que se realizan en la Fundación, ¿cree que son adecuadas
todas ellas mirando hacia el centenario del nacimiento del poeta?
Teniendo en cuenta que mi relación con la Fundación es
por el hecho de que me nombren, de unos años a esta parte, miembro
del Jurado, son conexiones de amistad y no conozco bien el programa
y las funciones de la Fundación. Agradecer, como he dicho públicamente,
la atención que tienen para designarme o nombrarme como miembro
del Jurado. De todas formas, como Miguel Hernández es una lectura
más obligada en la calle que en la Fundación e instituciones,
por eso se dice que es un poeta de la calle, no un poeta de fundación.
Yo creo que a Miguel Hernández todo lo que se haga es poco por
parte de de la Fundación, pero se debe de hacer mucho por parte
de los vecinos de Orihuela, creo que ya lo están haciendo, al
menos yo estuve aquí, hace unos meses, dando una conferencia
a un grupo de vecinos que me pareció extraordinario, es decir,
es una recuperación popular de la figura, de la voz, de la personalidad,
de la vida de Miguel Hernández. Eso sin negar que la Fundación
puede y está haciendo, evidentemente, grandes cosas, pero me
interesa más lo que haga el pueblo de Orihuela, no es populismo
ni demagogia; no es un poeta académico, tópico.
De toda su producción literaria, ¿con
cuál de ellas se quedaría?
Evidentemente, desde una perspectiva puramente poética, literaria
y de compromiso último, el “Cancionero y romancero
de ausencias”. Está considerado como parte de esa
última fase de Miguel Hernández como poeta de la guerra
me interesa mucho Victorio Puerta. Esto es tópico, pero es un
libro excepcional de la literatura comprometida, todo es comprometido
en Miguel Hernández, pero es un libro más juvenil, más
desbocado, menos meditado que “Cancionero y romancero de ausencias”,
pero a mí me atrae mucho. “El hombre acecha”
también es otro de los grandes poemarios de su época beligerante
que nunca dejó de serlo, pero es una magnífica poesía
de guerra.
Yo escribí una breve biografía de Miguel
Hernández y utilicé una expresión muy bonita referente
a estos dos poemarios, es decir “Viento del pueblo”
y “El hombre acecha”; uno decía: dos alas,
una la que apunta hacia la victoria, y otra que cae verticalmente en
“El hombre acecha”. Son poemas que anuncian, en
alguna medida, el desastre de la guerra civil.
¿Qué le
parece el panorama periodístico actual?
Muy complicado. Tal y como están las circunstancias, lamentablemente
por la crispación de carácter político, por llevar
un periódico en la mano ya te identifican. La libertad de prensa
cada vez la encuentro más reducida, más oprimida, más
rivalizada; no te llevan a la cárcel, pero te clasifican por
hacer uso de la libertad de expresión. Yo recuerdo hace unos
años que había trabajo, pero mal pagado. En el Ayuntamiento
de Alicante estuve varios años de Jefe de Prensa y venían
chicos jóvenes, y yo incluso podía hablar con un director
de medios de comunicación, una emisora y se encontraba fácilmente
un trabajo, aunque mal pagado; pero hoy, ni eso. Los licenciados en
Ciencias de la Información tienen un reto importante que es la
consecución de un trabajo digno, de un trabajo debidamente pagado
con arreglo a su capacidad, a sus estudios. Por otra parte, es una cuestión
tecnológica imparable los periódicos digitales, que pueden
ser una salida, pero es un panorama muy confuso y lo digo porque tengo
relación con muchos jóvenes periodistas que las pasan
canutas. Es una profesión hermosa, pero dura, como lo ha sido
siempre. Es desagradecida socialmente. Es el mensajero, y al mensajero
siempre se le ha de matar, o, por lo menos, cuestionar. Ésa es
la servidumbre que tiene el periodismo y su grandeza también.
El panorama es sombrío. Ojalá pudiera haber otros cauces
de expresión, de medios, etc., para el bien de la sociedad y
para el bien de la profesión, igualmente.

Vemos que a la hora de escribir
toca diferentes géneros: poesía, ensayo, artículos...
¿Por qué género siente mayor inclinación?
Depende de los momentos; ahora me interesa más el periodismo
y los artículos de opinión. En los momentos de mayor seguridad
me gustan mucho las novelas, que era lo mío realmente, pero que
hay urgencias que te las resuelve antes el periodismo que la novelística,
o de la misma manera que la narrativa, entonces para hacer mis artículos
me encuentro como en esta sociedad tan contradictoria, tan extraña,
tan poco asentada la democracia. En momentos de mayor tranquilidad mi
deseo es ir a un bungaló que compré para escribir una
novela que empecé hace diez años y siempre puedo retirarme
un poco. Esa idea me atrae mucho, la gente me atrae mucho, dejo eso
siempre como una esperanza de algún día poder volver a
sentarme tranquilamente, pensar en esto, pero ahora me ha dado por escribir
artículos de opinión.
¿Tiene
algún proyecto próximo relacionado con Miguel Hernández?
Sí, tengo algunos proyectos. A raíz de los premios que
se han concedido hoy, investigar un poco, no ya Miguel Hernández,
sino el estado de las embajadas en el franquismo, el primer franquismo;
pero yo creo que hay muchos estudiosos de Miguel Hernández tanto
en las universidades, en la calle, están analizando la obra de
Miguel Hernández, los congresos –ya ha habido dos congresos
internacionales-, en 2010 tenemos un gran acontecimiento, entonces sí
que quisiera hacer alguna aportación a la vida y a la obra de
Miguel Hernández, pero como son tantas las personas que están
investigando, y bien, resulta difícil encontrar una rendija,
un aspecto intocado, que nadie se haya fijado en ello, para poder hacer
algo, no distinto, sino hacer una aportación que muy pocos hayan
hecho o, si puede ser, que nadie haya hecho. No tenemos fijado el programa
y quisiera desarrollarlo y el tema en el que quisiera centrarme. Para
el año 2010 quisiera estar vivo y peleando para hacer alguna
aportación, no sé cuál, pero estoy en ello. Por
eso me beneficia tanto la lectura de los artículos que se presentan
al Premio, porque me informo de cómo está el estado de
la cuestión. El autor que ha ganado el Premio es un chico joven,
de unos treinta años y ha puesto el dedo en la llaga con un tema
muy interesante, que busca unos aspectos casi inéditos.

Antonio Ignacio García
Salus Martínez
Fotos: Mayte Sánchez Gómez
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AMADO DEL PINO
JURADO PREMIO INTERNACIONAL DE PERIODISMO
“MIGUEL HERNANDEZ”
“Espero
que el centenario se aproveche para publicar mucho más, para
hacer un buen congreso”
Amado José del Pino González nació
el 25 de febrero de 1960 en Cuba. Es licenciado en Artes Escénicas,
con especialización en Teatrología y Dramaturgia en el
Instituto Superior de Arte.
Ha trabajado como crítico, asesor teatral y
editor-redactor de diversas publicaciones, e incluso ha trabajado como
guionista para la Televisión Cubana.
Entre sus obras se encuentran títulos como: “El zapato
sucio”, “Tren hacia la dicha”, “Penumbra
en el noveno cuarto”, “Triángulo”,
“Teatro”, etc.
A lo largo de su carrera profesional ha recibido numerosos
premios: Premio UNEAC de Teatro en 2003, Premio Anual de la Crítica
de Teatro en 2003, Premio de Periodismo Cultural José Antonio
Fernández de Castro en 2000, Premio del Concurso Nacional de
Periodismo 26 de Julio hasta en cinco ocasiones, etc.
En el año 2006 recibió una mención
especial del Jurado por su trabajo junto a Tania Cordero titulado “Los
amigos cubanos de Miguel Hernández”, en el Premio
Internacional de Periodismo de la Fundación Cultural Miguel Hernández.
Interesado en la figura de Miguel
Hernández, está muy vinculado a la Fundación que
lleva su nombre, y prepara una obra teatral sobre algunos pasajes de
la vida del poeta durante la guerra civil.

¿Cuál es su valoración
de los trabajos presentados a esta nueva edición del Premio Internacional
de Periodismo Miguel Hernández?
Hay de todo pero en general es valioso. Creo que extraño los
trabajos que tengan intenciones más amplias en algunos casos.
Algunos son demasiado puntuales, domésticos, pero también
hay trabajos muy buenos. Un jurado es como el cura, no debe dar mucho
testimonio. En general pienso que el nivel es mediano.
La cantidad es buena, el número me parece superficial
pero expresa lo importante que sigue siendo, como es sin duda la figura
de Miguel Hernández y el interés de los periodistas y
escritores por él.
Los artículos presentados a este concurso,
¿reflejan el estado del periodismo actual y la difusión
de la obra de Miguel Hernández?
No estoy al tanto del periodismo español, pero leo muchos periódicos
y consulto Internet. Básicamente son trabajos españoles
aunque hay de otros países. Creo que reflejan lo positivo de
que en varios países del mundo, y sobre todo, de nuestra lengua,
haya interés en escribir sobre Miguel. Y eso es buen síntoma,
creo que su poesía es tan grande que merece aún más.
¿Qué puede destacar de la obra
ganadora? ¿Es para usted merecedora de este galardón?
El artículo ganador me parece que está muy bien escrito,
oportuno. A mí me llega con una especial sintonía, porque
se trata de buscar en otra figuras literarias ese otro complemento que
Miguel decide: quién, con quiénes interactuó Miguel
Hernández, a quiénes admiró, quiénes defendieron
su obra.
El autor se basa en Arturo del Hoyo. Me entero profundizando
en su trabajo, nada menos, de que logró una obra escogida Miguel
en el 52, casi todavía en la época más fervorosa
del franquismo. El trabajo narra todas esas peripecias, todo el esfuerzo
de este hombre, intelectual y también práctico.
Elogio el rigor intelectual de
Arturo, pero también el valor cívico. A veces, los jurados
tienen que acogerse a la mayoría, pero en este caso te puedo
asegurar que mi voto coincidió con el Premio.
Desde la Fundación Cultural Miguel Hernández
se están preparando diversos actos de cara al centenario del
nacimiento del poeta. ¿Propondría alguna actividad? ¿Qué
matiz daría usted a este homenaje?
Estoy investigando para hacer una obra de teatro que debe formar parte
de eso. La obra trata de los vínculos entre Pablo de la Torriente
Brau, escritor cubano muerto en la guerra civil, y Miguel Hernández.
Es una obra panfletaria, una obra crítica también acerca
de sus vidas, y llena de amor hacia esos dos grandes escritores. Hay
mucho más, no lo digo para hacerme promoción, sólo
comento en qué estoy ahora.
Ojalá sea en breve. En el 92 salió dos
buenos tomos de las obras completas, o casi completas. Espero que el
centenario se aproveche para publicar mucho más, para hacer un
buen congreso. Creo que si el de Lorca en el 98, que fue merecidísimo,
tuvo mucho auge, el de Miguel también.
Uno de sus próximos
proyectos está relacionado con el teatro y con Miguel. ¿Podría
adelantarnos algún dato más?
Ha salido una obra doblemente biográfica, aunque no del todo
histórica, no de la guerra civil, aunque naturalmente habla de
ella. Habla sobre sus poesías, sus dudas, sus amores, sus amistades,
de ambos autores.
Marisa Meseguer
Monse Serna
Fotos: Mayte Sánchez Gómez
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JOSÉ LUIS GARCÍA
MARTÍN
JURADO PREMIO INTERNACIONAL DE PERIODISMO
“MIGUEL HERNANDEZ”
“Me gusta el Premio porque es un
homenaje a Miguel Hernández”
José Luis García Martín (Aldeanueva
del Camino, Cáceres, 1950). Inició su carrera literaria
en 1972 con la publicación de “Marineros perdidos en
los puertos”. Profesor de la Universidad de Oviedo, es director
de “Clarín” y colaborador habitual de diversos
suplementos culturales. El conjunto de su obra se encuentra recogida
en los volúmenes “Material perecedero” en
1998, y “Mudanza” en 2004. Es, además, autor
de diversos estudios referentes a la generación de la posguerra
y crónicas de viajes.

Tengo entendido que el ganador
del Premio, Alfonso López Alfonso, es paisano suyo.
Sí, es paisano mío. En este Premio hay dos tipos de obras
presentadas: las presentadas por los mismos autores y los propuestos
por la Fundación Cultural Miguel Hernández, y éste
fue escogido, es decir, él no sabía que participaba en
el concurso. Cuando fui elegido jurado me sorprendió que entre
las obras presentadas hubiera una de un autor natural de Oviedo y que,
además, colaborara con la revista “Clarín”.
¿Qué opinión le merece
el conjunto de las obras presentadas?
Yo desde el principio tenía cuatro trabajos que me gustaron mucho
y me alegró mucho que en la primera votación, para descartar,
pasaran esos cuatro. De esos cuatro, uno quedó descartado en
cierto modo, no por calidad, sino por no encajar en las bases del concurso;
era, más bien, un trabajo de investigación universitaria
tipo tesina. Finalmente entre estos cuatro trabajos se fue discutiendo
y el final fue, realmente, difícil. Los dos trabajos que han
quedado son dos trabajos excelentes que aportan y divulgan muchas cosas
sobre Miguel Hernández y las figuras que le rodean. Cada escritor
genera una magia que imanta a quien le rodea y esto crea un interés
especial aunque fuera gente común o normal, y en la gente que
se dedica a estudiarlo, en este caso un amigo suyo, un joven de 17 años,
Arturo del Hoyo.
A mí me gusta el Premio
porque es un homenaje a Miguel Hernández y a Arturo del Hoyo,
que es de esos jóvenes que tienen 18 años y de pronto
leen un libro, quedan deslumbrados, que ese libro es de alguien que
tiene veintipocos y que es Miguel Hernández. Desde la adolescencia
tienen esa figura. Miguel Hernández muere en la cárcel
pero Arturo del Hoyo es un exiliado interior, malviviendo lucha para
publicar a Miguel Hernández; copia sus poemas en las revistas.
Es una figura realmente ejemplar, un poco de esos “santos laicos”.
Usted lleva varios años dedicándose
tanto a la docencia como al periodismo en los últimos 25 ó
30 años. ¿Cree que ha variado mucho la profesión
del periodismo?
Yo, más que al periodismo, he colaborado en periódicos
desde hace 30 años, pero fundamentalmente lo que hago es comentario
de libros, en el periódico de Asturias, en el Cultural del “ABC”.
A mí me gusta el periodismo que hacía Azorín, otros
autores, escritores, críticos, que hacían su obra en el
periódico, pero no periodistas de redacción. Yo, por ejemplo,
escribo tres colaboraciones semanales, pocos periodistas, en cierto
modo, hacen tanto.
¿Es cierto que también ha publicado
en asturiano o bable?
He publicado alguna cosa pero no significativa. Tengo unos 50 libros.
Soy escritor, vivo en Oviedo, pero soy extremeño, de Cáceres,
es decir, que mi lengua es el castellano. Lo del bable fue una curiosidad.
He publicado una antología de poetas en asturiano, pero mi obra
es en español.
¿Es cierto que hace un hace un viaje
anual a Nueva York?
Suelo escribir en mis diarios las impresiones que me causan los viajes;
a Nueva York voy a primeros de abril. Voy de vez en cuando a sitios
que me gustan: Nueva York, Roma,... pequeños viajes que luego
cuento en mis diarios y en mis libros.
Dígame un país o una región
que recomendaría a un amigo y un país o región
a un enemigo.
Más que de regiones o países, a mí me gusta hablar
de ciudades. Voy coleccionando ciudades y pequeños barrios; me
gusta Roma, París, Lisboa, Nueva York, esas ciudades amables.
Un país que recomendaría a un amigo sería, siempre,
Italia. Hay ciudades maravillosas cercanas; estás en Venecia,
coges el tren y en media hora estás en Padua. Hay tanta maravilla
cerca que no creo que haya tanta maravilla junta en el mundo: Roma,
Florencia, Nápoles (que ahora me gusta mucho) y todo se puede
hacer cogiendo el tren, es algo maravilloso. En cuanto a un enemigo,
pues, no sé, no le recomendaría nada. Cualquier país
puede convertirse, en ciertos momentos, en un infierno.
Supongo que no ha tenido tiempo de conocer
Orihuela.
He estado esta mañana y he hecho unas cuantas fotos para mi diario.
Escribo todas las semanas en “La Nueva España”,
periódico de Oviedo donde escribo desde hace mucho tiempo; o
sea, que mi visita a Orihuela aparecerá comentada este domingo.
Soy muy rápido. Me ha gustado mucho, he hecho fotos; los rincones,
un palacio, un caserón; las casas recientes, horribles, pero
tiene una luz especial, me ha emocionado mucho la casa de Miguel Hernández.
Entre todos los géneros que ha cultivado,
¿tiene alguna preferencia por alguno de ellos?
Yo escribo poesía, diarios, crítica literaria. Si tuviera
que escoger, me quedaría con los diarios; son una visión
personal, una recreación de mis viajes; todo cabe en el diario:
crítica literaria, etc.
Por último, ¿qué opinión
tiene sobre la vida y obra de Miguel Hernández?
Hay una frase de Alfonso Reyes que dice : “La rosa es sin por
qué, el amor es sin por qué”. Tengo desde el principio
una gran simpatía por la figura de Miguel Hernández. Es
un escritor muy torrencial, que muere muy joven y por tanto, su obra
es muy desigual, a veces un poco brusca. A mí me parece que tiene
gran fuerza y encanto, siempre he sido un devoto suyo. Tiene una especie
de lenguaje personal, además es un prodigio, lo que escribió,
la vida que llevó; hay que tener en cuenta que sólo vivió
treinta y un años; es de esos casos prodigiosos, casi únicos
en la Historia; que escribiera tanto, que cambiara tanto de estilo en
tan poco tiempo y en esas circunstancias vitales realmente terribles.
¿Se quedaría
con algún poema concreto de la obra de Miguel Hernández?
No me quedaría con ninguno en concreto, quizás con “Vientos
del pueblo”, la “Elegía” a Ramón
Sijé. Es un poeta muy impactante, y muy de quedarse en la memoria.
José
Mª Latorre Flores
Fotos: Mayte Sánchez Gómez
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JAVIER
VILLÁN ZAPATERO
JURADO PREMIO INTERNACIONAL DE PERIODISMO
“MIGUEL HERNANDEZ”
“Felicito a la Fundación
Miguel Hernández por todo lo que está haciendo por un
poeta, que fue, y que sigue siendo un poco, la bandera de mi generación
y de otras generaciones”
Javier Villán nació en
Torre de los Molinos (Palencia). Este periodista se dedica sobre todo
a la crítica teatral y, al mismo tiempo, a las crónicas
taurinas en “El Mundo”. También se debe
destacar su faceta como poeta.
Entre sus libros publicados cabe mencionar el ensayo
“Umbral de la escritura absoluta”; los poemarios,
“Parábolas palentinas”, “Indicios
y desmemorias”, “El fulgor del círculo”,
“El rostro en el espejo”, “Sonetos de
la impostura”, “La frente contra el muro”
y “Memorias de insomnios”, que dedica a José
Hierro.
Publicó un libro de juegos llamado “Tole,
Catole, Cuneta”, donde el periodista refleja la manera de
divertirse de los más pequeños en la España de
posguerra.
Al mundo de los toros le ha dedicado las siguientes
obras: “Curro Vázquez, sombra iluminada”,
“César Rincón, de Madrid al cielo”
y “José Tomás. Claves rituales de un enigma”.
Otra publicación es “Memoria sentimental”,
que es una mirada sobre la España franquista y consta de cuatro
volúmenes, compuestos por sus libros “Tole, Catole,
Cuneta”, “Sin pecado concebido”, “Derecha
¡ar!” y “Y vinieron las suecas”.
También se ha de mencionar
la colección de poemas del pintor Juan Manuel Díaz-Caneja,
“Versos ocultos”, que fueron escritos en la década
de los 20, y Villán se encargó de su coordinar su edición.

¿Qué destacaría de los
trabajos presentados al Premio Internacional de Periodismo Miguel Hernández?
Pues de los trabajos, de una procedencia muy varia geográficamente
hablando, me parece que responden al interés que, una figura
tan imponente dentro de la poesía española como Miguel
Hernández, suscita. Destacaría precisamente esa especie
de buscar, de ahondar en aspectos inéditos más o menos
de Miguel Hernández, y que llegan a un conocimiento mucho más
completo. Quizá, al menos para mí después de leer,
tampoco es que haya grandes descubrimientos, pero, después de
leer los trabajos presentados a concurso, soy consciente de que su lectura
enriquece.
¿Cuál es
su punto de vista respecto a la situación actual del periodismo
en nuestro país?
El periodismo en general yo creo que está tan envenenado como
está el país. Yo creo que el país está en
un momento, casi me atrevería a decir que crítico y es
preocupante. Obviamente, no se puede hacer tabla rasa de todo el periodismo.
Pero sí que se está entrando en un periodismo de confrontación,
en un periodismo en el que posiblemente prima en muchas ocasiones, no
digo en todos, no quiero citar naturalmente nombres de periódicos,
puesto que pertenezco a uno, yo escribo en un periódico determinado,
que es “El Mundo”; pero yo creo que el periodismo
está entrando, ha entrado ya, en una fase de confrontación
partidaria, incluso que le quita altura, le quita grandeza, y son muy
pocos los casos que se puede hablar verdaderamente de periodismo de
investigación y de periodismo al servicio de la verdad.
¿Piensa usted que el trabajo que desempeña
la Fundación es suficiente para rendir homenaje al poeta oriolano?
Suficiente no es nada, siempre se pueden hacer más cosas. A mí
me parece enormemente positiva, y estoy seguro de que seguirá
creciendo, naturalmente. A mí me parece importantísimo
lo que está haciendo la Fundación. ¿Qué
es suficiente? Pues seguramente se puede hacer más, en todo se
puede hacer más: el periodismo puede ser un periodismo de menos
confrontación, y claro que los hay; los partidos políticos
tendrían que ser también zonas de entendimiento y no zonas
de estricta confrontación electoral al servicio de intereses
muy concretos, en muchas ocasiones, e innombrables, en otras ocasiones.
En fin, todo puede ir mucho mejor, pero, de entrada, felicito a la Fundación
Miguel Hernández por todo lo que está haciendo por un
poeta, que fue, y que sigue siendo un poco, la bandera de mi generación
y de otras generaciones.
Como crítico de teatro, ¿qué
le parece la obra dramática de Miguel Hernández?
Yo creo que está por estudiarse y por conocerse; es muy difícil,
y les ha pasado a muchos escritores, a muchos poetas de gran intensidad
poética, de gran nervio poético, y que luego el lenguaje
dramático va a ser muy difícil que un estudio, incluso
que una representación del teatro, inconcluso obviamente, de
Miguel Hernández alcance los niveles grandiosos o extraordinarios
que ha alcanzado su obra poética. Es una incógnita, para
mí todavía es una incógnita, en la que había
que trabajar como ha pasado con otros escritores, y poetas sobre todo.
Según su opinión, Miguel Hernández,
de haber vivido más, ¿cree que se hubiera decantado por
la crítica literaria?
Es difícil opinar sobre algo que no ha ocurrido, es jugar un
poco a profeta extraño, no lo sé. Él, obviamente,
capacidad y condiciones tenía, pero yo no se lo hubiera aconsejado
nunca, pero la crítica puede ser necesaria tanto en teatro como
en la poesía. Es un mal necesario todo eso. El don de la creación
poética, sobre todo, es mucho más importante, un poeta
puede existir sin críticos, un crítico no podrá
existir nunca sin poetas a los que enjuiciar o a los que criticar.
De todo lo que usted
ha escrito, ¿cuál es su obra predilecta?
Está por escribir todavía, hay algunos libros de poemas
que a mí sentimentalmente me recuerdan una etapa de mi vida,
una época. Me gusta mucho “Indicios y desmemorias”,
me gusta mucho también, relativamente mucho, me interesa un libro
que se llama “Deshora incierta”, no voy a citar
todos, estoy esperando a ver qué pasa porque dentro de poco publicaré
dentro de un mes o un mes y pico, publicaré una amplia selección,
una antología de mis ocho o nueve libros de poemas. Eso me interesa
bastante y me interesa mucho un libro que escribí sobre José
Tomás, es una comparación entre la tragedia del toro y
la tragedia, digamos, del teatro y se llama “José Tomás.
Claves rituales de un enigma”. Es una indagación sobre
el toro, sobre el sentido trágico de los toros.
Maria
Martínez
Antonia Costa
Fotos: Mayte Sánchez Gómez
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